FIL al desnudo

Esta es noche de Letras al Desnudo y será también noche de hablar un poco, durante mi turno al bat, de uno de los temas que me han inundado el año y me han enseñado, a partir de la publicación de Historias Verdes, que el camino hacia la legalización de la mariguana se encuentra poblado de enseñanzas que poco o nada tienen que ver con que por las calles todos andemos pachecos.

Cuando hacia mediados (¿habrá sido a mediados?) de este año a un grupo de colegas a quienes admiro y respeto -y quiero y leo- se les ocurrió la idea de crear un formato novedoso para presentar nuestros respectivos libros, jamás imaginé que la puntada se iba a convertir, primero, en “Trío Verde Lagarto”, el show con el que este año Armando Vega-Gil y Paola Tinoco (además de, obviamente, este servidor de ustedes) recorrimos varias ferias libreras de la República y, segundo, en “Letras al Desnudo”, nuevo formato de presentación que se quiere cómica-mágica-musical en el que en escena se nos unen la novelista Beatriz Rivas y la poeta Julia Santibáñez.

Es noviembre y es de nuevo la FIL, con mucho, la cita librera más importante del año y la más relevante si de presentar libros se trata. Como cada año, los pasillos de la Expo-Guadalajara se retacan de lectores y aspirantes a convertirse en uno de ellos y al mismo tiempo todos los rincones del Hotel Hilton de Guadalajara -sede alterna de la FIL, quiérase que no- se llenan de amigos a los que se saluda incesantemente a cada paso.

Esta es noche de Letras al Desnudo y será también noche de hablar un poco, durante mi turno al bat, de uno de los temas que me han inundado el año y me han enseñado, a partir de la publicación de Historias Verdes, que el camino hacia la legalización de la mariguana se encuentra poblado de enseñanzas que poco o nada tienen que ver con que por las calles todos andemos pachecos y sí mucho con la libertad de cada quien y el derecho intrínseco de toda persona a expresarse interiormente de la forma que mejor le plazca.

Dice un pacheco que cuando fuma toda la gente se le va al cielo y deshabita la Tierra. Dice también que recorre las calles y así, pacheco, la vida le da para averiguar mejor cuál es el trabajo de Dios en el mundo. Cascadas, ríos de gente, serpenteantes como la maquinaria secreta que determina las cosas dentro de la mente. Son las drogas, pero también el derecho a consumirlas o no, pero en modo libre, como el humo que sale.

Dice un pacheco que cuando fuma cada cosa cruza diciendo su verdad. Cada punto dibujado a lápiz, cada cresta de rascacielos visto en la ciudad.

Dice un pacheco que cuando fuma lo único que quiere es tranquilidad mezclada con libertad.

Por eso esta noche en Letras al Desnudo, el show que en esta FIL vamos a presentar, quiero platicar un poco de ello. De las enseñanzas que la publicación de este libro me ha dejado y de todo lo que, más allá de la sustancia, se aprende a través de la mariguana conociendo la humanidad.

Si andan por Guadalajara y quieren acompañarnos, la cita es la noche de este 30 de noviembre a las 21:00 horas, en el stand del Instituto Estatal de Cultura de Guanajuato.

Y si algo de lo que hoy les he contado a su parecer no tiene sentido, vengan, que desde la escena se los vamos a aclarar. Esta noche, más que de drogas, vamos a hablar de literatura. Y también vamos a hablar de libertad.

 

@elimonpartido

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