La importancia de crear una conciencia sustentable

Es necesario lograr una transición hacia una energía sostenible para detener los efectos que el medio ambiente ha sufrido a lo largo de los años; para ello, los gobiernos deben implementar políticas para limitar la generación de residuos innecesarios en las cadenas productivas y posconsumo, y exigir que las empresas innoven formas ambientales de producción y utilicen, en la menor cantidad posible, embalajes biodegradables.

Por: María Esther Urrutia, Vivian Minnaard, Claudia Minnaard y Cecilia Rabino

Imaginemos un mundo donde cada año se producen más de 10 millones de toneladas de basura, seis de las cuales terminan en el mar produciendo terribles consecuencias para el ecosistema marino: pérdida de arrecifes coralinos en un 0,011 % al año, muerte de más de 100 mil mamíferos y tortugas marinas, y más de un millón de aves marinas por el consumo de plástico o por estrangulamiento con él.

Además, los residuos sin ningún tipo de control generan contaminación de suelos, acuíferos y aguas superficiales, y emisión de gases de efecto invernadero. Este mundo es la tierra y eso ocurre actualmente.

Para revertir lo anterior es necesario un cambio de paradigma en nuestra forma de vida, adquirir conciencia y comportamientos sustentables y éticos; para lograrlo la educación del manejo de residuos es de vital importancia:

  • Reducir: disminuir el consumo de materiales innecesarios y aquellos que se encuentran con gran cantidad de embalaje o que fueron producidos generando gran cantidad de residuos.
  • Reusar: dar la máxima utilidad a las cosas sin la necesidad de desecharlas. La manera de hacerlo es dando otros usos a los objetos, de esta forma se alarga su tiempo de vida y evita que se conviertan en desechos rápidamente.
  • Reciclar: recolectar, procesar y manufacturar materiales que, de otra forma, serían descartados.

Desde la Organización de las Naciones Unidas se pretende implementar la “Economía verde” como una alternativa a la actual economía “marrón” contaminante y depredadora. Esta nueva economía es aquella que tiene bajas emisiones de carbono, utiliza los recursos de forma eficiente y es socialmente incluyente. El resultado es la mejora del bienestar humano y de la equidad social, a la vez también reduce significativamente los riesgos ambientales.

Es necesario lograr una transición hacia una energía sostenible para detener los efectos que el medio ambiente ha sufrido a lo largo de los años; para ello, los gobiernos deben implementar políticas para limitar la generación de residuos innecesarios en las cadenas productivas y posconsumo, y exigir que las empresas innoven formas ambientales de producción y utilicen, en la menor cantidad posible, embalajes biodegradables.

Como sociedad estamos obligados a emprender cambios, unidos con otros países podemos realizar acciones globales que nos conduzcan a una forma de vida sostenible y sustentable, no sólo por nuestro presente, sino por las siguientes generaciones a las que les heredaremos un mundo con grandes problemas que resolver, los cambios no se verán a corto plazo, pero si es necesario iniciar, ya que eso redundará en un ambiente sostenible para un futuro, provocar un cambio ambiental sólo se lograra si se realiza una trasformación social con respecto a nuestros cuidados hacia el planeta.

Reiteramos que sólo con educación, podremos ser ciudadanos consientes y con conciencia, comprometidos a emprender acciones que conlleven en un futuro a tener mejores condiciones ambientales y oportunidades de preservar los ecosistemas que dan estabilidad de vida a nuestro planeta Tierra.

 

* María Esther Urrutia Aguilar es doctora en Ciencias de la Administración, maestra en Ciencias Biológicas y licenciada en Biología. Actualmente es coordinadora del Programa de Maestría en Docencia para la Educación Media Superior de la UNAM. Vivian Minnaard es doctora en Educación, magister en Metodología de la Investigación y especialista en Educación y Nuevas Tecnologías y licenciada en Biología. Es profesora en Biología, profesora titular de Metodología de la Investigación y directora de Proyectos de Investigación de la Universidad de la Fraternidad de Agrupaciones Santo Tomás de Aquino (UFASTA), Argentina. Claudia Minnaard es doctora en Educación, magister en Metodología de la Investigación. Especialista en Educación y Nuevas Tecnologías y licenciada en Pedagogía de la Matemática. Es profesora en Matemática, codirectora del Instituto de Investigaciones de Tecnología y Educación, y profesora titular de Probabilidad y Estadística en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, Argentina. María Cecilia Rabino es profesora en Ciencias Biológicas, licenciada en Ciencias Biológicas y capacitadora docente acreditada. Profesora adjunta regular de Prácticas Docentes y miembro del profesorado en Ciencias Biológicas de la Universidad Nacional de Mar del Plata, Argentina. También, es coordinadora del área de Diseños Curriculares de la UFASTA.

 

@bioeticaunam

 

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