Desenterrar la verdad, sembrar esperanza y construir paz

En esta cuarta edición, la Brigada Nacional de Búsqueda de Personas Desaparecidas ha logrado consolidar un modelo amplio para la búsqueda. Sin duda, este tipo de esfuerzos reivindican el valor del conocimiento y expertise construido por los familiares, así como su legitimidad para la participación activa y liderazgo para la búsqueda de personas desaparecidas en México.

Por: Amaya Orodika (@Amaya903) y Montserrat Castillo (@m_illoillo)

Entre el 18 de enero y el 1 de febrero de este año se llevó a cabo la IV Brigada Nacional de Búsqueda de Personas Desaparecidas. Este ejercicio autónomo de la Red de Enlaces Nacionales, diseñado e implementado por familiares de personas desaparecidas en México, tuvo una participación sin precedentes. Al menos 200 personas fueron convocadas por la Brigada para participar en los trabajos de búsqueda, construcción de paz y reconstrucción del tejido social dentro del estado de Guerrero.

El viernes 18 de enero la Brigada Nacional partió de la Ciudad de México hacia Huitzuco, Guerrero. A la mitad de camino, en Ahuehuetzingo, Morelos, una comunidad de madres y padres de familia la recibieron con comida, cariño y aliento. Esa misma noche, llegamos a la Casa de la Cristiandad, nuestro hogar en Huitzuco, donde la misma práctica se llevaría a cabo por personas de la localidad, quienes cobijarían durante dos semanas las labores de trabajo de la Brigada.

El primer fin de semana la Brigada Nacional se orientó hacia el fortalecimiento y compartición de saberes entre las personas participantes; mediante la impartición de talleres en materia de búsqueda, antropología, seguridad, acompañamiento psicosocial y documentación. Además, el domingo 20 de enero marchamos por las calles principales de Huitzuco con el fin de presentarse ante las y los habitantes del municipio y compartir con claridad los objetivos del trabajo que se realizaría en las semanas subsecuentes.

En esta ocasión, la Brigada Nacional amplió su enfoque de trabajo expandiendo la búsqueda hacia nuevos espacios. Desde sus inicios ha sido un proyecto de construcción de paz; en esta etapa consolidó esa visión. Sumó a sus labores el fomento de procesos de reconstrucción del tejido social, mediante el trabajo con comunidades eclesiales y las labores de educación para la paz; a través de la realización de talleres en escuelas primarias, secundarias y preparatorias, así como en espacios públicos. Estos esfuerzos se realizaron en los municipios de Huitzuco, Chilpancingo, Iguala, Tepecoacuilco de Trujano y Cocula.

El lunes 21 de enero dieron inicio las labores de búsqueda en campo en el Cerro de los Timbres, ubicado en el municipio de Huitzuco, donde fueron localizados los restos de una persona que aún no ha sido identificada. Después de ser reconocidos como restos humanos, Monseñor Leopoldo González, arzobispo de Acapulco, dirigió una ceremonia espiritual entorno a la fosa y se dio pie a la entrada del equipo de peritos de la Fiscalía General de la República para la exhumación y traslado de los restos para su posterior identificación.

Los trabajos de búsqueda continuaron a lo largo de toda la jornada, así como el hallazgo de “puntos positivos” por parte de la Brigada. Sumado al hallazgo en el Cerro de los Timbres, fue encontrado un cuerpo completo y restos humanos en la Cueva de la Mula en Huitzuco, un cuerpo completo y múltiples fosas con restos humanos en Las Terrazas en Chilpancingo, así como 4 fosas con posibles cuerpos completos en Tetelilla, Tepecoacuilco de Trujano. Todos los restos encontrados se encuentran en manos de la Fiscalía General de la República para su identificación. La Fiscalía y la Secretaría de Gobernación se comprometieron a la realización de mesas de seguimiento para informar a la Brigada del avance en los trabajos para el reconocimiento de los restos hallados.

Para el trabajo de construcción de paz en comunidades escolares y espacios públicos, la Brigada Nacional impartió talleres en la Escuela Secundaria General Justo Sierra en Cocula, en la Telesecundaria “Armando Chavarría Barrera” y la Secundaria “Heberto Castillo Martínez” en Chilpancingo, y en la escuela primaria de Tetelilla en Tepecoacuilco de Trujano. En estos eventos se intercalaron testimonios de familiares de personas desaparecidas con espectáculos de danza aérea, malabares y clown implementados por la Brigada Humanitaria de Paz Marabunta y el colectivo Circolo, acompañados del mensaje central para la construcción de paz: sonreír, soñar y crear. Así mismo, la Brigada organizó una jornada político-cultural en el zócalo de Iguala y un evento cultural en el Teatro Hundido en Chilpancingo.

Aunado a estas actividades, el 28 de enero se llevó a cabo el Foro “Desapariciones e Impunidad en México”, en la Universidad Autónoma de Guerrero en el cuál participaron Tita Radilla de la Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos y Víctimas de Violaciones a los Derechos Humanos en México, María Herrera Magdaleno de Familiares en Búsqueda María Herrera, Alma Rosa Rojo Medina, del colectivo Voces Unidas por la Vida del estado de Sinaloa, las y los investigadores Camilo Vicente Ovalle, Pilar Calveiro y Evangelina Sánchez, Elena Jaloma del Centro de derechos de las víctimas de violencia “Minerva Bello” y Mariana Gómez Godoy del Centro de Estudios Ecuménicos.

En el trabajo de reconstrucción del tejido social con comunidades de fe se realizaron diversas ceremonias religiosas y talleres de construcción de paz en la capilla local de Huitzuco, la Catedral de Chilpancingo, la capilla local de Tetelilla y otros espacios de fe que incluyeron la participación del Obispo de Chilpancingo-Chilapa Salvador Rangel, el Padre Benito de la Parroquia de la Asunción, agentes de pastoral y las Hermanas Misioneras Guadalupanas.

La Brigada Nacional también gestionó la toma de muestras de ADN de personas con un familiar desaparecido que inició el 24 de enero hasta el cierre de la Brigada en el Hospital General de Huitzuco. Para difundir la toma de muestras la Brigada realizó actividades de volanteo en los municipios de Huitzuco, Escuchapa y Pololcingo.

Otro elemento novedoso de esta Brigada fue la presencia y acompañamiento realizado por diversas organizaciones dedicadas a la defensa de los derechos humanos en México, entre las que se encuentran: Fundar, Centro de Análisis e Investigación A.C., el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez A.C., el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan A.C., el Centro de Derechos Humanos “José María Morelos y Pavón,” A.C. y el Centro de derechos de las víctimas de violencia “Minerva Bello” A.C.. El respaldo de estas organizaciones se suma al apoyo brindado a esta y previas brigadas por parte de Cauce Ciudadano A.C., la Brigada Humanitaria de Paz Marabunta, ReverdeSer Colectivo y el Centro de Estudios Ecuménicos. Estos acompañamientos, así como la presencia de cerca de 70 personas activistas y solidarias, fueron percibidos por los familiares de personas desaparecidas integrantes de la Brigada como un respaldo a los ejercicios de búsqueda autónomos, traduciéndose en el fortalecimiento de sus capacidades y redes organizativas.

Finalmente, cabe señalar la participación del subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, Alejandro Encinas, el 30 de enero para presenciar el trabajo de la Brigada. Ante la necesidad de crear puentes de comunicación con el nuevo gobierno que se sustenten en lecturas y lenguajes comunes sobre las labores de búsqueda realizadas por los diversos colectivos de familiares en el país, su presencia fue percibida por la Brigada como un punto de partida en las relaciones y entendimientos para la definición de las respuestas estatales ante los futuros esfuerzos de búsqueda autónomos de los familiares.

En esta cuarta edición, la Brigada Nacional de Búsqueda de Personas Desaparecidas ha logrado consolidar un modelo amplio para la búsqueda. Sin duda, este tipo de esfuerzos reivindican el valor del conocimiento y expertise construido por los familiares, así como su legitimidad para la participación activa y liderazgo para la búsqueda de personas desaparecidas en México.

Miles de familias siguen buscando a sus seres queridos. Ejemplo de estas historias de búsquedas incansables son las de Marisela Orozco e Irma Leyva, quienes la desaparición de sus hijos las han convertido en defensoras de derechos humanos. Conoce sus historias en el sitio hazquesevean.org.

#BuscandoNosEncontramos

#HastaEncontrarles

 

*Amaya Orodikaes coordinadora del área de Incidencia de ReverdeSer Colectivo, Montserrat Castillo es Investigadora de Desplazamiento Interno en la @CMDPDH.

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