Las mentiras, el presidente y los medios

Una buena parte de la sociedad tiene muy claro cuál debe ser la labor de los medios ante un presidente que miente. Y espera que éstos, en cumplimiento de su función y deber, exhiban y denuncien, con pruebas, las mentiras.

A propósito de las frecuentes mentiras que el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, dice en público y los medios replican sin más, el sábado pasado subí un tuit e hice mi “consulta” con la pregunta: “¿Qué deben hacer los medios cuando un presidente miente con frecuencia y facilidad?”

Comparto las respuestas que recibí el propio sábado en el orden que me fueron llegando. Los comentarios siguieron el domingo y el lunes y van en la misma línea. No se integran las que tenían insultos:

“Contar las veces que miente, demostrar que miente y calificar la magnitud de la mentira. Esto es lo que hace el Washington Post”.

“Documentar, investigar y difundir noticias con rigor, esperando el embate oficial y el descrédito gubernamental.”

“Señalarlo y denunciarlo”.

“Creo que lo interesante es saber si al grueso de la población le indignan o al menos le incomodan que el presidente mienta con frecuencia y facilidad”.

“Contarlo. Hacerlo saber, difundir”.

“Señalar cada una de las veces que lo hace”.

“Su deber es señalar la mentira, exponerla sin tapujo. Esa es la postura de una prensa sana”.

“No darle tanto foro (…) Deben ignorarlo y solo dar las notas importantes”.

“Decir la verdad del asunto que se trate, aunque se enoje (…)”.

“Tienen el deber ético y moral de difundirlo y hacerlo del conocimiento del pueblo no hacerlo es hacerse cómplice del autoritarismo y la demagogia”.

“Pues es su deber exhibirlo”.

“Demostrar sus mentiras y mostrar los hechos que lo demuestran (…)”.

“Exhibirlo”.

“No tener miedo y denunciarlo cuando mienta”.

“Ser incisivos en las entrevistas de banqueta y confrontarlo con sus propias declaraciones. No ser patiños (…)”.

“Señalarlo y denunciarlo”.

“Señalarlo y demostrarlo”.

“Seguir siendo objetivos, críticos, no dejar de señalar las mentiras y fundamentar esos señalamientos. Usar su pluma con responsabilidad”.

“Exhibirlo e investigar sus mentiras”.

“Sacarlo de los medios, en ellos él está en su elemento y fuera de cuadro se debilita”.

“Exhibirlo a la brevedad posible, arriesgándose a la censura del tirano y a ser clasificados como medio noticio de Fake News. Las represalias de los tiranos son rápidas y algunas veces letales o terminales”.

“Refutarlo con la verdad documentada y hacer periodismos de investigación imparcial”.

Una buena parte de la sociedad tiene muy claro cuál debe ser la labor de los medios ante un presidente que miente. Y espera que éstos, en cumplimiento de su función y deber, exhiban y denuncien, con pruebas, las mentiras. Hoy los medios están frente a un nuevo reto que es la forma de cubrir al nuevo presidente. Solo tienen dos posibilidades: replicar sin más lo que dice incluyendo sus mentiras o advertir a las audiencias cuando el presidente miente.

 

@RubenAguilar

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