El Senado no cumple sus propios compromisos

El Senado no sólo no cumplió con su compromiso con la equidad de género, sino que violentó la Ley General de Transparencia e hizo caso omiso de los compromisos de México para garantizar la equidad de género.

Por: Renata Terrazas

Después de casi un mes sin designar, ante la dificultad de construir acuerdos y la poca importancia que le dieron al tema en un contexto primordialmente electoral, finalmente entre la noche del miércoles 25 y la madrugada del jueves 26 de abril en una larga sesión en el Senado, y después de avalar la llamada Ley chayote, eligieron a las dos personas que formarán parte del pleno del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos (INAI).

Por parte de la comunidad de práctica de transparencia existía el miedo de que, como a varias de las instituciones en México, se terminara el periodo legislativo sin designar a las comisionadas del INAI. Una ausencia deliberativa en el recinto legislativo ha sido la constante en el último par de años.

La deliberación debería ser la máxima democrática: conseguir los consensos con base en la deliberación, construir acuerdos desde un ejercicio racional, incluso emotivo y hasta ideológico, y no a costa de negociaciones turbias, de favores políticos o de amagos partidistas.

Sin embargo, el tema comenzó a moverse con la publicación que las comisiones de Anticorrupción y Participación Ciudadana y la de Justicia de un acuerdo metodológico para la valoración de los perfiles, donde incluyeron la figura de un Comité de Acompañamiento conformado por tres integrantes del Consejo Consultivo del INAI y dos académicas expertas en la materia.

Bajo criterios de selección publicados de manera previa, el Comité de Acompañamiento publicó el mismo día que finalizó la segunda jornada de audiencias públicas, es decir, el 26 de abril, los 11 nombres de las personas consideradas idóneas para el cargo. Entre ellas encontramos a cuatro hombres, lo que no sería necesariamente un tema relevante si, en aras de mantener la paridad de género en el pleno del INAI, no se requiriera designar a dos mujeres que sustituyan a las comisionadas que terminaron su plazo.

Actualmente el pleno está conformado por cuatro hombres y una mujer. El artículo 38 de la Ley General de Transparencia (LGTAI) hace alusión a la necesidad de procurar la igualdad de género. ¿Es una obligación so pena corporal para el legislador? –No. ¿Es una aspiración la cual deberemos integrar cada que se pueda? –Tampoco.

La interpretación de cada artículo de ley debe realizarse, de acuerdo a la reforma de derechos humanos de 2011, bajo la máxima garantía posible de los derechos humanos. Para el caso del artículo en cuestión significa garantizar el acceso de las mujeres al cargo máximo en el INAI, si éstas cuentan con las competencias necesarias.

El Comité de Acompañamiento señaló que del universo de 34 aspirantes, al menos siete mujeres cuentan con los conocimientos, trayectoria, valores y liderazgo suficientes para ejercer el cargo. Era de esperar que las comisiones dictaminadoras y el pleno del Senado decidieran sobre la base de selección del Comité a dos mujeres para ocupar el cargo de comisionada del INAI.

La decisión fue por dos personas que de manera previa seleccionó el Comité de Acompañamiento, con lo cual al menos nos aseguramos de que ambas tengan las competencias suficientes para ejercer el cargo. Sin embargo, una de ellas es un hombre por lo que la equidad de género en el pleno del INAI se vio dinamitada. La conformación del pleno del INAI queda de la siguiente forma: cinco hombres y dos mujeres, no sé ustedes pero yo no veo equidad en la composición de ese órgano colegiado

Esta decisión se ve contrastada con las acciones recientes de varios y varias senadoras, los cuales se comprometieron, a propósito del día internacional de la mujer, a garantizar los derechos laborales de las mujeres, a legislar por una vida sin violencia y a eliminar los obstáculos que impiden el desarrollo laboral y político de las mujeres. En este entendido, era de esperar que hicieran válida su palabra y su compromiso, en un caso concreto como la designación del INAI. Al final, estos mismos senadores y senadoras, se convirtieron en un obstáculo para garantizar el acceso equitativo de las mujeres a cargos públicos.

El Senado no sólo no cumplió con su compromiso con la equidad de género, sino que violentó la LGTAI e hizo caso omiso de los compromisos de México para garantizar la equidad de género. Esta decisión del Senado nos deja claro que nos sirven muy poco las leyes si a la hora de implementarlas hacen lo que quieren.

P.D. Otro factor preocupante son las acusaciones lanzadas en medios de comunicación al ya comisionado Carlos Bonnin. Estas acusaciones no son menores y el comisionado deberá trabajar de manera ardua para contrarrestar la percepción actual entre un sector amplio de la sociedad civil que, en el mejor de los casos, duda de su compromiso con la transparencia y el acceso a la información.

 

@FundarMexico

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