La migración nicaragüense

Frente a la violencia, 40 mil nicaragüenses han iniciado un éxodo hacia Costa Rica en los últimos 8 meses, de acuerdo con la CIDH.

Este mes de abril, Daniel Ortega, presidente de Nicaragua, y su esposa, Rosario Murillo, la vicepresidenta, iniciaron una ofensiva contra manifestantes que protestaban por la situación política que impera en su país.

La respuesta fue el ataque brutal de parapolicías, controlados por el gobierno, y de policías de diversas ciudades. El saldo más de 400 jóvenes asesinados. Luego vinieron los despidos de los centros de trabajo y la cárcel, para cientos de los que se habían manifestado. Hoy hay más de 400 en esta condición.

Frente a la violencia, la gente inició el éxodo hacia Costa Rica, el país vecino. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en un informe de este noviembre, asegura que de abril a octubre ahí se han refugiado 40,000 nicaragüenses.

La situación de esos migrantes es crítica a pesar de los esfuerzos de Costa Rica. La gente vive en parques y en condiciones muy precarias. Los migrantes, que por lo pronto quieren quedarse en el país de acogía, buscan trabajo.

Nadie quiere regresar a Nicaragua mientras persista la represión del gobierno, que ahora tiene claros tintes dictatoriales. La opinión pública internacional no pone suficiente atención a este problema.

Las autoridades de Costa Rica han tenido que enfrentar el éxodo nicaragüense sin apoyo internacional. De manera solidaria han abierto las fronteras a los refugiados. Y hacen todo lo que está a su alcance, para hacer frente a su situación.

A final de los setenta, en los años de la lucha de la guerrilla en contra de la dictadura somocista, miles de nicaragüenses huyeron hacia Costa Rica y volvieron a hacerlo a principios de los ochenta en la guerra del gobierno frente a lo que se llamó la Contra, que pretendía derrocar al régimen sandinista.

En Costa Rica viven decenas de miles de nicaragüenses. Éstos históricamente siempre han emigrado a ese país, que tiene mejores condiciones que Nicaragua. Nunca lo han hecho hacia México.

Esta vez el éxodo nicaragüense solo se va a detener en la medida que cese la represión, que se manifiesta de múltiples maneras, y que por ahora no se ve suceda, aunque en las últimas semanas ha disminuido.

 

@RubenAguilar

Close
Comentarios