El Libro

Llegarán nuevas tecnologías, pero soy de quienes piensa que los humanos del futuro seguirán mandando hacer libreros.

¿Para qué quieres una biblioteca llena únicamente de libros que ya has leído?

Goethe

Este lunes 23 de abril, lectores de todo tipo celebraremos el Día Internacional del Libro. Fue a Jordi Soler a quien le leí hace años una de las ideas más lúcidas con relación al valor del libro: más allá de lo que su contenido pueda ofrecernos, su diseño es insustituible. Siglos de evolución tecnológica no han logrado superar un objeto hecho a base de papel cuyo contenido puede quedarse en pausa, ser adelantado o retrocedido instantáneamente, transportado con ligereza o conservado con cuidado en casa o en la oficina y que siempre se encuentra a entera disposición del lector. Además, almacenarlo al lado de sus semejantes entraña una actividad placentera. Contra lo que opinan los fundamentalistas de la administración del tiempo, pertenezco al bando de quienes adoran ordenar libros de todas las formas posibles, siempre pensando en que el momento de buscarlos y hallarlos de nuevo encenderá un momento del día.

El libro, como lo conocieron los chinos de hace milenios o el millenial que en este momento está entrando a Gandhi es, pues, objeto irremplazable de la cultura.

Hace años, cuando las redes aún eran sensuales amenazas en formación y lo único que sucedía dentro de nuestras antiguas computadoras conectadas a un jovencísimo internet era recibir mails que a veces contenían videos humorísticos, me llegó uno que mostraba a un bondadoso monje medieval explicando a otro, atribuladísimo, cómo se manejaba un libro. Palabras más o menos, recuerdo secuencias hilarantes de aquel clip en el que el monje experto en sistemas le indicaba pacientemente al recién llegado a la tecnología librera “si cierra usted el libro, no hay problema, sólo debe tomar esta cinta -momento en el que acercaba al centro del libro abierto sobre la mesa un separador- y dejarla ahí, en el lugar en el que interrumpió. Posterior a eso debe tomar estos cuadrángulos hechos de piel vacuna -ponía las manos bajo los forros- y cerrar el libro”. El monje ignorante, aún nervioso como cuando ahora nos explican cómo diantres se usa el iBooks, balbuceaba “¿y cómo regreso a mi lectura?”, “muy sencillo, simplemente ponga usted los dedos sobre el canto de las hojas, atinando al lugar en el que dejó la cinta, y vuelva a abrir el libro. ¿Lo ve?”.

Ediciones flexibles y pequeñas que le permiten a uno llevar la lectura dentro de la bolsa de la chamarra, publicaciones lujosas enmarcadas por pastas duras que son un deleite para la vista, entrañables ejemplares de hojas amarillentas que nos acompañan desde los tiempos de la secundaria, todos hemos disfrutado lecturas memorables gracias a ellos. Llegarán nuevas tecnologías, pero soy de quienes piensa que los humanos del futuro seguirán mandando hacer libreros.

Carriles laterales

  • Last Man Standing: lo mejor de este espléndido montaje teatral que disfruté la semana pasada -y que este domingo termina su temporada a las 18:00 hrs en el Teatro El Granero- es que nos recuerda que de alguna forma todos estamos sobre el ring, librando nuestra propia pelea. En tiempos en los que el país se debate con fuerza para salir victorioso de una lucha contra tenebrosos adversarios, esta obra -escrita por Jorge Maldonado y dirigida con enorme creatividad por David Psalmon- se convierte, a la par que nos comparte las historias de dos boxeadores ubicados respectivamente a la entrada y salida del triunfo, en una brillante reflexión sobre la condición humana y el estado del país. Si al fin de cuentas, como se dice durante la obra “el vencedor es, siempre, el último hombre en pie”, vale mucho la pena aplaudir esta historia que, descarnada e intensamente, nos lo recuerda en la vertiente del mejor Teatro del Oprimido. También hay funciones este viernes y sábado a las 19:00 hrs.
  • 4/20: Este veinte de abril se celebra el Día Internacional del Cannabis. Los antecedentes y porqués de la fecha los conocemos todos -y si no es así, basta googlear cannabis 4/20 para averiguarlos-. Sería ideal que hoy, a la justa hora en la que aquellos jóvenes estudiantes californianos se reunían después de clases para disfrutar los amables efectos del tetrahidrocannabinol, todos pudiéramos imitarlos festejosamente, pero hacer eso aquí requiere de varias precauciones…vivimos en un país en el que la mariguana recreativa aún es ilegal.

 

@elimonpartido

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