69 aniversario de los DDHH: su vigencia en la bioética

Los derechos humanos, al igual que los individuos, son determinados por el contexto histórico en que se vive, y en ese sentido deben transformarse a la par de quienes defiendan.

Por: Tania Hernández

En días pasados se celebró el 69 aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, proclamada en París el 10 de diciembre de 1948 por la Asamblea General de las Naciones Unidas.[1] Este acontecimiento marcó la historia de la humanidad; tras haber sufrido uno de los peores actos de barbarie con la Alemania nazi, la declaración de los derechos humanos forjó una esperanza para hacer justicia.

La relevancia de los derechos humanos continúa tan vigente como hace 69 años. Incluso hoy más que nunca, evidenciar su importancia es fundamental para la Bioética. Así pues, cabe preguntarse ¿cuál es esa importancia?, ¿en qué punto convergen los derechos humanos y la bioética? Para responder ambas preguntas es menester tener claro qué es y cómo surgen la bioética y los derechos humanos, así como también esbozar su finalidad.

Por una parte, la bioética surge en un contexto histórico que cambió el rumbo de la humanidad. Los factores históricos[2] que dieron origen a la bioética fueron la revolución biológica darwiniana, el desarrollo de la nueva genética y los avances de la biotecnología.[3] El crecimiento de la biotecnología generó nuevos conocimientos científicos para su aplicación y utilización en el mundo: “no se [trataba] ya sólo de ´ciencia´ sino de ´tecnociencia´, no sólo de conocer sino de intervenir y manipular la realidad conocida, de transformarla.”[4] Este progreso de las ciencias biológicas y biotecnológicas se creyó en un inicio éticamente neutro; sin embargo, tal neutralidad no existe, pues “[todo] conocimiento tiene repercusiones y responsabilidades éticas ineludibles.[5]” La bioética, como plantea Juliana González, se pensó como una ética para la vida, para hacer frente a los nuevos conocimientos y poderes de las nuevas ciencias y tecnologías de la vida. La finalidad de la bioética, en tanto reflexión multidisciplinaria, es cuestionar “[el] impacto del desarrollo científico y tecnológico en la naturaleza y […] hacer frente a una tecnociencia cada vez más invasora y eficiente para impactar tanto en el medio ambiente como en la vida cotidiana de las personas”.[6]

Por otro lado, los derechos humanos y su proclamación universal en 1948 no pueden entenderse si no es al margen de la necesidad de reflexión ética que surgió despúes de la Segunda Guerra Mundial. Tal como se sostuvo en la declaración, el desconocimiento y menosprecio de los derechos humanos originaron actos de barbarie ultrajantes para la conciencia de la humanidad.[7] Los derechos humanos fueron producto del pensamiento liberal para “revalorizar y exaltar la dignidad humana y garantizar a los individuos el disfrute de bienes y valores esenciales a su condición de seres humanos”[8] y en ese sentido, como señala Víctor Martínez Bullé-Goyri, constituyeron la expresión y salvaguarda jurídica de la dignidad humana.

Aclarados los conceptos y las funciones de la bioética, y los derechos humanos, pasemos a responder cuál es su relación y por qué es tan importante. Pues bien, una particularidad de los derechos humanos es que estos “tienen la capacidad de ampliar sus contenidos y enriquecerse para salvaguardar la dignidad [humana] frente a las nuevas realidades que plantean las transformaciones sociales, como las que provienen de los desarrollos científicos y tecnológicos susceptibles de usarse de forma negativa para los seres humanos lastimando su dignidad”.[9] Estas realidades provenientes de desarrollos científicos y tecnológicos son precisamente el objeto de reflexión de la bioética. La bioética en su reflexión sobre las nuevas tecnologías, aporta pautas, principios y normas de actuación que sirven de guía para señalar los posibles puntos vulnerables de los seres humanos frente a este mundo tecnocientífico.

Los derechos humanos, al igual que los individuos, son determinados por el contexto histórico en que se vive, y en ese sentido deben transformarse a la par de quienes defiendan. El ser humano actualmente se ve afectado por una serie de hechos innegables: deterioro ambiental, desarrollo industrial imparable, sobrepoblación, pobreza, falta de acceso a los servicios de salud, desarrollo de tecnologías médicas que muchas veces no hacen sino conducir al encarnizamiento médico, etc. Todos estos temas reflexionados a diario en todo el mundo por la bioética “impactan de manera directa en las condiciones de vida humana y su dignidad; que es el contenido y razón de los derechos humanos”.[10] Así pues, queda clara la necesidad de la relación bioética-derechos humanos: ambos deben construir normas que garanticen la dignidad y el bienestar de la vida humana ante el imparable desarrollo científico que si bien nos ha ofrecido maravillas, también ha generado impactos negativos terribles.

Para finalizar, quiero agregar lo siguiente: todos los días nos encontramos con noticias que nos hacen preguntarnos ¿dónde están los derechos humanos?, ¿para qué sirvió formularlos teóricamente si en la práctica son inexistentes? Estas preguntas me recuerdan una historia que ronda en el mundo filosófico: se cuenta que cuando a un filósofo se le acusó de que su teoría no correspondía con la realidad, el filósofo respondió: “si mi teoría no coincide con la realidad, peor para el mundo”. Esto mismo pasa ahora: la formulación de los derechos humanos en lo teórico parece no coincidir con la realidad, pero hacerlos coincidir es tarea de todos. Luchar contra la tiranía y la barbarie para defender la dignidad humana que sigue siendo ultrajada en muchas partes del mundo es necesario para hacer frente a las actuales olas de violencia. Si no lo hacemos, si no intentamos que los derechos humanos pasen de la teoría a la realidad, peor para el mundo.

 

 * Tania Hernández, Facultad de Filosofía y Letras, UNAM.

 

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Fuentes

[1]  Disponible aquí.

[2] Juliana González, Introducción en Perspectivas de Bioética, P. 10-11.

[3] Evidentemente además de estos factores existieron otros tantos, pero estos parecen ser los más relevantes.

[4] Ibid., p. 12.

[5] Idem.

[6] Víctor M. Bullé-Goyri, Bioética, derecho y derechos humanos en Perspectivas de Bioética, P. 90.

[7] Disponible aquí.

[8] Víctor M. Bullé-Goyri, Bioética, derecho y derechos humanos en Perspectivas de Bioética, P. 96.

[9] Ibid. P. 97

[10] Idem.

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