Instrumentos bilaterales para combatir la impunidad

Si los objetivos en la modernización del Acuerdo Global con la UE y del TLCAN abonarán al desarrollo y bienestar de nuestras sociedades, México necesita con urgencia fortalecer sus instituciones al interior para alcanzar tales fines.

Por: Olga Guzmán

Durante el 2017, la modernización de acuerdos y tratados de tipo comercial y político que sostiene México con socios estratégicos, como lo es Estados Unidos y la Unión Europea, se han comenzado a renegociar con rapidez.

Por un lado, pese a que la modernización del Acuerdo Global entre México y la Unión Europea llevaba años ya planificándose, fue hasta este año que se activaron vigorosamente las rondas de renegociación del Acuerdo estimándose terminar el proceso de modernización para finales de este mismo año.

El Acuerdo Global, o mejor dicho, el Acuerdo de Asociación Económica, Concertación Política y Cooperación, entre México y la Unión Europea, firmado en 1997 y en vigor desde del 2000, comprende capítulos de cooperación e intercambio económico y comercial, así como de diálogo político. Desde entonces, y partir de su Asociación Estratégica en 2009, México y la Unión Europea se han mantenido como socios y aliados “like minded” que ejercen fuerte influencia en asuntos de importancia mundial de ambos lados.

Para México, la relación con la Unión Europea es de suma importancia. No solo es el segundo socio comercial más importante después de los Estados Unidos, sino también constituye su principal donante en material de cooperación internacional.[1] En el ámbito de diálogo político, sostienen anualmente encuentros de alto nivel en temas como seguridad, justicia y derechos humanos. Es en este último rubro que organizaciones de la sociedad civil, tanto mexicanas como europeas, han participado en 4 seminarios previos a los diálogos de derechos humanos[2], a fin de emitir recomendaciones a ambos socios bilaterales, con el objeto de promover mayor escrutinio entre ambas partes, en aras de la promoción, respeto y protección de los derechos humanos.

El marco referencial que ha guiado las discusiones en torno a la armonización de los compromisos internacionales de derechos humanos desde la entrada en vigor del Acuerdo Global entre México y la Unión Europa, ha sido la cláusula democrática ubicada en el Artículo 1 del Acuerdo Global, que a la letra dice:

“El respeto a los principios democráticos y a los derechos humanos fundamentales, tal como se enuncian en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, inspira las políticas internas e internacionales de las Partes y constituye un elemento esencial del presente Acuerdo”.

Durante años, las organizaciones que hemos monitoreado y participado en los diálogos de concertación política entre México y la Unión Europea, hemos apelado a mecanismos de exigibilidad mucho más concretos para hacer de la cláusula democrática un verdadero instrumento de cooperación y supervisión.

Conscientes de las asimetrías económicas y sociales de ambas partes, pero también preocupadas por la grave situación de derechos humanos en México, cada vez levantamos más fuerte nuestras voces para que los socios estratégicos y los países aliados de México no volteen la mirada ante los crímenes atroces, violaciones graves a derechos humanos y rampante impunidad que ocurre en México.

Al interior del país, las instituciones de procuración e impartición de justicia han demostrado que no quieren y no son capaces de investigar y sancionar crímenes y violaciones a derechos humanos que, en la abrumadora mayoría de los casos, son cometidos o permitidos por sus propios funcionarios. Cada vez más el número de víctimas se multiplica y comienzan a formarse y fortalecerse colectivos y movimientos de familiares y sobrevivientes de violaciones a derechos humanos que buscan justicia y reparación.

Así como se han acelerado las negociaciones para modernizar el Acuerdo Global durante este año, también se incrementan los llamados por parte de diversos actores de la Unión Europea[3] y de sus países miembros[4], dirigidos al Gobierno de México para que emprendan todas las medidas a su alcance para poner fin a la impunidad de violaciones a derechos humanos.

En ese sentido, esos llamados del otro continente para poner fin a la impunidad y para fortalecer las capacidades de investigación y persecución del delito en México, tendrían que ser materializados en mecanismos concretos de cooperación, supervisión y exigibilidad dentro del Acuerdo Global.

Tal como se avizora en la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), la inclusión de una cláusula contra la corrupción en el Tratado ejerce una influencia considerable entre ambos socios con el objeto de desalentar esta práctica bajo la previsión de sanciones adecuadas para quienes cometan actos ilícitos.

Por lo anterior, si los objetivos en la modernización tanto del Acuerdo Global, como del TLCAN abonarán al desarrollo y bienestar de nuestras sociedades, México necesita con urgencia fortalecer sus instituciones al interior para alcanzar tales fines.

El establecimiento de una Fiscalía General de la República y de un Sistema Nacional Anticorrupción imparciales y autónomos, así como la instalación de un Mecanismo Internacional contra la Impunidad que diagnostique la impunidad estructural en el país y coadyuve en la investigación de violaciones a derechos humanos y crímenes atroces, podrían constituir algunas de las condicionantes que podrían fijar la Unión Europea y los Estados Unidos a México, bajo los principios de respeto a los derechos humanos – valor que dicen compartir las partes que renegocian dichos tratados.

En suma, los instrumentos bilaterales que México, la Unión Europea y los Estados Unidos renegocian para su modernización, tienen el enorme potencial de demostrar que el establecimiento de mecanismos para promover y proteger las alianzas comerciales son tan importantes como la previsión de mecanismos de cooperación y supervisión del funcionamiento de las instituciones que garantizan el Estado de Derecho y la protección de los derechos humanos dentro de los territorios de sus socios.

 

* Olga Guzmán Vergara es Directora de Incidencia de la @CMDPDH.

 

 

[1] CEPAL. Estudio sobre la cooperación en el Acuerdo Global México – Unión Europea, 2012.

[2] Ver aquí Conclusiones del Cuarto Seminario de la Sociedad Civil en el marco del
Sexto Diálogo de Alto Nivel sobre Derechos Humanos entre México y la Unión Europea.

[3] Declaración de la Portavoz de la Alta Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, sobre el asesinato de periodistas en México.

Piden “congelar” relación comercial UE-México por asesinatos de periodistas.

[4] Ofrece Alemania ayuda a México. Pide Merkel esclarecer crímenes contra periodistas y avanzar en derechos humanos.

Close
Comentarios