Pescadores de votos, inquisidores de oropel

El Partido Encuentro Social y su guiño de ojo a Andrés Manuel López Obrador, en su estrategia por agrupar el voto evangélico.

Por: Omar Feliciano (@tipographo)

Entre encuestas, destapes, renuncias, candidaturas independientes, rumores y especulaciones, hemos arribado al 2018 y el panorama es árido para las propuestas concernientes a los derechos de las mujeres, particularmente en lo referente a los derechos reproductivos. Hace 5 años escribí en este espacio el blog “Pescadores de votos, sembradores de ilusiones”, sobre el ascenso del Partido Encuentro Social (PES) y su guiño con López Obrador. Me sigue pareciendo pertinente mantener la mirada en la estrategia de este partido de agrupar el voto evangélico, particularmente con la militancia ultramontana del Frente Nacional por la Familia.

En Brasil el senador Magno Malta ha presentado una propuesta para que ni las mujeres víctimas de violencia sexual, que corran riesgo de muerte por el embarazo o que gesten a un feto anencefálico tendrían derecho a interrumpir su embarazo. El senador Magno Malta es un pastor evangélico y cantante que construyó su carrera política gracias a una red de feligreses y al carisma de la celebridad evangélica. ¿Por qué es relevante citar la experiencia brasileña? Porque es el modelo que persiguen los fundamentalistas religiosos en su estrategia de limitar los derechos alcanzados hasta ahora.

“Nosotros podemos ir solos, porque contamos con un nivel de voto de millón y medio de personas, aunado al crecimiento que ha registrado los últimos meses”, aseguró Alejandro González Murillo, coordinador del PES en la Cámara de Diputados,  ante los rumores de su búsqueda de alianzas con Morena. Con o sin alianza, es claro que su presencia en la mitad de los municipios de México le asegura el registro y la presencia para presentar propuestas legislativas. No olvidemos que en septiembre del año pasado una de sus diputadas, Norma Edith Martínez Guzmán, presentó una iniciativa para reformar el artículo 4º constitucional en el sentido que lo pedía el Frente Nacional por la Familia.

Hugo Eric Flores Cervantes, presidente del PES, declaró que en estos días está valorando ir en alianza con otros partidos y mencionó específicamente a Morena, que es uno de los pocos partidos que ha crecido en la intención de voto. Vale mencionar que la plataforma de López Obrador, el muy probable candidato de Morena, ha omitido la interrupción del embarazo y el matrimonio igualitario. Este silencio en la plataforma es ideal para este partido confesional. Vale la pena anotar que López Obrador en “2018: La salida” insiste en citar la biblia al remarcar el papel de la justicia y la fraternidad como parte de la ética social (sic).  El 3% que puede aportar el PES a Morena ayudaría a López Obrador a reforzar su ventaja en la intención de voto, particularmente en un escenario reñido.

Ante las especulaciones el PES ha asegurado que aún no decide si irá en coalición, ya se descartó la alianza con Margarita Zavala (quién seguirá su ruta como independiente y a contrapelo de los derechos de las mujeres), pero afirman que buscan un perfil como el de Eduardo Verástegui (actor y productor vocero de causas fundamentalistas) o a Jesús Adrían Romero, “Un cantante cristiano que tienen un reconocimiento no solamente nacional sino internacional, que nos daría mayor identidad para el partido”. ¿Recuerdan al Senador Magno Malta de Brasil? Es la misma estrategia de carisma conservador en detrimento de los derechos de las mujeres y las comunidades de la diversidad sexual.

Entre la plataforma rasurada del Frente Ciudadano por México (que está oliendo a ruptura) para no inquietar a los conservadores de Acción Nacional, la propuesta reciclada del criptoevangélico López Obrador, la pesca de votos evangélicos del PES y la figura lamentable de candidaturas independientes francamente hostiles a los derechos humanos (Saludos a El Bronco), el panorama para 2018 es particularmente ominoso. Disculpen ustedes mi pesimismo.

 

@GIRE_mx

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