Golfo y Costilla: Q&A

Ayer por la noche, la Marina anunció la detención de Jorge Eduardo Costilla Sánchez, alias “El Coss“, principal líder del Cártel del Golfo. Van algunas reacciones rápidas, a manera de preguntas y respuestas.

Pregunta:  ¿Es un hecho importante?

Respuesta: como bien dice Boz , esto hubiera sido mucho más importante si hubiera sucedido hace tres años. Sin embargo, no deja de ser un hecho de suma relevancia: “El Coss” se contaba probablemente entre las ocho a diez figuras de mayor peso  en el narcotráfico mexicano. A pesar de sus dificultades recientes, el cártel del Golfo seguía siendo un jugador nada despreciable en el tráfico de drogas (particularmente de cocaína), además de servir de contrapeso a los Zetas en algunas regiones del Noreste (particularmente en Tamaulipas y Nuevo León). Por tanto, no es hipérbole afirmar que se trata del acto de decapitación más importante desde el abatimiento de Nazario Moreno, líder de la Familia Michoacana, en diciembre de 2010.

Pregunta: ¿Qué queda del cártel del Golfo después de esto?

Respuesta: yo creo que no mucho. En los últimos tres años, ya se habían partido dos veces: primero, en enero de 2010, con la ruptura de los Zetas y luego, hace un año, tras la muerte de Tony Tormenta, cuando inició una disputa entre la facción de “El Coss” (autodenominados los Metros) y el grupo de los Rojos, encabezado Mario Cárdenas Guillén, alias El M-1, hermano de Osiel y Antonio Cárdenas Guillén. Con la detención de los dos líderes en disputa (el M-1 cayó la semana pasada), el Golfo, probablemente la organización criminal más antigua de México (sus orígenes se remontan a la prohibición del alcohol en Estados Unidos), se quedó sin líderes visibles y con muchas celulas sueltas. No sería extraño que los restos se convirtieran en gavillas sin dueño, de manera similar a lo sucedido con la banda de los Beltrán Leyva en Guerrero y Morelos. Algunas podrían incorporarse a la estructura del cártel de Sinaloa o a la de alguna de las facciones de los Zetas, pero yo apostaría más por un escenario de fragmentación acelerada.

Pregunta: ¿Quién gana con la detención de El Coss?

Respuesta: hace tres meses, les hubiera dicho que los Zetas. Hoy no estoy muy seguro. Puesto que los Zetas parecen haberse dividido también, no está muy claro que puedan aprovechar la debilidad de sus rivales. Más bien, sería de esperarse que las diversas facciones Zetas se peleen por los restos del Golfo, en un pleito a muchas bandas que involucre también a las celulas remanentes y hasta al cártel de Sinaloa.

Pregunta: ¿Y cómo juega Sinaloa en esto?

Respuesta: mi impresión es que no les cae nada bien la detención de El Coss. Gracias al Golfo, podían librar una guerra a distancia contra los Zetas en el Noreste. Ahora muy probablemente tengan que entrarle de manera mucho más directa.

Pregunta: ¿Esto conducirá a más violencia en algunas regiones?

Respuesta: no lo podría afirmar con total certeza, pero no sería raro. El submundo criminal en el noreste se ha desordenado tremendamente en los últimos meses. Entre la división en los Zetas y el desmantelamiento del Golfo, ya no queda nadie que pueda meter en cintura a los muchos tipos armados que circulan en esas regiones. Salvo el Estado mexicano, claro está, si actua a tiempo y con tino.

Pregunta: ¿Y en que regiones podría dispararse la violencia?

Respuesta: pues tampoco está muy claro, pero yo pondría el ojo en Matamoros, Reynosa, Miguel Alemán, Tampico, y Ciudad Victoria, además de Monterrey y su zona conurbada.

Pregunta: ¿Qué puede hacer el gobierno?

Respuesta: una reforzada a los operativos en Tamaulipas y Nuevo León no estaría de más. También, tratar de atrapar en los próximos días al mayor número de sicarios y mandos medios del Golfo podría ayudar. Trasladar algunos presos a penales federales tampoco sería mala idea. Y mandar un mensaje de que el grupo, grupúsculo o facción que se muestre más agresivo en las próximas semanas se va a volver objeto de atención prioritaria o hasta su desmantelamiento podría contribuir a apaciguar un poco los ánimos.

Pregunta: Y a todo esto, ¿es bueno o malo que hayan agarrado a El Coss?

Respuesta: siempre es bueno que agarren a tipos que secuestran, extorsionan, torturan y matan sin el menor reparo. No hay que olvidar que el Golfo ha perpetrado muchas atrocidades de gran calado, como, por ejemplo, la masacre del bar Sabino Gordo en Monterrey el año pasado. Además, el Estado mexicano no puede mandar el mensaje de que un capo es “too big to fail” (si lo hiciera, todos los criminales buscarían llegar a ese nivel). Pero, eso sí, hay que hacerse cargo de las consecuencias y contener el desorden que puede generar una decapitación (en eso hemos andado fallones, para ponerlo suave). Entonces felicitaciones a la Marina por la captura (limpia, además de todo), pero no recomendaría mucho festejo, porque el juego apenas comienza.

PD: Patrick Corcoran y Hannah Stone escribieron sendas notas sobre el tema. Recomendables ambas.

PD2: ¿Sabián que El Coss es un expolicía? Cosa rarísima, ¿no?

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