Mezcaltepec, raíces y esperanzas

Al general Juan Álvarez le decían ingenuo, a Lucio Cabañas "El guerrillero sin esperanza" y a Rocío Mesino la acusaron de delincuente por su lucha consecuente. Toca a sus seguidores honrar su lucha.

Mezcaltepec, raíces y esperanzas
Homenaje a Rocío Mecino en Mezcaltepec. Víctor Rodríguez

Por: Víctor Rodríguez

Pegado al río que le da su nombre, en tiempos inmemoriales, fue fundado Mezcaltepec por los cuitlatecos, grupo de origen nahuatlaca que se alimentaron de peces, pichotas, maíz, chile, calabaza, yerba santa, pipiza y papaloquelite. A veces acompañado por tepezcuintle, armadillo, conejo o venado que son los animales propios del entorno.

Mezcaltepec, “Pueblo del mezcal”, “Cerro del mezcal” o “Cerro del templo de la luna”, según su acepción toponímica desde antes que Atoyac fuera considerado el centro político de una vasta región geográfica que comprende desde el poblado que hoy se conoce como El Cayaco, en el municipio de Coyuca de Benítez, hasta Juluchuca, una comunidad del municipio de Petatlán. Era una región delimitada por el Océano Pacífico hasta el río Balsas con clima cálido tropical.

Es esta la 1ª Raíz y origen de un pueblo labriego, trabajador, entusiasta y valiente que, en la época prehispánica jamás se sometió ni al imperio Azteca, ni al Purépecha, igual que los Coixcas y Yopes. Los mezcaltecas eran conocidos por indomables y bravos. Siguiendo a Hendrichs, Víctor Cardona los describe de “Cuerpo bajo y grueso, piernas cortas y hombros anchos […] cabeza grande con cara ancha y carnosa, ojos pequeños, nariz chata y una boca a veces ancha con labios un poco abultados”. “Tenían constitución atlética […] constituían una raza fuerte e inteligente, opulenta y de porte altanero”.

2ª Raíz: Juan Álvarez

Por su geografía compuesta por cerros, cuevas, arroyos y tupida vegetación, en esa región acampó varias veces el general insurgente Juan Álvarez, quien nutriera su ejército de los valientes cuitlatecos que, aprendiendo de las victoriosas escaramuzas con los aztecas, eran fuente inagotable tanto para el hombre que fue presidente de la República, como para el general José María Morelos y Pavón, así como para los insurgentes Hermenegildo Galeana y Vicente Guerrero. En 1614, el centro político de Mezcaltepec se traslada a Atoyac, que en aquella época se le conocía por Santa María de la Concepción; para en 1712 obtener el título de propiedad común.

3ª Raíz: Lucio Cabañas Barrientos y Genaro Vázquez Rojas

Egresado de la Normal Rural “Raúl Isidro Burgos” de Ayotzinapa, llegó a trabajar a esta región el profesor Lucio Cabañas Barrientos, que entabló una sólida amistad con los campesinos del pueblo. Por las tardes, después de tallar el pizarrón con gran sensibilidad, compromiso y cariño, el maestro, junto con los campesinos, salía a cazar al monte reconociendo el terreno para “Ser pueblo, hacer pueblo y estar con el pueblo”, solía decir el ayotzinapo mayor. Aún retumba en las paredes de la escuela del pueblo la voz aguda del profesor Lucio enseñando a leer y escribir a los niños. Aún queda en la mente del campesino sus enseñanzas para enfrentar legalmente la tala de bosques de la Forestal “Vicente Guerrero”, que devastó la sierra en aquel entonces.

Cuenta la tradición oral que después de la masacre de Atoyac, aquel fatídico 18 de mayo de 1967, Lucio Cabañas se refugió en aquel lugar acompañado de su fiel camarada el Güero Cedeño, para sortear la persecución de los caciques, que, acompañados por la policía judicial y motorizada lo perseguían con la intención de matarlo. Los terratenientes solían llamarlo “El Guerrillero sin esperanza”, abigeo y roba vacas.

Tampoco escapan de la memoria las acciones del profesor Genaro Vázquez Rojas, quien puso en jaque al gobernador Raúl Caballero Aburto y ofrendó su vida dejando en la memoria de México entero que es mejor “Una patria nueva o morir por ella”.

4a. Raíz: la estirpe Mesino y la OCSS

Después de la masacre de Atoyac, Lucio se subió a la sierra y pacientemente, como era su costumbre, fue creando las células que darían lugar al célebre Partido de los Pobres (PDLP). Un 2 de diciembre de 1974 murió Lucio en el Otatal, tan sólo siete años después enfrentar al gobierno federal y al imperialismo yankee que temeroso veía crecer otra Cuba en su traspatio.

Posteriormente, el 14 de enero de 1992, frente a las mismas condiciones de miseria y represión, desde las entrañas rebeldes del corazón guerrerense, nació la Organización Campesina de la Sierra del Sur (OCSS). Aquí, la familia Mesino jugó un papel estratégico en la región. Descendientes del abuelo paterno Ramón Mesino Martínez, un humilde campesino que sembró en la familia el amor por su pueblo y la lucha por la libertad, así como la sed de justicia.

Producto de este terrorismo de Estado que arrojó tan sólo en Atoyac 470 detenidos y desaparecidos, y 650 en Guerrero, fue desaparecido Alberto Mesino Acosta, hermano del compañero y amigo Hilario Mesino Acosta, quien, además de su contribución para fundar la OCSS, aportó dos hijos a la causa de los campesinos: Miguel Ángel y Rocío. Dos sólidos pilares para la liberación de México en esta etapa de la lucha popular.

Miguel Ángel fue asesinado el 18 de septiembre del 2005 a plena luz del día en el centro de Atoyac; mientras Rocío fue acribillada el 19 de octubre del 2013 en el puente de Mezcaltepec, cuando daba alimentos a los trabajadores que lo construían. Los Mesino son un ejemplo de lucha generacional en pro de la justicia, la democracia y la libertad.

Es por esto que, a 4 años del asesinato de Rocío, campesinos, estudiantes, maestros, artistas, familiares, así como miembros de la OCSS, llevaron a cabo un emotivo homenaje los pasados 18 y 19 de octubre con las siguientes actividades:

18 de octubre

10:00 am Develación de la placa en el parque de la Comunidad de Mezcaltepec.

12:00 P.M. Presentación de murales colectivos. Participaron Tekuanes y Red de Mujeres Violeta A.C. en el Río de Mexcaltepec

19 de octubre

10:00 am Marcha por la Justicia y Contra la Impunidad de la Expo-Feria (Boulevard) al Zócalo de Atoyac de Álvarez, Guerrero.

12:00 pm Acto Político-Cultural y ofrenda floral en el panteón Lomas del Sur.

No olvidemos que los conservadores solían llamar ingenuo al general Álvarez cuando sostuvo que “Pobre entré a la Presidencia y pobre salí”, que a Lucio le decían “El guerrillero sin esperanza” y que a Rocío la acusaron de delincuente por su lucha consecuente. Toca a los seguidores de estos tres próceres continuar su labor y honrar su lucha que sigue siendo honesta y llena de esperanza.

“Rocío, tu esperanza sigue latiendo en nuestro pecho, tu compromiso es el nuestro. Seguimos articulando la lucha entre indígenas, campesinos, obreros, maestros y estudiantes. Sabedores de que tarde o temprano; ¡Venceremos!”, dicen los miembros de la OCSS llenos de coraje y de esperanza.

 

* Víctor Rodríguez es miembro de la Dirección Política Nacional de la Coordinadora Nacional de Trabajadores del Estado.

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