#24A Todas a la calle

Porque en todos y cada uno de los acosos que he sufrido me ha paralizado el miedo y después la culpa por callarme.

violencia contra la mujer

Por: Jimena Soria (@jimesoria

Este domingo 24 de abril habrá una movilización nacional ciudadana sin igual que se ha identificado con los hashtags #Vivasnosqueremos y #24A.

Esta movilización tendrá presencia en más de 42 ciudades mexicanas, en donde habrá eventos simultáneos para exigir un alto a la violencia en contra de las mujeres en México. Las ciudades en las que habrá movilizaciones, actividades o concentraciones son muy diversas y van de norte a sur y de este a oeste de la República Mexicana; algunas de ellas son Ensenada, Baja California; Mexicali, Baja California; Monterrey, Nuevo León; Chihuahua, Chihuahua; Ciudad Juárez, Chihuahua; Tepic, Nayarit; Saltillo, Coahuila; Querétaro, Querétaro; Ciudad de México; Estado de México; Guadalajara, Jalisco; Hermosillo, Sonora; Ciudad Obregón, Sonora; Mérida, Yucatán; Valladolid, Yucatán; Puebla, Puebla; Xalapa,Veracruz; Puerto de Veracruz, Veracruz; Villahermosa, Tabasco; Oaxaca de Juárez, Oaxaca; San Cristóbal de las Casas, Chiapas; Tuxtla Gutiérrez, Chiapas; Pijijiapan, Chiapas; Tuxtla Chico, Chiapas; Comitán, Chiapas; Tepic, Nayarit; Colima, Colima; Cancún, Quintana Roo; Aguascalientes, Aguascalientes; Culiacán,Sinaloa; San Luis Potosí; Cuernavaca, Morelos; León, Guanajuato; Matamoros, Tamaulipas; Morelia, Michoacán; Monclova, Coahuila; Acapulco, Guerrero; Chilpancingo, Guerrero; Pachuca, Hidalgo; San Pablo del Monte, Tlaxcala; Toluca, Estado de México; Guadalupe, Zacatecas.

Una de las cosas más sorprendentes de esta marcha es la manera en la que surgió y el alcance que ha tenido a través de las redes sociales. Lo que empezó como un evento cerrado en Facebook organizado por un pequeño grupo de mujeres únicamente invitando a sus amigas, hoy se ha convertido en una de las mayores movilizaciones en defensa de los derechos humanos de las mujeres en la historia de México. El hartazgo y la visibilización que se ha dado a través de los testimonios de muchas mujeres valientes que se han atrevido a romper el silencio ha servido para que se abra una discusión sobre la normalización de la violencia que se vive en todo el país, para que este tema por primera vez esté presente en la agenda pública y, también, para que esta marcha se volviera viral.

Una vez dados los primeros pasos para la realización de la marcha de este #24A, las mujeres interesadas de cada estado y ciudad participante empezaron a organizarse. Las mujeres de la Ciudad de México trabajamos desde un principio con la asamblea del Estado de México, con lo que se conformó una gran asamblea de mujeres muy diversas que buscábamos contribuir a la organización de la movilización; fue ahí en donde se tomó otra decisión importante: unirnos como una sola asamblea de activistas, familias y mujeres para que, contrario a como se ha hecho en otras marchas en donde se tienen puntos de partida de la capital, ahora saliéramos de Ecatepec como un acto de solidaridad para señalar que es el municipio más peligroso para ser mujer en México y en dónde ocurren la mayor cantidad de feminicidios y violaciones.

Conforme los días fueron pasando nacieron acuerdos, desacuerdos, comisiones, reuniones y se creó una gran expectativa porque las mujeres por fin nos estábamos uniendo para contar lo que nos pasa, lo que es ser mujer en México, las experiencias violentas que hemos atravesado, que nos han cambiado y que nos han hecho llegar a este punto y decir juntas ¡YA BASTA!

Y es que hay una innumerable cantidad de motivos para salir a las calles de todo el país y gritar juntas para evidenciar y poner un alto a esta violencia que nos aqueja por el simple hecho de ser e identificarnos como mujeres y que nos persigue como plaga a lo largo de todas las etapas de nuestras vidas casi de manera “normal” y sistematizada.

Se podrían enlistar muchas razones para hacerlo, pero cada una de nosotras hemos vivido y experimentado de manera diferente esta violencia, pero ¿por qué marcharé y saldré a las calles este #24A?

Porque lo que aprendemos es a quedarnos calladas, a tragarnos los sentimientos, a vivirlo solas, a sentir culpa y vergüenza.

Porque ante una situación de acoso y violencia SIEMPRE se nos cuestiona sobre nuestra vida sexual, ropa, hábitos y cualquier aspecto personal de nuestras vidas.

Porque cualquier denuncia, de cualquier tipo, implica más violencia.

Porque en el transporte público nos tocan, nos miran lascivamente, nos enseñan el pene, nos arriman el cuerpo, nos eyaculan en la pierna, nos gritan cosas, nos hacen vivir con miedo.

Porque desde pequeñas aprendemos a pensar en cómo nos vestimos, a cuidar por donde caminamos, a cruzarnos la calle si vemos una amenaza latente, a que la responsabilidad sobre nuestra seguridad depende de nosotras.

Porque el día que le eyacularon a mi roomie en la pierna, antes me arrimaron el pene a mí y no me atreví a decir nada.

Porque cuando regresaba de la universidad en un camión, medio dormida, y un tipo metió su mano a mi blusa para agarrarme un seno, lo primero que pensé es que lo había soñado. Después no lo hablé durante años.

Porque un familiar cercano se ocupó de decirme una y otra vez que nunca iba a poder hacer nada sola, a burlarse de mi cuerpo y a decirme que no me vistiera como “puta”.

Porque la ansiedad por no cumplir con los estándares de belleza del entorno en el que he vivido me ha llevado muchas veces a comer compulsivamente y a sufrir depresión.

Porque cuando un tipo me siguió en su coche mientras caminaba por la calle y le conté aterrada a un amigo me dijo que era mi culpa por salir vestida así.

Porque en todos y cada uno de los acosos que he sufrido me ha paralizado el miedo y después la culpa por callarme.

Porque a mi mejor amiga un tipo la siguió desde un camión cuando iba en su bici y después le tocó el timbre para que lo viera masturbarse.

Porque las mujeres en México no tienen acceso al aborto legal y seguro y son criminalizadas por sus decisiones reproductivas.

Porque miles de mujeres sufren violencia obstétrica y algunas incluso mueren a causa de ella en la atención del parto, posparto y puerperio.

Porque las demandas feministas siempre son consideradas exageraciones.

Porque este clima de violencia es tan grave que terminamos jerarquizando la violencia y sintiendo que nos pudo haber ido peor.

Porque a una compañera la metieron al congelador de un refri cuando rechazó a un tipo en su trabajo y nadie le creyó cuando lo contó.

Porque en muchos casos la violencia empezó en la familia.

Porque hay gente que se dedica a hacer bromas sexistas y a amenazar cibernéticamente a quienes denuncian

Porque a las mujeres las graban abajo de su falda y/o vestido sin su consentimiento.

Porque en los espacios públicos nos tocan, levantan la falda o vestido y nos bajan los calzones.

Porque las autoridades siguen pidiéndole evaluaciones psicológicas a las víctimas para determinar su grado de afectación.

Porque los cuerpos de las mujeres son sexualizados desde que somos niñas.

Porque no quiero que ninguna otra mujer se sienta sola al ser violentada.

Porque en la mayoría de los casos de violaciones y feminicidios los culpables son las parejas, los familiares y/o conocidos.

Porque la relación entre mujeres que aprendemos es de competencia.

Porque pocas veces nos podemos unir de esta manera y entender que las experiencias de acoso nos pasan a todas, nos atraviesan y nos marcan.

¡Porque nos queremos vivas, libres y juntas: todas a la calle!

 

@GIRE_mx

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