Ángel de la Ciudad

A pesar de que la despenalización del aborto en Ciudad de México ha sido muy positiva para la vida y la salud de las mujeres, persisten retos en los que debemos seguir trabajando y que vale la pena señalar ahora que están tan cerca las elecciones.

Por: Regina Tamés (@reginatames)

El lunes pasado se entregaron los Premios Ángel de la Ciudad, y tuve el honor de ser distinguida en la categoría “Derecho a decidir”. Fue un evento presidido por el jefe de Gobierno, y en el que veinte personas (solamente 4 mujeres) recibieron el premio en diferentes categorías como libertad de expresión, matrimonio igualitario, derecho a una muerte digna, derechos de las personas migrantes, etcétera. El lugar, Antiguo Palacio del Ayuntamiento, lucía espectacular a pesar de la gélida noche. Fue un momento emotivo pues siempre es rico tomarse una pausa y pensar en qué ciudad vivimos. Sí, vivimos en un lugar que ha tenido avances significativos en términos de libertades a diferencia de otras entidades del país. Una de las más importantes ha sido el reconocimiento de las mujeres como personas con autonomía. Gracias al activismo de miles de mujeres y hombres, este reconocimiento ha dado a las mujeres la posibilidad de decidir sobre su propio cuerpo. Algo tan básico pero que ha costado tanto.

El año pasado se cumplieron 10 años de la despenalización del aborto hasta las 12 semanas en la Ciudad de México. Un hecho que la ha vuelto referente en México y América Latina. Hoy no existe duda de que las mujeres tienen el derecho a interrumpir un embarazo no deseado en condiciones legales, seguras y gratuitas, y que esta reforma sin precedentes ha dado un enorme beneficio a muchas mujeres en todo el país.

En la Ciudad de México el cambio normativo estuvo acompañado de la creación del Programa ILE a través del cual la Secretaría de Salud provee los servicios de interrupción legal del embarazo en 13 unidades médicas entre las que se incluyen cuatro centros de salud especializados en servicios integrales de salud sexual y reproductiva: Beatriz Velasco de Alemán, Santa Catarina, Dr. Juan Duque de Estrada y la Clínica México-España.

De acuerdo a las cifras oficiales de la Secretaría de Salud de la Ciudad de México, de abril de 2007 al 20 de diciembre de 2017 se realizaron 188 mil 224 interrupciones legales del embarazo. De los métodos que ofrece la Secretaría de Salud, el más usado es la ILE con medicamentos. En 2008 se usaba en 46% de los casos. En 2017, se emplea en más de 75%. El 70% de las usuarias del programa ILE son originarias de la Ciudad de México, pero también se han beneficiado de este servicio mujeres de otros estados, principalmente del estado de México, Puebla, Hidalgo, Morelos y Jalisco.

A pesar de que la despenalización del aborto en Ciudad de México ha sido muy positiva para la vida y la salud de las mujeres, persisten retos en los que debemos seguir trabajando y que vale la pena señalar ahora que están tan cerca las elecciones, para asegurar que la ciudad siga siendo lo que hoy en términos de libertad para las mujeres. Aquí mis apuntes de cómo reforzar y ampliar el acceso a los servicios de ILE en la ciudad para todas las mujeres:

Uno de los principales pendientes en Ciudad de México dentro de este programa es la falta de reconocimiento de las adolescentes como sujetas de derecho, al establecer como requisito para las menores de 18 años el acudir con un representante legal o familiar para poder acceder al servicio de ILE. Esta medida resulta inadecuada y contraria a la Ley General de Víctimas que establece que las adolescentes mayores de 12 años pueden decidir sin la necesidad de contar con la autorización de la madre, padre o tutor.

A lo largo de estos 10 años nos hemos dado cuenta que el plazo de despenalización del aborto hasta las 12 semanas resulta insuficiente respecto a las necesidades de las mujeres. Además, resulta preocupante que en los servicios de salud de Ciudad de México no se contemple la décima segunda semana de gestación completa, como lo establece la Organización Mundial de la Salud (OMS). Esto ocasiona que mujeres que llegan a los servicios de salud solicitando el servicio de ILE reciban una negativa a partir de la semana 12.1 de gestación, dejándolas sin opciones frente a un embarazo no deseado, a causa de un diseño institucional que no se encuentra acorde con estándares internacionales.

La permanencia de una regulación penal con respecto al aborto continúa provocando la denuncia y criminalización de las mujeres que interrumpen un embarazo en Ciudad de México. Incluso, de acuerdo con las respuestas recibidas por la Procuraduría General de Justicia y el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México, éste es el estado con mayor número de averiguaciones previas por el delito de aborto en el periodo de agosto de 2012 a diciembre de 2013, con 183 averiguaciones, lo que corresponde a 26.83 % del total de denuncias reportadas a nivel nacional. Además, la información sobre estas denuncias no se encuentra desagregada por sexo, ni por la calidad de la probable responsable (GIRE, 2015). El Tribunal Superior de Justicia de Ciudad de México reportó tener cinco casos en los cuales la mujer embarazada fue procesada mediante un juicio penal por el delito de aborto (GIRE, 2015).

En Ciudad de México son causales legales para interrumpir un embarazo las malformaciones congénitas o genéticas graves del producto, cuando el embarazo es producto de una violación, o por grave riesgo a la salud de la mujer. Sin embargo, preocupa que los lineamientos establezcan un plazo de 20 semanas para estos casos, pues deja fuera de la ley aquellos en los que la salud o la vida de la mujer embarazada estén en riesgo por el embarazo, así como los casos de alteraciones genéticas detectadas después de ese plazo.

Asimismo, mediante solicitudes de acceso a la información, la Secretaría de Salud de Ciudad de México ha informado que se encuentra imposibilitada para proporcionar información referente a abortos legales posteriores a las 12 semanas y que esa dependencia no realiza abortos en estricto sentido, puesto que “un aborto es la interrupción del embarazo después de la décima segunda semana”. Esta respuesta es alarmante y demuestra que no existe claridad sobre su propia legislación y procedimientos, y que las mujeres no tienen acceso a las causales legales.

En el caso de aborto por violación, los lineamientos de la Secretaría incluyen la necesidad de presentar una denuncia ante el Ministerio Público para acceder a la interrupción del embarazo. Esto resulta contrario a lo establecido en la Ley General de Víctimas y la NOM 046 que dispone el acceso al servicio de interrupción del embarazo por violación sin necesidad de presentar otro requisito más que una solicitud por escrito, bajo protesta de decir verdad.

También, mediante solicitudes de acceso a la información, se preguntó a la Procuraduría General de Justicia de Ciudad de México cuántas autorizaciones ha emitido en el periodo del 1 de enero de 2009 al 30 de junio de 2016: no respondió. Por su parte, la Secretaría de Salud de Ciudad de México reportó que, en este mismo periodo, ha realizado 41 abortos por violación sexual, siendo la entidad que más abortos por violación ha realizado. Además, la Secretaría de Salud reporta 36 autorizaciones emitidas por la Procuraduría de Justicia de Ciudad de México (GIRE, 2016). A pesar de que los lineamientos solicitan la presentación de una denuncia como requisito para acceder al aborto por violación, los datos de autorizaciones y procedimientos de ILE por violación reportados por la Procuraduría General de Justicia y por la Secretaría de Salud difieren, lo cual revela un problema de falta de coordinación.

Resulta urgente que Ciudad de México armonice sus lineamientos y garantice a las mujeres el acceso a interrupciones del embarazo producto de violación sexual sin necesidad de presentar una denuncia tomando como marco lógico —de acuerdo al principio pro persona— lo establecido en la Ley General de Víctimas y en la NOM 046, pues establece menos requisitos para las víctimas y, por lo tanto, una mayor protección.

La despenalización del aborto hasta las 12 semanas de embarazo se dio a partir de una combinación de oportunidades políticas. Desafortunadamente, nos enfrentamos ahora con las alianzas electorales de los partidos que se identifican como de izquierda (Morena y el PRD), con partidos de derecha que se han pronunciado en contra de los derechos de las mujeres y de la despenalización del aborto (PAN y el PES). Ante este escenario preocupa que se utilicen los derechos de las mujeres como moneda de cambio y que lejos de visualizar oportunidades políticas que nos lleven a resolver los retos pendientes, haya retrocesos en Ciudad de México.

 

* Regina Tamés es Directora de @GIRE_mx.

Close
Comentarios