Rusia no anotó el primer gol, fue Argentina

El primer gol del 14 de junio no lo anotó Rusia. Lo anotaron las mujeres argentinas en la Cámara de Diputados después de una jornada de debate que duró 23 horas y que culminó con la aprobación del proyecto de ley para la interrupción legal del embarazo.

Por: Dení Bustos Lara

Este 14 de junio dio inicio el mundial de fútbol en Rusia, lo cual provocó la alegría de miles de aficionadas y aficionados a este deporte. El partido inaugural entre Arabia Saudita y Rusia comenzó a las 10 de la mañana (tiempo de México) y 16 minutos después el balón atravesó la portería del equipo saudí; no obstante, el primer gol del día ocurrió a miles de kilómetros del Estadio Luzhnikilo. Lo anotaron las mujeres argentinas en la Cámara de Diputados después de una jornada de debate que duró 23 horas y que culminó con la aprobación del proyecto de ley para la interrupción legal del embarazo.

En Argentina se practican anualmente más de 500 mil abortos. Alrededor de 60 mil mujeres se internan cada año debido a complicaciones por procedimientos inseguros; por si fuera poco, el aborto es la principal causa de mortalidad materna, pues de acuerdo con el anuario del Ministerio de Salud argentino, en 2016 (último dato oficial disponible) 43 de 245 muertes maternas fueron consecuencia de un embarazo que concluyó en aborto. Por todo lo anterior, en este mundial las mujeres argentinas anotaron el primer gol y desde diversas latitudes otras y otros celebramos su triunfo, aunque sabemos que el partido concluirá hasta que el Senado argentino apruebe el proyecto de ley.

En el resto de América Latina quedan muchos partidos por jugar (y ganar), pues de acuerdo con el Instituto Guttmacher, más del 97% de las mujeres en edad reproductiva de la región viven en países con leyes de aborto restrictivas. Lo anterior da cuenta de la urgencia de implementar estrategias adecuadas en materia de salud sexual y reproductiva.

En México nos sobran autogoles no sólo en la contienda sobre el aborto, sino también en la que libramos contra la desigualad de género –visible principalmente en la diferencia de los salarios que reciben hombres y mujeres. Por ejemplo, el pasado 12 de junio tuvo lugar el tercer y último debate presidencial, en el cual los candidatos fueron cuestionados acerca de sus estrategias para lograr la igualdad de género y cerrar la brecha existente entre mujeres y hombres en el ámbito económico. El primero en responder fue el candidato José Antonio Meade, quien en lugar de proporcionar una respuesta a la cuestión, aprovechó el momento para “desearle a la selección la mejor de las suertes” en el Mundial de Fútbol 2018. Esto -más allá de ser buen material para memes-, es terrible, pues el Informe Anual 2017 realizado por ONU Mujeres, indica que en México “[…] sólo 43 % de las mujeres en edad productiva participa en la fuerza laboral y 60 % de las mujeres que trabajan tienen empleos informales”; a su vez, el 90 % de las 2.4 millones de personas que se dedican al trabajo doméstico son mujeres. Por otra parte, el documento Medición de la pobreza en México y en las Entidades Federativas 2016 emitido por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social señala que en 2016 el 36.4 % de las mujeres se encontraba en una situación de pobreza moderada, y 7.7 % en situación de pobreza extrema.

Por estas y otras cifras sobre la situación de las mujeres en México, ONU Mujeres señaló la falta de “una agenda integral de igualdad de género con planteamientos de los estándares, programas y políticas para garantizar los derechos de las mujeres y de las niñas mexicanas”, mismos que incluyen, por supuesto, los derechos sexuales y reproductivos, cuyo pleno ejercicio no se lleva a cabo. Como ejemplo de lo anterior tenemos que, de acuerdo con la Encuesta Intercensal 2015, 7.8 % de las adolescentes de entre 12 y 19 años ya eran madres; además, en 2016 se registraron 399 mil 140 nacimientos en menores de 19 años, de los cuales 737 fueron en niñas de entre 10 y 12 años. Por ello es urgente incorporar a la agenda de los candidatos a la presidencia temas como el acceso a métodos anticonceptivos, a la información sobre salud sexual y reproductiva, y a la interrupción legal del embarazo en las instituciones de salud pública, así como el aumento de la participación de las mujeres en el sector productivo, con salarios que no las conduzcan a una situación de pobreza y desigualdad.

El domingo la selección mexicana de fútbol anotó un gol que le dio la victoria frente a Alemania. Esperemos anotar más goles… en lo que respecta a mejores políticas públicas para combatir la desigualdad de género y los demás problemas ya mencionados.

 

* Dení Bustos es estudiante de la Licenciatura en Ciencias Políticas y Administración Pública en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Ha sido profesora adjunta en las asignaturas de Gobierno y Demografía, y de Teoría Económica en dicha institución, donde también participó en el Primer Encuentro Interuniversitario sobre la enseñanza y aprendizaje del Tiempo y Espacio en Ciencias Sociales realizado en 2016. Actualmente es miembro de REDefine México, organización dedicada a la promoción y defensa de los Derechos Sexuales y Reproductivos y realiza su Servicio Social en el Programa Universitario de Bioética de la UNAM.

 

Las opiniones publicadas en este blog son responsabilidad únicamente de sus autores. No expresan una opinión de consenso de los seminarios ni tampoco una posición institucional del PUB-UNAM. Todo comentario, réplica o crítica es bienvenido.

 

Fuentes:

Redacción El Financiero. “Meade le desea ‘lo mejor’ a la Selección Mexican al inicio y cierre del debate”. El Financiero, 12 de junio de 2018.

ONU Mujeres. Informe Anual 2017 ONU Mujeres (Fecha de consulta: 14 de junio del 2018).

Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL). Medición de la pobreza en México y en la Entidades Federativas 2016 (Fecha de consulta: 14 de junio de 2018).

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