Embriones triparentales en México: una mala noticia

Que México sea el primer lugar del mundo donde las técnicas de reemplazo mitocondrial se llevaron a cabo es una mala noticia, porque este hecho puede facilitar el camino para que el conservadurismo político prohíba la reproducción asistida.

Por: César Palacios González (@CPalaciosG)

Estaba leyendo un artículo sobre cómo la ética debe clasificar las técnicas de reemplazo mitocondrial, cuando alguien me dijo que la revista The New Scientist había anunciado el nacimiento de un bebé. El primer bebé que nació por medio de un técnica médica revolucionaria: la transferencia del huso materno. Ésta es una de dos técnicas de reemplazo mitocondrial que fueron aprobadas recientemente en el Reino Unido, y que son objeto de debate en Estados Unidos.

Estas técnicas permitirán a mujeres con enfermedades del ADN mitocondrial tener hijos genéticamente relacionados con ellas, libres de dichas enfermedades. Las enfermedades mitocondriales sólo son heredadas por vía materna, y pueden ser debilitantes y potencialmente mortales. Estas enfermedades son causadas por la incapacidad de las mitocondrias para generar los niveles de energía que las células necesitan para trabajar adecuadamente. Por ejemplo, el mal funcionamiento de las mitocondrias afecta a órganos y sistemas que demanda mucha energía, como los músculos y el cerebro.

Con el fin de ayudar a mujeres aquejadas por estas enfermedades para que puedan procrear, científicos han desarrollado dos técnicas: la transferencia del huso materno y la transferencia pronuclear. En la transferencia del huso materno, el núcleo de un óvulo de la mujer que desea ser madre es transferido a un óvulo donado por otra mujer, al cual se le ha retirado el núcleo. Posteriormente este óvulo modificado se fertiliza y se transfiere a la mujer que lo gestará. Es así que las mitocondrias enfermas se quedan atrás. En la transferencia pronuclear también se transfiere el material nuclear, pero en este caso el material que se transfiere es el de un embrión de un día de desarrollo.

BBC World Service
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BBC World Service
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Ahora bien, el equipo del Dr. John Zhang no sólo anunció el nacimiento de un bebé vivo producto de la transferencia del huso materno, sino que también anunció que el bebé, ahora de cinco meses de edad, parece estar sano. “Esto es un gran e importante logro de la tecnología médica moderna”, pensé. Pero entonces me detuve y pregunté, “¿dónde pasó esto?”. En México. El horror. Seguí leyendo y las cosas fueron de mal en peor: John Zhang dijo que la técnica fue llevada a cabo en México porque en el país “no hay regulaciones”. Aun cuando es cierto que las técnicas de reemplazo mitocondrial no están específicamente prohibidas en México, esta afirmación es muy poco cuidadosa. “Tal vez Zhang está siendo citado fuera de contexto”, pensé. Pero aun cuando ese fuera el caso, el daño está hecho. Déjenme explicar.

En este punto podrían pensar que soy un conservador y que me opongo a estas técnicas por razones éticas o religiosas. Todo lo contrario. He trabajado desde hace un tiempo en la ética del reemplazo mitocondrial (en este proyecto) y he defendido su aceptabilidad moral (aquí y aquí). Lo digo más claro: mantengo que, en principio, es éticamente aceptable llevar a cabo tanto la transferencia del huso materno como la transferencia pronuclear. De hecho, creo que el bebé no ha sido perjudicado de ninguna manera por la técnica pues si ésta no se hubiera llevado a cabo, él no hubiera nacido. También creo que las mujeres con enfermedades del ADN mitocondrial deben tener acceso a estas técnicas cuando ellas quieran tener descendencia genéticamente relacionada, incluso si la relación genética es incidental para las relaciones parentales.

Todo lo que sucedió son malas noticias para México, pues habrá una sobrerreacción por parte de los sectores más conservadores de la política y la sociedad civil. Y esto es todavía peor si tomamos en cuenta que varias propuestas de modificación a la Ley General de Salud con respecto a la reproducción asistida se están discutiendo en este momento (por ejemplo ésta y ésta). La propuesta que parece tener la mejor oportunidad de ser aprobada es la de la Diputada Sylvana Beltrones y ésta es muy problemática (véase aquí). La propuesta de Beltrones no sólo es exageradamente restrictiva, sino que también es discriminatoria. En términos de conservadurismo político es toda una joya. Ésta es una pequeña muestra de todos los cambios propuestos: no hay acceso a la reproducción asistida para personas sin pareja, parejas no casadas y parejas del mismo sexo (esto es particularmente importante si se toma en cuenta la propuesta sobre matrimonio igualitario que propuso el presidente Peña Nieto). La gestación subrogada internacional está prohibida. Se permite la gestación subrogada nacional, pero sólo si la mujer gestante está relacionada filialmente con la pareja que provee los embriones.

Por último, y lo más importante dado lo que estamos discutiendo, estas modificaciones también afectan a las técnicas de reemplazo mitocondrial, ya que específicamente prohíben la creación de embriones genéticamente modificados. En este momento alguien podría decir que, en sentido estricto, estas técnicas no alteran genes pues sólo cambian el núcleo de lugar y por lo tanto dicha regulación no aplicaría. Incluso si aceptamos esto (aunque creo que estas técnicas, para propósitos legales, serán construidas como técnicas de modificación genética) hay otra sección que específicamente prohíbe cualquier tipo de práctica eugenésica. Ahora bien, si la intención detrás de las técnicas de reemplazo mitocondrial es producir descendencia sin dichas enfermedades mitocondriales, entonces este hecho se puede utilizar para catalogar a estas prácticas como ‘eugenésicas’, porque se están tomando decisiones para evitar que cierto tipo de gente exista: aquella con enfermedades del ADN mitocondrial.

Me horroricé al leer que el primer lugar del mundo donde las técnicas de reemplazo mitocondrial se llevaron a cabo fue en México, debido a que este hecho puede facilitar el camino para que la propuesta de Beltrones pase. Y una vez que pase será una batalla cuesta arriba deshacer todo el daño. ¿Por qué pienso que esta noticia sobre las técnicas de reemplazo mitocondrial podría ayudar a Beltrones? Tengo dos razones, aunque espero estar equivocado. En primer lugar, porque el sector conservador mexicano se movilizará políticamente para que no haya otro “bebé de tres padres”, justo como lo ha hecho en contra del matrimonio igualitario. Recordemos que la Iglesia Católica sigue siendo un poderoso agente en la política mexicana.

En segundo lugar, porque todo este asunto va a ser construido de la siguiente manera: científicos estadounidenses se aprovecharon del vacío legal que existe en México para llevar a cabo investigaciones que, por el momento, no están permitidas en Estados Unidos. Seguramente los políticos mexicanos no van a estar nada contentos con que México haya sido utilizado como ‘el patio trasero’ de las biotecnologías. Es más, Beltrones dijo a BBC Mundo que se buscan “prohibir las técnicas de transferencia pronuclear que permite embriones triparentales porque se pueden crear muchos abusos al estar experimentando”.

En este momento debemos exigir que los políticos mexicanos no tomen como excusa esta noticia para tomar una decisión apresurada en lo que respecta a las modificaciones a la Ley General de Salud. Si esto pasa, entonces la salud reproductiva de muchísimos mexicanos se verá perjudicada.

 

* César Palacios González es Investigador asociado del Centre of Medical Law and Ethics del King’s College London y pertence al proyecto The Donation and Transfer of Human Reproductive Materials.

 

 

* Las opiniones publicadas en este blog son responsabilidad únicamente de sus autores. No expresan una opinión de consenso de los seminarios ni tampoco una posición institucional del PUB-UNAM. Todo comentario, réplica o crítica es bienvenido.

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Comentarios

  1. Manuel RK

    Me llama la atención que el autor de este ensayo no mencione los antecedentes y riesgos de esta técnica: A principios de siglo el Dr. Cohen, realizó ensayos con 50 embriones a los que les transfirió mitocondrias: al menos tres de ellos presentaron complicaciones graves: dos mostraron carencia de un cromosoma X , y otro paciente cursó con autismo, de los demás pacientes ha sido todo un misterio, pues el Dr. Cohen asegura que no se dio seguimiento y desconoce si nacieron y mucho menos qué evolución tuvieron (Barritt JA, Willadsen S, and Jackes Cohen. 2001. Cytoplasmic transfer in assisted reproduction. Hum Reprod Update, 7(4): 428-435). Mostraron muy poca ética los investigadores que experimenten en humanos,con todos estos riesgos e irregularidades que ni siquiera consideraron estos ensayos previos, pues nunca los mencionaron…

  2. Alejandro V Gómez Alcalá

    Demeritar el esfuerzo científico porque fue hecho en México es lamentable y elitista. Hacerlo desde la perspectiva del King’s College de Londres, que buscaba afanosamente ser el primero en anunciar el nacimiento de un bebé triparental, es conflicto de interés. Pensar que en México deben demorarse las técnicas de transferencia de material genético en reproducción asistida por temor a lo que puedan pensar los grupos conservadores es, precisamente, darles la razón.

  3. Ana Cristina Ramírez Barreto

    Cuántas más “oportunidades” de investigación y negocios que son éticamente observados o francamente cuestionables se vienen a México porque es el país que, incluso teniendo regulaciones y marcos jurídicos, sistemáticamente se pasan por alto.