Submarino amarillo

Escrita de manera difusa, la primera parte de la letra y el concepto del Submarino Amarillo llegó literalmente al subconciente de Paul McCartney una noche, antes de dormir. A 50 años de su estreno, ese filme volverá a proyectarse en cines de Inglaterra y Estados Unidos.

In the town where I was born

Lived a man who sailed to sea

And he told us of his life

In the land of submarines…

Estrenada el 17 de julio de 1968 y vuelta casi de inmediato un hito en la historia de la animación y la psicodelia, el próximo martes fans de medio planeta festejarán la llegada al medio siglo de una de las cintas más populares de todos los tiempos. No es solo que estemos hablando de una película de The Beatles, ni de los años sesenta, ni del ácido ni de todas esas cosas. Es que a partir de que Paul McCartney compuso aquella canción (originalmente para el disco Revolver) y decidiera junto con los otros miembros del grupo que la voz ideal para interpretarla era la de Ringo, todos supimos, quizá unos antes, otros después, que vivimos en un Submarino Amarillo.

“Me encantó Yellow Submarine. Me pareció muy innovadora, con una animación genial. Sigue siendo estupenda y me alegro de haber participado en ella. Lo que aún me deja anodadado es que vienen los niños y me dicen ¿porqué apretaste el botón?…en la película aprieto un botón y salgo disparado del submarino; y los niños de todo este jodido mundo siguen gritando ¿porqué apretaste el botón?”. (Ringo Starr).

Escrita de manera difusa, la primera parte de la letra y el concepto del Submarino Amarillo llegó literalmente al subconciente de Paul McCartney una noche, antes de dormir. Justo en el momento en el que al poner la cabeza sobre la almohada los pensamientos del día se alejaban y el subconciente se abandonaba a la creación de imágenes abstractas, Paul maquinó aquello de una nave de color amarillo dentro de la que iba todo el mundo. Contrario a la lectura popular en el sentido de que la letra hacía referencia, para variar, a las drogas, el propio McCartney ha declarado que para él los Yellow Submarine eran en realidad unos dulces de caramelo macizo que había probado en Grecia.

“Me encantan las películas de Disney y pensé que (Yellow Submarine) podría ser la mejor de todos los tiempos, solo que con música nuestra. Habría sido una combinación maravillosa. Sin embargo ellos (los productores) no querían eso, y por suerte la decisión no estaba en mis manos. Viendo ahora la película, me gusta tal como está. Ellos pensaron que debía seguir la línea en la que estábamos, que era Sgt. Pepper. Pero en aquel entonces yo habría preferido algo tipo Bambi“. (Paul McCartney).

El día de su estreno, a las afueras del cine London Pavilion de Picadilly Circus se reunieron cerca de diez mil fans para vitorear a cuatro compatriotas que para ese momento eran ya considerados casi héroes nacionales. El primero en llegar a la premiere fue Ringo junto con Maureen Cox, su pareja por aquellos años; después arribaría George con Pattie Boyd y posteriormente, en un detalle curioso de esos poco difundidos, un Rolls Royce dejaría a las puertas de la sala a John Lennon y Yoko Ono, quienes venían acompañados en el mismo vehículo por un solitario Paul McCartney.

“Me gusta la película, creo que es un clásico. No estoy seguro de por qué no pusimos las voces, pero seguramente los actores lo hicieron mejor porque tenían que ser tipo dibujos animados. Nuestras voces también eran bastante de dibujos animados, pero el toque exagerado que les dan los actores queda bien. La película gusta a todas las generaciones. Todo niño de tres o cuatro años pasa por El Submarino Amarillo”. (George Harrison).

A la fecha, Yellow Submarine ha recibido incontables homenajes. En 1998, para celebrar los treinta años de su estreno, los famosos juguetes creados por el diseñador Todd McFarlane lanzaron al mercado una serie de muñecos basados en los dibujos animados de la película que hoy cuestan una fortuna, máxime si se conservan en su empaque original. La marca de carritos Hot Wheels, diseñó en 2016 una serie muy creativa de coches beatles, incluyendo, naturalmente, al submarino más conocido del mundo, pero con rueditas.

˝Era la tercera película que debíamos a United Artists. Brian (Epstein) había fundado la compañía y nosotros no teníamos nada que ver con ella. Pero me gustó la película: los dibujos. Querían otra canción, así que me marqué “Hey Bulldog”, un tema que suena bien y que no significa nada”. (John Lennon).

El tiempo ha pasado y Yellow Submarine luce empoderada. En la odiosa era Trump -más feo que el más feo de los Blue Meanies, por cierto- ¿quién no querría salir de esta lóbrega Pepperland secuestrada por la gris tristeza para traer a los Beatles y pedirles que nos ayudaran a liberar el mundo con música y color?

Habrá que estar pendientes del cielo. Hace cincuenta años que un submarino de encendido color flota alegremente sobre el subconsciente de millones. Nadie me lo cuenta: yo lo he visto.

And our friends are all aboard
Many more of them live next door
And the band begins to play…

 

@elimonpartido

 

(Las citas de esta colaboración fueron todas tomadas de “The Beatles Antología”. 1a. edición. Impreso en España, año 2000. Ediciones B).

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