Marea verde: lecciones aprendidas

Lo que han logrado las argentinas significa un aliciente en términos de alianzas, debate público y diversificación de voces y, a corto plazo, un referente para Brasil, en cuyo Supremo Tribunal Federal actualmente se llevan a cabo audiencias públicas a fin de discutir la despenalización del aborto hasta la semana 12 de gestación.

No hay marcha atrás. La inspiración nos sigue acompañando porque la movilización que lograron las mujeres argentinas es imparable. Reiteramos lo dicho tras la histórica votación del 14 de junio en la Cámara de Diputados: la despenalización del aborto es un tema de justicia social y salud pública.

El logro de la media sanción de la iniciativa que buscaba garantizar el acceso a la interrupción voluntaria del embarazo hasta la semana 14 no es cosa menor. Las argentinas nos enseñaron que la lucha organizada y colaborativa –en las calles, los parques, los medios de comunicación, el arte, las escuelas, las redes sociales, etcétera– refuerza el reclamo por los derechos de las mujeres y, aunque no se modificó la legislación, el tema dejó de ser tabú.

Argentina, con los ojos del mundo encima, detonó un proceso de despenalización social en torno al aborto. El feminismo emergió de la esfera privada y tomó el espacio público. La discusión traspasó lo político y atravesó la vida de la gente. Se construyó un movimiento en el que participaron varias generaciones dando auge al entendimiento de que, sin libertad para decidir sobre su vida y su cuerpo, las mujeres jamás serán partícipes de la democracia; asimismo, quedó claro que la representación política no responde a las demandas sociales cuando, a partir de creencias personales, a la sociedad se le impone una legislación.

El entusiasmo, la fuerza y el ímpetu de las argentinas quienes afuera del Congreso exigían sus derechos, en unidad y desde trincheras diversas, aportan una lección para América Latina, pues sólo en Cuba y Uruguay las mujeres pueden abortar por elección y el resto de la región tiene la legislación más restrictiva, salvo Ciudad de México.

Lo que han logrado las argentinas significa un aliciente en términos de alianzas, debate público y diversificación de voces, y a corto plazo un referente para Brasil, en cuyo Supremo Tribunal Federal actualmente se llevan a cabo audiencias públicas a fin de discutir la despenalización del aborto hasta la semana 12 de gestación.

Ni Argentina ni ningún país de América Latina serán los mismos después de lo ocurrido durante cinco meses de movilización social, cultural y política. Los 38 votos en contra que se emitieron en el Senado no pueden opacar la resistencia, la capacidad de convocatoria y de organización, la constancia y el empuje logrado por millones de mujeres que tomaron la escena pública para gritarle al mundo que la maternidad será elegida o no será.

En México, la marea verde y su impulso libertario habrá de materializarse en la creación de contextos de exigencia, en articulación con otros actores y movimientos, para que los derechos reproductivos dejen de ser considerados un tema sólo de mujeres y se incorporen a la agenda política como eje fundamental de la igualdad de género. Desde GIRE reconocemos y agradecemos las aportaciones de las compañeras argentinas para la ampliación de los derechos de las mujeres. Seguimos trabajando por el #AbortoLegal.

 

@GIRE_mx

Close
Comentarios