Defender lo suyo y defender lo nuestro

El camino no ha sido fácil para los habitantes de algunas comunidades rurales del país, entre enero y mayo de 2017 se registraron 730 violaciones a sus derechos humanos. Para ellos se ha convertido en una constante luchar por su comunidad y ser víctimas de encarcelamiento y hostigamiento.

Por: Daniela Caballero (@ledicendan)

 

“Extraño mucho el México de mi niñez, donde éramos libres de ir a cualquier lado.”

Juan Carlos Soni, parte del Grupo Huasteco de Promoción y Defensoría de los Derechos Humanos.

 

Las luchas por defender a la comunidad, los recursos que quieren ser apropiados por los megaproyectos y, las tradiciones y cultura indígena se extiende a distintos puntos del país. No son resistencias aisladas o casos extraordinarios, la necesidad de distintas comunidades por alzar la voz para impedir injusticias es cada vez más potente.

En la península de Yucatán, el Colectivo de Comunidades Mayas del municipio de Hopelchén, libra una batalla contra la siembra de soya transgénica. El gobierno ha despojado a los pueblos indígenas del territorio y de los recursos naturales. El cultivo de este tipo de soya no solo ha afectado a la población maya y su modo de vida, también afecta a todo el ecosistema que ha convivido por años en armonía con la comunidad.

En Nayarit, la Cooperativa Ostricamichin encara la construcción de una presa, que acabaría con el ecosistema del manglar y al menos tres especies de fauna marina, la biodiversidad de la región y con el modo de producción de sus habitantes, quienes se han dedicado por décadas al cultivo de ostiones.

En San Luis Potosí, el Grupo Huasteco de Promoción y Defensoría de los Derechos Humanos defienden el territorio y su entorno natural, a la población indígena de la región, su derecho a usar el traje típico, a expresarse y acceder a la justicia en su idioma. Debido a que conocen muy bien la discriminación y los malos tratos que su comunidad ha sufrido.

Ha sido muy difícil, al menos en mi caso me han tocado agresiones en reuniones con hombres. Alcanzo a darme cuenta que aunque saben que tengo razón, pero ‘¿cómo va a venir una mujer a decirme esto?’ no es fácil como mujer – Leidy Pech, integrante del Colectivo de Comunidades Mayas del municipio de Hopelchén.

El camino no ha sido fácil para estas comunidades, en un país que, entre enero y mayo de 2017 registró 730 violaciones a los derechos humanos de defensores[1]. Salir a defender el lugar en el que han vivido y en el que vivieron sus antepasados; luchar por su comunidad los ha hecho blanco de detenciones arbitrarias, encarcelamiento, intimidación, acoso y hostigamiento.

Cuando las mujeres defensoras toman el micrófono en espacios donde solo hay participación masculina, las hace especialmente vulnerables. Además de enfrentar la discriminación por su género, terminan siendo relegadas de los espacios públicos, donde limitan su participación, y orilladas a elegir entre la lucha o su familia.

Los integrantes de estas comunidades también han tenido que enfrentarse a la constante estigmatización por su labor. Estos ataques y campañas de desprestigio contra las comunidades golpean desde dos ejes: provienen del gran aparato empresarial que siente amenazado sus intereses económicos, hasta de las misma autoridades que los muestran como simples inconformes o, peor, como delincuentes.

Mucha gente dice “estos son grilleros”, y eso te apachurra, pero cuando escuchas a una persona que dice “no te dejes, estuviste muy bien en la entrevista”, eso te levanta el ánimo – Marco, integrante de la Cooperativa Ostricamichin

El gobierno tiene una gran deuda con las comunidades en lucha, su deber es escuchar a los pobladores y responder a sus exigencias, no criminalizarlos y estigmatizarlos, su compromiso no es con empresarios llenando sus bolsillos con los megaproyectos.

Nosotros como habitantes de este país, también tenemos una deuda con estos sectores de la población, debemos voltearlos a ver, acompañarlos, tomar conciencia, al igual que ellas y ellos es necesario cuestionarnos qué les estamos dejando a  las próximas generaciones, qué país queremos ver, oler y respirar. Está no es sólo su lucha, es también la nuestra,  por defender el México en el que deseamos vivir. Un México realmente para todos, en el que se respete el territorio indígena y campesino, así como los distintos modos de vida.

El Colectivo de Comunidades Mayas del municipio de Hopelchén, la Cooperativa Ostricamichin y el Grupo Huasteco de Promoción y Defensoría de los Derechos Humanos forman parte de la campaña #HazQueSeVean de la CMDPDH con Propuesta Cívica, que busca visibilizar la labor de defensores y defensoras de derechos humanos y periodista.

 

* Daniela Caballero es responsable de difusión y redes sociales en el área de comunicación de la CMDPDH.

 

@CMDPDH

 

Referencia:

[1] Informes sobre México derivados de la misión oficial del Relator Especial de la ONU sobre la situación de los defensores de derechos humanos, Sr. Michel Frost, y de la misión oficial conjunta del Relator Especial de la ONU sobre la promoción y protección del derecho a la libertad de opinión y expresión, Sr. David Kaye, y del Relator Especial de la CIDH para la libertad de expresión, Sr. Edison Lanza, en 2017.

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