Mariguana legal… para cinco

El 11 de abril puede convertirse en un día significativo para la inmensa comunidad nacional de consumidores de mariguana recreativa.

Se prohíbe el transporte, la siembra, preparación, la tenencia y el consumo de mariguana. 

Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris)

 

El próximo once de abril por la mañana, la Primera Sala de la Corte discutirá un tema relevante: el proyecto que ha presentado el ministro Jorge Pardo para subrayar, una vez más, que la prohibición absoluta que en este país existe para el consumo de mariguana en su vertiente lúdica o recreativa representa, basándose en cinco artículos de la Ley General de Salud vigente, un hito de inconstitucionalidad que lesiona el derecho humano de cualquier consumidor al libre desarrollo de la personalidad. Además, el proyecto señala lo que ya cualquier ciudadano -consumidor de mariguana o no- puede percibir merced los problemas que la política punitiva ha generado: la prohibición absoluta es excesiva, y sus alcances deberían tocar sólo al sector de la población menor de edad, como ya ocurre aquí con drogas legales como el alcohol y el tabaco.

De ser aprobado dicho proyecto, el ciudadano litigante, el abogado Ulrich Richter Morales -que en 2015 demandó a Google por no permitirle conocer la identidad de quienes según su denuncia lo difamaron a través de un blog que suplantaba su personalidad, y que en su carrera ha contado entre otros de sus clientes tanto a la revista Proceso como a Humberto Moreira- obtendría el permiso necesario para cultivar y consumir su propia mariguana… tal y como en este momento ya lo están haciendo muchos más ciudadanos de los que nuestra legislación quiere ver, pero con plena autorización legal.

En este contexto, resulta muy importante recordar que en noviembre de 2015 el primer amparo en contra de la prohibición absoluta fue concedido a cuatro ciudadanos, integrantes todos de la Sociedad Mexicana de Autoconsumo Responsable y Tolerante (SMART), quienes desde entonces garantizaron su derecho al autoconsumo (independientemente de que lo ejerzan o no). Aquí viene lo bueno: si luego de la discusión del proyecto este nuevo amparo es concedido, la presidenta de la Primera Sala, Norma Piña -en funciones hasta septiembre de este año- deberá notificar al Congreso que estos precedentes se encuentran ahí. Sólo harían falta tres más para activar un proceso cuyo sólo nombre despierta, casi puedo firmarlo, escozor entre los conservadores: el de declaratoria general de inconstitucionalidad.

Así -cito aquí la nota publicada esta semana por el periódico Reforma, firmada por Víctor Fuentes- “esta figura permitiría a la Corte invalidar los cinco artículos con efectos generales, aunque para ello sería necesario el voto de 8 de los 11 Ministros en el Pleno de la Corte”. Ni qué decir que lo que sucederá el próximo miércoles puede sentar un precedente de enorme importancia.

Richter Morales ya enfrentó el año pasado la negativa de la Suprema Corte a concederle el amparo que a su vez le otorgaría el permiso que le permitiría sembrar y consumir su propia mariguana (repito, como ya lo están haciendo desde la clandestinidad un montón de ciudadanos), cuando los ministros estimaron que al abogado le faltó analizar dentro de su petición dos de los varios argumentos con que la Cofepris -que percibe a la mariguana en su vertiente recreativa como una sustancia demoníaca- se manifiesta invariablemente en contra del consumo lúdico de planta tan perniciosa.

El 11 de abril puede convertirse en un día significativo para la inmensa comunidad nacional de consumidores de mariguana recreativa: podría marcar la fecha en que la legislación mexicana se decida a alejarnos -así sea con la lentitud acostumbrada- de la esfera criminal para hacernos entrar en el círculo virtuoso de la legalidad.

Cosa de sentido común.

 

@elimonpartido

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