Fear and loathing in La FIL, volumen 2: El cártel negro

*Con todo mi amor a la señora coraje.*

*Por un México sin impunidad.*

* *

Libro de Ana Lilia Pérez.

Uno de los eventos más esperados de este viernes en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, fue sin duda la presentación de “El Cártel negro” (Editorial Random House), de la periodista Ana Lilia Pérez, quien otorgó a su colega Carmen Aristegui la voz y el discurso de presentación de este sorprendente trabajo de investigación.

Aristegui reconoció el oficio de Ana Lilia para reunir todo ese valor y profesionalismo requerido para escarbar en los archivos secretos de la paraestatal Petróleos Mexicanos y sacar a la luz pública que se encuentra inmersa en un grande y perturbador escenario criminal“. La corrupción en nuestros altos niveles de gobierno está tocando niveles de complejidad inconcebibles gracias a que tiene a su favor la impunidad más rampante.

Carmen Aristegui.

El discurso pronunciado por Carmen Aristegui fue escalofriante, tomando referencias del libro, y denunció: “un pujante e ilícito mercado de hidrocarburos, todo bajo un manto de silencio corporativo e institucional frente a una realidad de estas dimensiones es una suerte de omertá”. 

Silenció a todos los asistentes que atiborramos la sala, con datos absolutamente desconocidos por la mayoría. Como por ejemplo, que la meticulosa investigación de la autora aborda la manera en la que el fortalecimiento de los cárteles criminales se ha robustecido y extendido su margen de operación criminal. Ahora, el crimen organizado no se conforma con el control del narcotráfico, también incluye en el menú la trata de personas, el contrabando, la piratería, etcétera, y por último, las derivadas de la penetración a lo más profundo de la industria petrolera.

 

En el libro se denuncia el lavado de dinero mediante compañías fantasma, el uso de contratos simulados para cobrar derechos de piso, y la de la pulcra estrategia del crimen para sortear los más sofisticados sistemas de seguridad de la Armada de México.  Pero la denuncia no termina ahí. Además de lo anterior, Aristegui añadió: “la existencia de una estructura paralela de Petróleos Mexicanos, desde la cual se desarrolla una competencia frontal en lo que a venta de hidrocarburos se refiere. Otras actividades delictivas aquí descritas están montadas también en los engranajes de distribución de operación de la paraestatal. La radiografía que nos presenta Ana Lilia incluye información sobre el pujante negocio de la ordeña de ductos, una importante fuente de ingresos del Cártel del Golfo, de los sanguinarios Zetas,  y más recientemente del Cártel de Sinaloa, que ha tomado porciones enteras para operar por territorio nacional. La industria petrolera no ha podido librarse de la penetración de cárteles ni de disputas criminales como las que se ven en el mercado de las drogas y otra decena de delitos en el fenómeno global de la delincuencia organizada. A las decenas de miles de personas asesinadas o desaparecidas en México, se suma una cifra indeterminada de víctimas relacionadas con la industria petrolera”.

En “El Cártel Negro” se exhiben sin temor datos sorprendentes que sirven para descubrir distintos ángulos de la corrupción y delitos que van más allá de nuestras fronteras, vinculando al crimen organizado mexicano con actividades  de escala internacional. Ana Lilia describe uno de esos casos que se anuncian a ocho columnas y que involucran a uno de los yacimientos más importantes  de gas en el mundo: Cuenca de Burgos. Durante el sexenio de Felipe Calderón, la Cuenca de Burgos se convirtió en un centro de operaciones y abasto que utilizan los delincuentes -amparados por la complicidad y la ilegalidad-, para vender a diversos corporativos estadounidenses y europeos. Las poderosas organizaciones criminales muestran su mejor forma, porque ya no les es suficiente levantar retenes o expropiar predios,  porque ahora controlan el acceso a las instalaciones de Pemex, nada más y nada menos que la empresa más grande de México.

Comparto absolutamente el criterio de la también locutora de MVS. “El cártel negro” es más que un libro revelador, también estamos ante un potente e impecable documento periodístico, realizado por una autora que se vislumbra como uno de los más destacados símbolos del periodismo de investigación de nuestro país en la actualidad.

Ana Lilia Pérez agradeció con la voz entrecortada por la emoción a Miguel Ángel Granados Chapa por su apoyo incondicional para el desarrollo de esta descomunal tarea que al fin ve la luz del sol.

Todos los asistentes ovacionamos de pie, con respeto y reconocimiento, a la escritora, periodista y mujer valiente. Porque no cualquiera se atreve a escarbar en uno de los bastiones de poder más inexpugnables de nuestro país a sabiendas que será objeto de acoso, intervención telefónica y amenazas, para salir como ayer, entre nubes de aplausos ensordecedores. Gracias, Ana Lilia, tenemos muchísimo que aprender de tu oficio.

Ana Lilia Pérez y Carmen Aristegui en la firma de "El cártel negro".

 

 

 

América Pacheco.

Enviada especial Animal Político, FIL Guadalajara 2011.

 

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Comentarios

  1. Gerardo Moreno

    Necesitamos mas gente como Ana Lilia y como Carmen. Tenemos que mejorar México!

  2. Ernesto

    Como que les hace falta un corrector de estilo. La redacción es pésima.