NOM 046 a dos años: la mutación de las falacias

Aunque se ha facilitado el acceso a la autorización para un aborto en caso de violación, hay quien asegura que dicha ley obliga a personal de salud a realizar abortos “sin denunciar a las autoridades correspondientes para iniciar la persecución del delito”.

Por: Rebeca Lorea

El pasado 24 de marzo se cumplieron dos años de haberse eliminado en la NOM 046 los requisitos de presentar una denuncia y obtener una autorización por parte de autoridad competente para acceder al aborto en caso de violación; así como el requisito del consentimiento de padre, madre o tutor, para menores a partir de los 12 años. Como era de esperarse, los grupos antiderechos se han movilizado en contra de la eliminación de estos requisitos. En ocasiones, aprovechando su insidiosa campaña anual de 40 días “por la vida” y, recientemente, en el marco de las elecciones que se aproximan en julio.

Lo preocupante es que ahora sus consignas hacen uso de argumentos relacionados con impunidad y violencia contra las mujeres. Pero basta con poner un poco de atención para darnos cuenta que todas estas “razones” no son más que malos argumentos disfrazados con palabras muy grandes para lograr que quien los escuche llegue a una conclusión falsa: que la NOM 046 está mal.

Sobre la impunidad de violadores: Se dice que la NOM 046 obliga a personal de salud a realizar abortos “sin denunciar a las autoridades correspondientes para iniciar la persecución del delito”. Se hace un uso mañoso de cifras oficiales sobre violencia sexual en México y el alto porcentaje de delitos que no son denunciados, para “sostener” esta afirmación.

Primero que nada, es un ignorante o un mentiroso (tal vez ambos) quien afirme que el texto actual de la NOM 046 elimina la posibilidad de denunciar casos de violencia sexual. Es un derecho de las víctimas denunciar los hechos ante el Ministerio Público, que no tiene que convertirse en un requisito previo para acceder a un servicio de salud, se trata de una vía que el Estado en todo momento debe salvaguardar para garantizar el acceso a la justicia y no como un instrumento de victimización secundaria, al ser un requisito que obstaculice o impida el ejercicio de los derechos o exponga a las mujeres a nuevos daños.

En la misma línea de la supuesta contribución de la NOM 046 a la impunidad, hay quien incluso se atreve a decir que las mujeres deberían continuar con su embarazo, “para que así se sepa quién fue el responsable y el delito no quede impune” (si, yo también hice este gesto cuando leí esta barbaridad). Yo me pregunto, si según estas personas es necesario parir para dar con los responsables de violaciones, ¿nunca daremos con los responsables de violar a un niño o a un hombre?, ¿las niñas y mujeres tienen que quedar embarazadas para saber quién las violó? Según esta “lógica”, que una niña o mujer identifique a su agresor no importa, ¡sólo el producto de la concepción tiene la respuesta!

Y bueno, es que ahora resulta que estas marchas y propuestas de limitar el aborto son para ayudar a las mujeres, son para demandar “protección y programas para respaldar a la víctima”. Pero me cuesta trabajo poner en una misma bandeja la demanda de respaldo a las mujeres y la demanda de dudar cuando manifiesten tener un embarazo producto de violencia sexual, ¿qué no se supone que respaldar a las víctimas es creer su dicho? Su postura se resume en “¡queremos apoyo para las mujeres víctimas de violencia!, excepto para las que quieran abortar. A esas no hay que creerles.” (¿?) Si tanto les preocupa la violencia contra las mujeres, ¿por qué promueven su revictimización al sugerir que los prestadores de salud no deben creer su dicho?

La NOM 046 atenta contra el derecho de los padres a velar por el bien de sus hijos: A todo esto, se adhiere el ya clásico “no te metas con mis hijos”, que en el marco de la NOM 046 se traduce en que atenta contra la patria potestad. Pues bien, queda claro que este argumento sólo lo sacan los antiderechos cuando se plantea la posibilidad de que las hijas decidan algo distinto a lo que quieren los papás, en especial, cuando las hijas menores de edad quieren interrumpir un embarazo producto de violación.

Yo no sé si estos padres y madres de familia lo sepan, pero un embarazo en la adolescencia está relacionado con mayores probabilidades de muerte materna y afectaciones a la salud que un embarazo en una mujer adulta. Con “velar por el bien de nuestros hijos” ¿se refieren a poner en riesgo la salud y vida de sus hijas adolescentes al obligarlas a llevar a término un embarazo? A mí me parece mejor dejar en ellas la decisión sobre continuar un embarazo o no, pues es su vida y su salud la que está en riesgo, no la de sus papás ni la de sus tutores.

Estos son sólo algunos “argumentos” con los que hemos tenido que lidiar desde antes que se aprobara el texto actual de la NOM 046, y que seguro se intensificarán próximamente en el marco de falsos debates para condicionar el voto al candidato o candidata que mejor se ajuste a estos discursos falaces. Si queremos promover discusiones racionales que nos acerquen cada vez más a una democracia, a un país laico en donde se protejan y garanticen derechos y libertades, tenemos que comenzar por identificar a quienes tratan de engañar con posturas que parten de la mentira o que buscan limitar derechos a partir de dogmas insostenibles.

 

*Rebeca Lorea es Abogada para Políticas Públicas en GIRE.

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