Viajes en la América ignota

La mirada de Ibargüengoitia, incluso en la más aguda de las críticas, está llena de simpatía por los personajes y lo que pasa todos los días. Cada uno de los textos es un canto a la vida.

Viajes en la América ignota

Jorge Ibargüengoitia 

Editorial Joaquín Mortiz   

México, 2018

pp. 210

Los 29 artículos que integran el libro fueron originalmente publicados en el periódico Excélsior. La primera edición apareció en 1972. Son textos llenos de humor e ironía. Ibargüengoitia se burla y ríe de él y de todos los demás. 

En cada circunstancia de la vida, de la más trivial a la más solemne, en cada personaje, del más sencillo a lo más encumbrado, en cada viaje, dentro y fuera del país, encuentra el lado que invita a la carcajada.      

La mirada de Ibargüengoitia, incluso en la más aguda de las críticas, está llena de simpatía por los personajes y lo que pasa todos los días. Cada uno de los textos es un canto a la vida.  

Revolución en el Jardín es el relato de su visita a Cuba, para recibir en 1964 el Premio de la Casa de las Américas. Con ironía, fina y profunda, se acerca a las nuevas y peculiares maneras que impone el gobierno de la Revolución Cubana.    

En Viaje a la América Ignota narra su estancia como profesor de español en un centro de aprendizaje de idiomas en Monterey, California. La descripción de los dueños del lugar, de los profesores y de los alumnos es una delicia. 

Con mirada aguda, en Carta desde Washington, describe a la capital de los Estados Unidos y a la gente que ahí vive. Ciudad “llena de fuereños” que comparten una característica en común “viajan con los gastos pagados”.    

Su crítica a México y a los mexicanos es mordaz y a la vez cariñosa. Está presente en: Mexicanos en el extranjeroDiseños industriales mexicanos, México canta y escucha, Cuento para el niño revolucionario, Homenajes: A la Policía, A las criadas, A las madres y A los teléfonos públicos.

Y también se ríe de México y los mexicanos en El lenguaje de las piedras, donde habla sobre los héroes de la historia patria y los monumentos que se les han hecho en distintas épocas de la historia.         

De él se burla en Botiquín de viaje, que describe los componentes de su propio botiquín. En El puente de los asnos describe a los maestros que tuvo en la escuela y en la universidad.  

Los textos son ágiles y muy bien escritos. Revelan al literato capaz de aprovecharse de cualquier cosa, para escribir un relato. En este caso todos llenos de humor. Revolución en el Jardín me hizo reír a carcajadas. 

Siempre, pero más en las actuales circunstancias, en México se requiere, urge, una lectura de la realidad, de la política y de los políticos con la ironía y el humor de Ibargüengoitia. Ayudaría a ubicar las cosas en su justa dimensión. 

@RubenAguilar

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