Breve teoría sobre Hawking

Aquí va una teoría breve sobre Hawking luego de releer su breve historia del tiempo: la vida es una especie de proyección. Lleva difundiéndose a lo largo y ancho de miles de millones de pantallas una cantidad inmensa de tiempo.

Recuerda mirar hacia las estrellas y no hacia tus pies.

Stephen Hawking

No hace falta ser un especialista para comprender que la Esclerosis Lateral Amiotrófica es un asunto serio. Lo peor de la enfermedad debe ser vivir preso de un cuerpo que no responde y estar perfectamente consciente de ello: más allá del deterioro neuromuscular que nulifica los movimientos, sabemos que la ELA se caracteriza por dejar intocadas dentro del cerebro las regiones relacionadas con los sentimientos, la inteligencia y la cognición. También se sabe que la Esclerosis Lateral Amiotrófica no afecta los músculos oculares y que por ello, el enfermo puede dirigir su mirada hacia donde quiera aún en los peores momentos del padecimiento. Dueño de su vista y de su intelecto, quien enferma de ELA debe aprender a conjugar la resignación de la manera más brutal que la naturaleza impone.

Cuando Stephen Hawking concluyó “Breve historia del tiempo: del Big Bang a los agujeros negros”, lo hizo empleando un razonamiento que en su momento desconcertó a muchos cientificistas y cuya intención le tomó años explicar al físico. Los párrafos finales de aquel libro (exitazo de ventas, más de diez millones de copias vendidas hasta el momento) dicen lo siguiente: “Hasta ahora, la mayoría de los cientificos han estado demasiado ocupados con el desarrollo de nuevas teorías que describen cómo es el universo para hacerse la pregunta de por qué. Por otro lado, la gente cuya ocupación es preguntarse por qué, los filósofos, no han podido avanzar al paso de las teorías científicas. En el siglo XVIII, los filósofos consideraban todo el conocimiento humano, incluida la ciencia, como su campo, y discutían cuestiones como, ¿tuvo el universo un principio? Sin embargo, en los siglos XIX y XX, la ciencia se hizo demasiado técnica y matemática para ellos y para cualquiera, excepto para unos pocos especialistas. Los filósofos redujeron tanto el ámbito de sus indagaciones que Wittgenstein, el filósofo más famoso de este siglo, dijo: «la única tarea que le queda a la filosofía es el análisis del lenguaje». ¡Que distancia desde la gran tradición filosófica de Aristóteles a Kant! No obstante, si descubrimos una teoría completa, con el tiempo habrá de ser, en sus líneas maestras, comprensible para todos y no únicamente para unos pocos científicos. Entonces todos, filósofos, científicos y la gente corriente, seremos capaces de tomar parte en la discusión de por qué existe el universo y por qué existimos nosotros. Si encontrásemos una respuesta a esto, sería el triunfo definitivo de la razón humana, porque entonces conoceríamos el pensamiento de Dios“.

La incorporación de la idea “conocer el pensamiento de Dios” atrajo a Hawking las críticas de miles, incapaces de comprender que aquello era una licencia válida. En pleno siglo XXI existen seres humanos que no advierten que la comprensión científica de todo lo que nos rodea entraña una experiencia espiritual elevada.

Permanecer atado a una silla de ruedas la mayor parte de la vida no debe ser gozoso. Sin embargo, el físico declaró que mantenerse activo intelectualmente y mantener el buen sentido del humor lo habían hecho transitar la enfermedad de manera un tanto más cómoda. Su caso es el único en la historia de la Esclerosis Lateral Amiotrófica en el que el enfermo superó con mucho el promedio de los años de vida que la ciencia pronostica para quienes padecen el trastorno.

¿Qué flujo molecular enciende la vocación por la vida en nuestras células? ¿Qué rayo orilla al cerebro a reencenderse todas las mañanas? ¿Por qué el planeta en el que vivimos aparenta ser la región más extraña de todo el universo? ¿Por qué nos hacemos tantas preguntas?

Aquí va una teoría breve sobre Hawking luego de releer su breve historia del tiempo: la vida es una especie de proyección. Lleva difundiéndose a lo largo y ancho de miles de millones de pantallas una cantidad inmensa de tiempo. En este momento, la proyección se mira de este lado del universo a través de ojos humanos. La proyección está cambiando constantemente. Uno cae a la vida mientras esta película colosal transcurre. Debe adaptarse, interactuar, hacer algo con las micronésimas de existencia inexplicable que le corresponden, pues un día sales de la proyección. Y la película sigue. Por billones de años. Trillones que muy posiblemente no verán ojos humanos. ¿Qué poder secreto introduce dentro de las células la vocación por la vida?

Parafraseo: si algún día encontramos una respuesta a esto, será el triunfo definitivo de la razón humana, porque entonces conoceremos el pensamiento de Dios. De ese Dios, tan particular, complejo y misterioso. El Dios que hizo a Stephen Hawking uno de los seres humanos más resistentes en toda la historia de la especie.

 

@elimonpartido

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