¿Qué vale la agenda ambiental de los candidatos?

La postura de los candidatos en materia ambiental parece ser meramente decorativa, sin real sustento y construida a base de propuestas superficiales y mal articuladas.

A decir verdad, no mucho. En los programas de gobierno de los candidatos, publicados en la plataforma del INE, el objetivo parece ser apilar palabras que suenen bien -“desarrollo sostenible”, “soberanía alimentaria”, “autosuficiencia energética”- para que formen un vacío “desarrollo que tiene que ser sostenible y compatible con el respeto al medio ambiente”. Y es que la postura de los candidatos en materia ambiental parece ser meramente decorativa, sin real sustento y construida a base de propuestas superficiales y mal articuladas.

En materia de autosuficiencia alimentaria, la coalición Juntos Haremos Historia (JHH) encabezada por Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y la coalición Todos por México (TM) de José Antonio Meade reconocen la necesidad de avanzar en ese ámbito; la coalición Por México al Frente (PMF) de Ricardo Anaya no toca el tema. Sin embargo, este reconocimiento no significa que venga acompañado de propuestas concretas. Más sorprendente aún, el tema crucial de los transgénicos no es abordado por ninguna de las tres coaliciones. Parece increíble si tomamos en cuenta que 90% de las tortillas que consumimos en México están contaminadas con maíz transgénico, -aunque los transgénicos estén prohibidos a campo abierto en nuestro país-. El maíz transgénico pone en peligro la enorme diversidad de maíz y amenaza la soberanía nacional -tema que parece preocupar mucho a las tres coaliciones- dado que las semillas transgénicas están controladas por un puñado de empresas multinacionales. Finalmente, los cultivos transgénicos podrían tener un efecto negativo en la autosuficiencia alimentaria, ya que al ser genéticamente idénticos son mucho más vulnerables a cambios repentinos en el ambiente, un contexto probable en un futuro impactado por el cambio climático.

La urgencia de proteger los derechos de las comunidades frente a los proyectos extractivos es abordada por la coalición de AMLO y de Anaya; la de Meade no toca el tema. AMLO denuncia las facilidades actuales de los inversionistas internacionales; menciona la necesidad de que se atengan a las mismas regulaciones ambientales de sus países de origen y propone incluir a las comunidades en las decisiones sobre la explotación de los recursos naturales. La coalición de Anaya se limita a señalar la necesidad de “establecer regulaciones para la explotación de los recursos naturales de pueblos originarios y comunidades indígenas para que sea sostenible y beneficie a las propias comunidades”; con esto parece no considerar la posibilidad de que ciertas comunidades se opongan totalmente a un proyecto extractivo.

La importancia de impulsar el turismo también aparece como un tema relevante para la coalición de Meade y Anaya; la de AMLO no toca ese sector. Sin embargo, no se ve un deseo de regular/cambiar el actual modelo de turismo masivo que ha causado graves desastres ecológicos y numerosos conflictos sociales en Yucatán, Baja California, Chiapas entre otros. Los candidatos tendrán que respondernos con propuestas concretas a las preguntas sobre ¿cómo se logrará que el turismo realmente beneficie a las comunidades?, ¿cómo se hará coexistir turismo con recursos naturales y ecosistemas en buena salud?

En otros temas primordiales como la planeación urbana y el transporte las propuestas son todavía más deficientes. Es extraño si se considera que 77% de la población nacional habita zonas urbanas. La coalición de Anaya expresa la necesidad de “desarrollar soluciones habitacionales urbanas para reducir los tiempos de traslado” y junto con la de Meade, ambos mencionan que se requiere más infraestructura, mantenimiento y modernización del transporte público.

Aparte de esa breve mención, ninguna otra se refiere al transporte, sector dependiente en un 90% de energías fósiles. Extraño, cuando la coalición de AMLO y Meade recalcan la urgencia de la autosuficiencia energética. Extraño, cuando la coalición de Meade y Anaya hablan de cambio climático y omiten al segundo sector con mayor emisiones de gases de efecto invernadero.

Hay muchos otros temas cruciales que están ausentes o superficialmente tratados en los programas: el del agua; la degradación de costas y mares; el manejo de residuos; el financiamiento de infraestructura sustentable, el cambio climático… La omisión de este último[1] es particularmente preocupante en un contexto en el que México se ha comprometido a importantes reducciones de sus emisiones en la Cumbre del Clima de París (COP21).

Pero algo más salta a la vista con la lectura de los programas de gobierno: la incapacidad de abordar la crisis actual del medio ambiente como un problema complejo que debe ser tratado de manera integral. Y es que hay una fragmentación de los temas a tal punto que parecen no tener relación los unos con los otros. Esto se traduce en inconsistencias en el mejor de los casos, -como la relación entre transporte, cambio climático y autosuficiencia energética- pero también en francas contradicciones. Un ejemplo es el tema de la autosuficiencia energética abordada por la coalición de Meade y AMLO y sus propuestas de desarrollar biocombustibles. El hecho de crear energía a partir de caña de azúcar, maíz, soya o palma es polémica ya que una parte de las tierras ya no será utilizada para la alimentación, lo que podría tener un efecto perverso en la autosuficiencia alimentaria. Por otro lado, el riesgo de deforestación podría agudizarse. Además, la coalición de Meade menciona específicamente el uso de biocombustibles tercera generación, es decir a base de transgénicos. Incluir en una propuesta central el uso de transgénicos sin antes debatir el tema ni transparentar sus intenciones se perfila peligroso e irresponsable.

El tercer y último debate presidencial del próximo 12 de junio tendrá una sección dedicada al desarrollo sustentable y al cambio climático. Esperemos que los candidatos puedan aportar propuestas concretas y disipen la vaguedad de sus programas. Que abran la conversación; que adopten una visión multisectorial; que entiendan que para combatir la pobreza y desigualdad no basta con promover la actividad productiva y el desarrollo económico, sino que también hace falta revertir la degradación del medio ambiente, que impacta desproporcionadamente en los más pobres, agudizando su precariedad.

 

@andreabizberg

 

Nota. Es indispensable leer la Agenda Ambiental 2018 del Seminario Universitario en Sustentabilidad, Ambiente y Sociedad de la UNAM para tener una idea precisa de los retos ambientales que enfrenta México y construir alternativas y propuestas viables.

Referencias:

[1] En las 26 páginas del programa de gobierno de JHH, la palabra “cambio climático” no se menciona ni una sola vez; en la coalición PMF se menciona en tan sólo dos ocasiones en las 77 páginas del programa de gobierno; en la coalición TM la palabra aparece 8 veces en las 67 páginas del programa.

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