Yupik, la osa polar

Yupik está confinada en Morelia desde hace más de 25 años, en una estancia pequeña para ella y donde la temperatura supera los 30º C, condiciones muy alejadas a las gélidas temperaturas de su hábitat natural. La organización Zoocheck, Canadá, ha solicitado su traslado a un mejor lugar.

Por: Yolanda Alaniz Pasini

A unos días de que se expida el permiso para transportar a la osa polar Yupik del Zoológico de Morelia, Michoacán, al Reino Unido, el gobierno de este estado de la República Mexicana publicó en medios electrónicos que ella no se moverá, que se quedará en el Zoológico porque ahí es su hogar.

Yupik se encuentra confinada en Morelia desde hace más de 25 años. Llegó a México luego de que su madre muriera a manos de un cazador en Alaska en 1992; su hermano falleció en el zoológico de Anchorage, en ese mismo país, y ella, con solo cuatro meses de edad, fue enviada a México como préstamo permanente, condicionado, bajo la autorización del Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos de América[1].

Durante muchos años vivió en un encierro muy pequeño; más tarde se amplió su estancia y se construyó un estanque de agua, donde puede ser observada, pero ella no puede ver hacia el exterior, y donde la temperatura supera los 30º C, una condición muy alejada de las gélidas temperaturas de su hábitat natural.

Poco a poco su estado general de salud decayó y la organización Zoocheck, Canadá, especializada en conservación y bienestar animal en zoológicos realizó varias visitas y solicitó su traslado a un mejor lugar. Así inició un gran esfuerzo por rescatarla.

Un grupo de más de 40 expertos en biología, medicina veterinaria, especialistas en osos y, en particular, en osos polares, se dieron a la tarea de visitarla y de revisar su estado de salud y de bienestar para prepararla para viajar a un espacio abierto que alberga a otros osos polares igualmente rescatados: el zoológico de Yorkshire.

Desde entonces, a través de un convenio celebrado entre Zoocheck y los zoológicos involucrados se han realizado acciones para mejorar su calidad de vida y optimizar su transferencia a este sitio especializado en la rehabilitación de osos polares que han estado encerrados en diferentes partes del mundo y que hoy gozan de buena salud y mejores estándares de bienestar animal.

Encierro de Yupik en Morelia, sin visibilidad hacia el exterior. Fotografía cortesía de Zoocheck

Por ello, en marzo de 2017, Yupik fue sometida a todo tipo de exámenes clínicos y de comportamiento, encontrando que estaba baja de peso con pérdida de masa muscular debido al cautiverio y falta de ejercicio. De acuerdo a los especialistas:

“Conductualmente, Yupik demuestra un conjunto de comportamientos repetitivos anormales típicos de la psicopatología asociada con la privación materna y con la frustración de no tener impulsos conductuales normales debido a la restricción ambiental. Yupik demuestra comportamiento de falta de estimulación terrestre, así como estereotipias en su nado y de sacudir la cabeza, además del hábito de morder los barrotes”.[2]

También se le encontró una infección dental grave con una fistula oro-nasal resultado de la nula atención a su salud bucal. Esta situación fue resuelta mediante un exitoso tratamiento quirúrgico que le permitió, por primera vez, en años, alivio en tan importantes estructuras para un carnívoro.

Fotos cortesía Zoocheck Canadá

Los estudios cardiopulmonares realizados a Yupik demostraron que no tiene padecimientos cardiacos ni pulmonares de base, por lo que puede ser transferida con confianza, bajo un cuidado especializado y monitoreo constante. Incluso, un equipo de expertos científicos y veterinarios diseñaron un protocolo de investigación con parámetros de bienestar animal. Los expertos aseguran que, con cuidados adecuados, puede vivir entre 15 y 18 años más.

Además, existe el apoyo por escrito de expertos de las universidades de Alberta (Canadá), de Edimburgo (Escocia), así como de la Asociación de Zoológicos de Estados Unidos de América (EUA), del Programa de Supervivencia de Osos Polares (EUA), de The British and Irish Association of Zoos and Aquariums (Reino Unido) y de Animal Welfare Institute (EUA).

Desde el punto de vista legal, el proyecto cumple con todos los requerimientos exigidos por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, autoridad administrativa ante la Convención Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre, encargada de otorgar el permiso de exportación.

No existe un argumento razonable para no permitir su traslado y sobre todo para negarle la posibilidad de vivir en un albergue abierto con gran extensión de bosque, un lago natural, y temperaturas más bajas y adecuadas para su especie, con otros osos polares rescatados y rehabilitados. Las autoridades del Zoológico de Morelia no han dado ninguna explicación adicional a lo manifestado en redes sociales por el Gobierno del Estado, quien afirmó que Yupik se queda en Morelia porque ahí es su hogar.

Sentenciar a Yupik a seguir viviendo en un espacio cerrado, confinado, en aislamiento, sin enriquecimiento ambiental, sin contacto social con otros osos, y sin que pueda mirar al exterior es tirar por la borda todo el conocimiento científico moderno sobre etología y comportamiento animal. Hoy el cautiverio de los animales silvestres -en estas condiciones- es inadmisible, ya que no cumple con ninguna función de conservación, ni de educación. Al contrario, desinforma y des-educa a un público que ignora el sufrimiento inherente al cautiverio.

La verdadera educación nos dice que un encierro en un zoológico, donde la conducta instintiva no encuentra expresión, no es hogar de nadie, no replica las condiciones de libertad y no es un hábitat. Sabemos que no es necesario mirar a un oso aislado, aburrido, con estereotipias y sufrimiento para saber que lo es, y que muchas decisiones equivocadas en la administración de la vida animal se deben a la falta de información adecuada.

Zoológico de Yorkshire en espera de Yupik. Fotografía cortesía de Zoocheck

El caso de Yupik nos invita a mirar a los animales en cautiverio desde otra perspectiva, en donde confluyan los conocimientos científicos y los principios bioéticos que nos permitan una reflexión sobre nuestra relación con los animales para replantear la responsabilidad de nuestras acciones.

 

* La doctora Yolanda Alaniz es médico cirujano, con maestrías en Antropología Social y en Salud Pública, actualmente es consultora de Conservación de Mamíferos Marinos de México A.C.

 

Las opiniones publicadas en este blog son responsabilidad únicamente de sus autores. No expresan una opinión de consenso de los seminarios ni tampoco una posición institucional del PUB-UNAM. Todo comentario, réplica o crítica es bienvenido.

Referencias:

El Zoológico de Morelia y el gobernador saboteando el futuro de yupik.

[1] Disponible aquí.

[2] Dr. Heather J. Bacon BSc (Hons) BVSc Cert Zoo Med MRCVS. Yupik Veterinary Clinical Examination Report. March, 22nd 2017. Disponible aquí. [email protected]

 

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