Argentina y el #abortolegalYA

El movimiento por el #abortolegalYA logró que el debate sobre la importancia de la legalización del aborto se diera en todo el país y todos los espacios, rompiendo con la falsa idea de que esto es algo que únicamente nos preocupa a las feministas y es un “tema de mujeres”, devolviendo su esencia democrática y política al tema.

Por: Jimena Soria (@jimesoria)

Han pasado casi 2 semanas desde ese histórico día en el que las mujeres argentinas nos sorprendieron a todas con increíbles imágenes de calles llenas de personas, verde en sus pañuelos, su ropa, su maquillaje y todo lo que era posible, y una votación inédita respecto al aborto en América Latina en la Cámara de Diputados. La emoción creo que nos sigue acompañando a todas. Sin duda han sido una gran fuente de inspiración para las feministas y las activistas de la región. Pero también este acontecimiento nos ha puesto a analizar cómo lograron esto y qué lecciones podemos aprenderles.

Empecemos por lo que se votó. La iniciativa que se aprobó con 129 votos a favor y 125 en contra el 14 de junio, tras más de 20 horas de sesión en la Cámara de Diputados, garantiza el acceso a la interrupción voluntaria del embarazo hasta la semana 14 sin ningún requisito en un plazo máximo de 5 días. Y en los casos de violación, riesgo a la vida o salud de la mujer o inviabilidad extrauterina sin plazo alguno. Además, la iniciativa regula la objeción de conciencia y la responsabilidad del Estado de tener una política de educación sexual integral. Por todos estos puntos es que esta iniciativa resulta a todas luces innovadora.

La aprobación de esta iniciativa fue una media sanción, es decir aún falta que se discuta y apruebe en el Senado y posteriormente que sea promulgada y publicada por el presidente Macri, quien cuenta con facultad de veto, aunque hasta ahora ha dicho que no lo utilizará en este tema. Lo que sabemos hasta ahora es que el 21 de junio la vicepresidenta Michetti giró el proyecto a las comisiones del Senado de Salud, de Justicia y Asuntos Penales, de Asuntos Constitucionales y de Presupuesto, quienes tendrán una reunión el próximo martes 26 de la que se espera que salga un cronograma que pueda dar más claridad a las fechas y condiciones para esta discusión.

Sin embargo, más allá del proceso legislativo, hay varios factores y logros de este movimiento por la legalización del aborto en Argentina que quisiéramos resaltar. En primer lugar, resulta fundamental hablar acerca de las condiciones en las que se dio el debate. Esta fue la séptima vez que la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, apoyada por más de 500 organizaciones, presentaba una iniciativa sobre aborto. Esta vez fue la primera en la que se logró que se discutiera y votara en el Congreso. Asimismo, de acuerdo con un análisis de Economía Feminita, este debate duró 2 meses y se convocó a más de 700 expositores para realizar intervenciones orales de máximo 7 minutos. Esto le dio al debate una riqueza y diversidad que pocas veces podemos apreciar y que generó que todas las voces fueran escuchadas.

A partir de esta riqueza en el debate, de la fuerza que adquirió la iniciativa, que desde el inicio ya que tenía al menos 500 organizaciones que la apoyaban, de la articulación con otros movimientos como el #NiUnaMenos y del largo camino que el movimiento feminista en Argentina ha dado por más de 30 años, se generó lo que la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito ha llamado la despenalización social del aborto en Argentina. Quizás este es el mayor triunfo de lo que sucedió el pasado 14 de junio.

El movimiento por el #abortolegalYA logró que el debate sobre la importancia de la legalización del aborto se diera en todo el país y en las escuelas, los parques, las calles, el transporte público, los diferentes movimientos sociales, los sindicatos, la academia, el mundo del espectáculo, los medios de comunicación, las redes sociales y los partidos políticos. Rompiendo con la falsa idea de que esto es algo que únicamente nos preocupa a las feministas y es un “tema de mujeres” y devolviéndole su esencia democrática y política al tema.

A partir de este amplio debate político y social, las feministas argentinas lograron una diversificación de voces que logró que su reclamo, representado por el pañuelo verde, estuviera presente en todos los espacios. Un factor que ha llamado mucho la atención es la decisiva participación de un grupo denominado “actrices argentinas”, quienes usaron su voz para posicionar el tema en los medios, pero también en el Congreso. Y la amplia participación de las adolescentes y mujeres jóvenes, al punto que muchas han llamado a este acontecimiento “la revolución de las hijas”.

Al mismo tiempo, esto generó una movilización social sin precedentes para el aborto en América Latina. La fuerza de esta movilización social tuvo su mayor despliegue con la vigilia que se realizó la noche del 13 de junio afuera de la Cámara de Diputados, en donde los y las diputadas llevaban a cabo la histórica sesión de más de 22 horas para votar finalmente la iniciativa. Ahí se dieron cita más de un millón de mujeres que pese al frío y la hora, no dejaron de gritar, exigir y cantar en un festival que montaron ahí mismo.

Hay quienes dicen que fueron las calles, llenas de mujeres, las que lograron la media sanción para esta iniciativa de aborto legal. Nosotras consideramos que no son únicamente las calles, ni las iniciativas, ni las actrices, ni las organizaciones quienes lograron este resultado, sino la colaboración de todas juntas. Sin embargo, lo que parece sí lograron las calles fue cambiar el costo político de los y las legisladoras. Sobre todo, de quienes aún hasta ese día aún permanecían indecisos.

Lo que pasó en Argentina es algo que se vislumbra dificil para México, pero nada es imposible. Hay un tema legal y es que el aborto en México se regula a nivel estatal lo que implicaría que en principio necesitaríamos presentar 31 iniciativas y lograr en todas esta articulación y movilización social con las organizaciones locales y con nuevos actores y actoras. Vale la pena mencionar que en México hemos tenido 2 iniciativas para despenalizar el aborto hasta las 12 semanas como en Ciudad de México y ninguno se ha logrado por diversos factores (Guerrero y Coahuila). Sin embargo, está en discusiones el Código Penal Único, lo que abre la posibilidad para que sea en ese instrumento legal en donde el aborto se regule con el estándar más alto hasta ahora que es el de Ciudad de México, dejando atrás la discriminación que existe para las mujeres que no viven en esa ciudad a pesar de que todas son ciudadanas mexicanas.

Lo que pasó en Argentina sí nos deja importantes lecciones como la necesidad de colaborar con otros movimientos y actoras; la importancia de la articulación sin dejar de lado la estrategia; la perseverancia que requiere la lucha por los derechos de las mujeres, y la importancia de realizar constantemente un mapeo de la postura de los y las legisladoras sobre diversos temas de la agenda de derechos de las mujeres.

Lo que están por lograr las argentinas es algo con lo que todas las personas que trabajamos en el tema de derechos reproductivos en América Latina soñamos: que se legalice al aborto a partir de una demanda social por los derechos de las mujeres acompañado de voluntad política para hacerlo posible. Eso es por lo que desde GIRE hemos trabajado desde hace más de 25 años y por lo que seguiremos luchando.

 

* Jimena Soria es Analista de Dirección de @GIRE_mx.

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