La policía en ruinas

En la experiencia de Insyde, con el desarrollo de estándares profesionales las autoridades han comprobado la rentabilidad que tiene la reforma policial, la importancia que tiene escuchar a las y los policías y mejorar sus condiciones laborales en base a los resultados del sondeo, pero además al hacerlo público, reconocen que aún hay cuestiones que deben ser atendidas.

Por: Miguel Garza

Hace unos días, Alfonso Durazo Montaño, el próximo Secretario de Seguridad Pública Federal, dijo que “el nuevo gobierno recibirá una seguridad en ruinas y eso habla del reto que tenemos que enfrentar”, afirmó también: “la inseguridad que priva en el país no se resolverá de un día para otro, aunque al final del próximo sexenio habrá un México en paz”.

Y si la seguridad del país está en ruinas, la policía no se encuentra en una situación diferente, de acuerdo con los datos del diagnóstico del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública “Diagnóstico Nacional sobre las Policías Preventivas de las Entidades Federativas” el 24% de los agentes estatales no cuentan con algún curso de formación inicial, que se supone debieron tomar al incorporarse a la institución. El salario promedio nacional de las y los policías estatales es de $9,933.00 pesos y únicamente en 14 estados se realizan concursos anuales de ascensos.

Para completar el escenario en ruinas, en la encuesta de la organización Causa en Común “¿Que piensa la Policía?” se afirma que el 89% de las y los policías nunca ha recibido algún estímulo por su labor. Los resultados del sondeo también relatan que las personas que integran la policía han tenido que pagar uniformes, botas y cartuchos.

¿Qué hacer ante este desastre?

En Insyde hemos acompañado importantes esfuerzos de reforma policial y quiero referirme a la Policía Municipal de Ciudad Juárez, Chihuahua.

La semana pasada el equipo de investigadores de Insyde estuvimos en Ciudad Juárez, Chihuahua, visitamos la Secretaría de Seguridad Pública Municipal, hace ya más de cuatro años su policía inició el proceso de certificación y en julio de 2016 logró la certificación, convirtiéndose en la primera institución policial del país en lograr el desarrollo de 52 estándares profesionales CERTIPOL (Certificación Policial) en un periodo de casi dos años, de forma inmediata y con el cambio de la administración municipal continuó con el mejoramiento, mantenimiento y actualización de los estándares con el fin de lograr la Recertificación.

En la etapa final de otro proceso de casi dos años a partir de aquel momento de la certificación, hace un par de meses integramos un Comité Ciudadano conformado por siete ciudadanos de sectores representativos del municipio y tres especialistas nacionales en materia de policía. Las categorías revisadas consideran los siguientes temas: 1. Reclutamiento y Selección, 2. Organización y Desarrollo Policial, 3. Responsabilidad Policial, 4. Actuación Profesional, 5. Infraestructura y Equipo, y 6. Prevención del Delito.

Es importante el desarrollo de estándares profesionales en las instituciones de seguridad porque un policía es posiblemente el servidor público con mayor grado de abandono institucional entre las áreas de gobierno, difícilmente puede expresar como se siente en la institución, cuales son sus necesidades y como se percibe al interior de su propia agencia.

En el estándar AP 01 de nuestro manual, se puede leer “Se trabaja para crear un clima ético para el desarrollo de las funciones de los policías”, éste establece como medios de verificación para su cumplimiento algunos requisitos entre los que se encuentran “la aplicación de evaluaciones de clima organizacional y encuestas de clima ético entre otros”, el objetivo es formalizar una práctica institucional que recoja el sentir de los agentes que integran la corporación, la encuesta permite conocer el nivel de motivación en las y los policías y su posición respecto de varios temas. En un ejercicio sin precedente la Secretaría de Seguridad Púbica Municipal de Juárez hace públicos una parte de los resultados de la encuesta que realizan con el apoyo del Fideicomiso para la competitividad y la seguridad ciudadana FICOSEC.

Los resultados son reveladores: Con respecto a las oportunidades de crecimiento en la SSPM, seis de cada diez personas de la institución piensan que se toma en cuenta su desempeño, aptitudes y habilidades y que tienen oportunidades para mejorar su preparación académica. En relación al equipamiento para prestar su servicio, un poco más de la mitad dijeron contar con lo necesario y que el equipo está en buenas condiciones. El 48% de los policías dijo que aún requieren equipo de mejor calidad, chalecos más ligeros, así como mejores uniformes.

Un dato importante se obtuvo al revisar las respuestas a la siguiente pregunta: ¿La Secretaría reconoce de manera personal la labor sobresaliente de sus elementos?, Siete de cada diez agentes dijo que sí. Además, manifestaron: “Valoramos que se nos reconozca públicamente, se nos otorguen reposiciones de tiempo y estímulos económicos”.

Con respecto al tema “Durante el trabajo me siento…”, las respuestas refirieron que cuatro de cada diez agentes se sienten cansados y expusieron: “Me gustaría no tener que presentarme a la SSPM fuera del horario de trabajo”, por supuesto, esta situación es un pendiente por resolver por parte de los directivos de la institución, es frecuente que a las y los policías de las instituciones mexicanas de todos los niveles de gobierno se les pida que asistan a cursos y a cumplir algunas tareas en su día de descanso.

En la encuesta se les pidió que mencionaran el motivo por el cuál renunciarían a la SSPM y de forma muy interesante el 65% de las y los entrevistados contestó que no lo haría y sólo dos de cada diez presentaría su renuncia por un trabajo mejor pagado.

La propia Secretaría de Seguridad Pública Municipal autorizó a Insyde la publicación de esta infografía, el hecho es importante ya que es difícil al interior de instituciones policiales realizar un ejercicio de estas características y que recoge el sentir de las y los integrantes de la policía, en los pocos casos en los que se realiza un levantamiento similar, no se hace público el resultado. Por lo tanto, es muy importante mencionar que luego de cuatro años de trabajar con el desarrollo de estándares profesionales las autoridades han comprobado la rentabilidad que tiene la reforma policial, la importancia que tiene escuchar a las y los policías y mejorar sus condiciones laborales en base a los resultados del sondeo, pero además al hacerlo público, reconocen que aún hay cuestiones que deben ser atendidas.

La auditoría

El proceso de revisión que hicimos los días 15, 16 y 17 de agosto pasados en compañía de los ciudadanos que integraron el comité incluyó visita a las instalaciones, verificación de documentos, revisión de expedientes, protocolos, manuales de actuación y diversos registros, también se incluyeron revisiones al equipamiento, armas, chalecos y vehículos. Los resultados de esta auditoría serán presentados próximamente.

Con frecuencia las y los ciudadanos que integran el comité revisor se sorprenden por el esfuerzo de la policía, ocurre un muy interesante proceso de empatía con las y los policías ya que conocen también las carencias que tienen que superar, pero me quiero referir a otro estándar, uno que tiene que ver con la posibilidad de que los agentes sean sancionados por una mala conducta.

El estándar RP02 de nuestro Manual CERTIPOL para la Policía de Cd. Juárez establece “La institución policial cuenta con un proceso disciplinario funcional”, entre los medios para verificar su cumplimiento figuran: la institución debe contar con un área encargada de investigar, políticas y procedimientos formalizados y aprobados, así como un órgano colegiado que sancione entre otros.

En resumen, y dicho de una forma más contundente, si la institución decide iniciar el proceso de certificación ciudadana, contará con un marco legal y de operación que con el acompañamiento adecuado no permitirá que el titular de la corporación decida de forma discrecional (lo que por cierto ocurre con mucha frecuencia en la policía) a quién se investiga y a quién no, qué proceso de investigación se detiene o sigue adelante y en su caso llegar a una sanción. Cabe destacar que aunque la figura del órgano colegiado que determina la sanción existe en un gran número de agencias policiales en nuestro país, el funcionamiento es discrecional y sin independencia, lo que no permite que los policías sean sancionados.

Aunque parecería que el estándar sólo es para poder castigar los actos de mala conducta policial con mayor certeza, no es así, el bloque de estándares que proponemos también instruye a la institución para que la persona investigada tenga derecho de audiencia e incluso una vez que se determina la sanción tenga oportunidad de interponer un recurso de revisión, es decir, que exista un proceso disciplinario que cumpla con etapas determinadas, que no sea discrecional y que sea justo para la persona investigada. En la encuesta de clima ético de la Policía de Juárez a la que aludí arriba, se puede notar que las y los policías se refieren a dicho proceso como una manera justa y con fundamento de sancionar a quién faltó a la norma.

Actualmente, en el Instituto para Seguridad y la Democracia acompañamos en el desarrollo de estándares profesionales a las Policías de Guadalajara, Jalisco, de Cuauhtémoc y Ciudad Juárez, Chihuahua y en un par de semanas iniciaremos con el acompañamiento en Irapuato, Guanajuato.

Un par de sugerencias para el nuevo gobierno

  • En Insyde creemos que el camino para la reforma policial debe iniciar en la municipalidad fortaleciendo a los ayuntamientos en su función de policía local, esto no implica dotarlos de mayor poder de fuego y vehículos blindados, sino mejorar el diseño institucional de la policía, políticas y procedimientos que trasciendan los periodos de gobierno, normas claras de actuación policial y mecanismos que permitan agencias policiales con mejor estructura. Es urgente mirar la certificación institucional.
  • En este momento y derivado de la certificación policial ciudadana, la Policía de Juárez ha puesto en marcha un protocolo para el uso de la fuerza, también generó un proceso de sistematización al respecto y que permite realizar análisis para la toma de decisiones operativas y administrativas de la función policial. Aprovechando que en poco tiempo será presentado al Consejo Nacional de Seguridad para su aprobación el Protocolo Nacional de Uso de la Fuerza, surge la oportunidad para promover la creación de sistemas de captura y análisis de información en materia de uso de la fuerza que no existen o no son confiables.

 

@Insyde

 

* Miguel Garza es Director de Investigación Policial Aplicada (DIAP) en @Insyde

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