Cosas para enervarse

El tema del fideicomiso creado por Morena para los damnificados y cuyo uso de los recursos es sumamente opaco nos recuerda que aunque mucha gente capaz integrará la nueva administración, no podemos mentirnos y aceptar que este pedregosísimo asunto preocupa y sí, enerva.

Hay tantas cosas en la vida más importantes que el dinero… pero cuestan tanto.

Groucho Marx

 

  • Saber que al partido por el que recién votaste hace pocas semanas le han hallado manejos extraños de recursos dentro de un fideicomiso chimengüenchón.
  • Conocer que el dinero de ese fideicomiso, que debía usarse para ayudar a los damnificados, posiblemente quedó en otras manos, al parecer no damnificadas.
  • Leer que la reacción del líder del partido ante la multa impuesta ha sido la de acusar una “vil venganza” por parte del Instituto Nacional Electoral -el mismo que hace poquísimas semanas, validó la elección que ese mismo líder ganó por amplísima ventaja- y advertir que ante el castigo acudirán a tribunales.
  • Constatar que, en algunos casos, se reporta la entrada a sucursales bancarias de “un pequeño grupo de personas que se forman una y otra vez ingresando dinero en efectivo al fideicomiso” (Según dicho de Ciro Murayama -Consejero y Presidente de la Comisión de Fiscalización del INE).
  • Deducir que eso, independientemente del loable fin para el que se creó el fideicomiso Por los demás, está muy raro.
  • Advertir que los depósitos en efectivo al fideicomiso se encuentran prohibidos por el contrato llevado a cabo con banca Afirme.
  • Intuir que nadie rechazó la entrada de ese dinero en efectivo.
  • Enterarse que, de entre todos, es Morena el partido político que recibió la mayor sanción: 197 millones de pesos.
  • Percibir que los recursos de este partido, luego de la aplastante victoria del 1 de julio, se incrementarán de los 649 millones de pesos asignados para él este año a más de mil quinientos millones para el año entrante.
  • Resolver que con semejantes recursos el pagar esa multa no deberá significar mayor problema, y preocuparse un poquitín por lo que ello implica.
  • Esperar ciudadanamente que, como un integrante del fideicomiso mencionó a Animal Político, los recursos extraídos en forma de cheques que posteriormente se convirtieron en efectivo, no hayan terminado “en los bolsillos de los integrantes de Morena para financiar campañas”, sino que efectivamente se hayan repartido “en mano” a 27 mil damnificados imposibilitados de acudir a un banco y quienes fueron elegidos tras llevar a cabo diversos recorridos por las zonas dañadas por el terremoto… más allá de saber que un partido político no es una ONG ni una institución de beneficiencia.
  • Saber que te gustaría estar tranquilo recordando a la muchísima gente capaz que integrará la nueva administración, pero concluir que no puedes mentirte y que este pedregosísimo asunto te preocupa y sí, te enerva.
  • Confirmar que en este país resulta prácticamente imposible aburrirse.
  • Desear, con la energía con la que cualquiera levantaría un billete extraviado del suelo, que la Cuarta Transformación de este país no se vaya a convertir en una transformación de cuarta.

 

@elimonpartido

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