Programa Hoy No Circula: ¿qué estamos haciendo mal?

¿No es acaso contradictorio que el programa Hoy no Circula tenga claro que el uso excesivo de vehículos automotores produce externalidades negativas en la calidad del aire, pero que las inversiones sigan dirigidas a promover su uso?

Por: Sergio Andrade Ochoa

Durante marzo el Sistema de Monitoreo Atmosférico emitió la primera precontingencia y contingencia ambiental por la mala calidad del aire en la Ciudad de México. Esta fue la primera contingencia ambiental desde septiembre del 2002, la cual se mantuvo durante casi 4 días. La suspensión de la fase de la contingencia se anunció el jueves 17 de marzo por la Comisión Ambiental de la Megalópolis, sin embargo la calidad del aire permanece en alerta naranja, de hecho, sin precontingencia y sin contingencia ambiental, la Ciudad de México tiene contados días de buena calidad del aire.

Los problemas de la calidad del aire en el Valle de México no son cosa nueva, la Ciudad de México lleva aproximadamente veinte años luchando contra la polución. El principal problema también se conoce desde la década de los 90’s: el aumento del tránsito vehicular privado es el principal contribuyente con la emisión del 70 al 80 % de contaminantes a la atmósfera, un dato alarmante si consideramos que solo el 30% de la población tiene acceso al automóvil privado.

Para contrarrestar y/o disminuir la emisión de contaminantes producidos por automotores se creó el Programa “Hoy no Circula”, el cual celebraba su “modernización” el año pasado. La exposición de motivos del decreto contiene 17 considerandos y sus propósitos son nobles, pues se pretende dejar de emitir al año 55 mil toneladas de monóxido de carbono, 70 toneladas de partículas menores a 10 micras (PM10), 5 mil de óxidos de nitrógeno, 800 mil de gases de efecto invernadero, 9 mil de compuestos orgánicos volátiles y otros compuestos tóxicos para el humano, la vida silvestre y el medio ambiente. Su principal objetivo es el defender el derecho a la calidad de vida y el derecho a un medio ambiente adecuado para el desarrollo y bienestar de los ciudadanos. Sin embargo, a pesar de la implementación del programa los beneficios no son claros. ¿Qué estamos haciendo mal?

La primera mala decisión la tomó la Suprema Corte de Justicia de la Nación, cuando en Julio del 2015 declaró inconstitucional la forma en que se otorgaban los engomados en la Ciudad. En principio parecía lógico que el programa debería considerar la cantidad de contaminantes emitidos por el automóvil y no el año modelo del vehículo. Sin embargo con esta decisión la Suprema Corte permitió el acceso a las calles a más de 620 000 autos, los cuales lograban pasar la verificación, pero que todos, en conjunto, volvían a dejar su huella ecológica en la calidad del aire.

El éxito del Programa Hoy No Circula cuenta con diversos enemigos, algunos obvios, otros ocultos.

Primeramente, y posiblemente el más importante, el populismo político. Lo que el año pasado celebraban en el PAN, con la (mala) decisión que tomó la Suprema Corte de Justicia de la Nación, ahora lo padecemos todos. Las políticas populistas como el permitir acceder a una licencia de manejo sin previo examen o la eliminación de la tenencia solo han logrado entorpecer los objetivos del programa. Es cierto, desde hace años la CDMX ha empezado a invertir en transporte colectivo, infraestructura ciclista y peatonal, sin embargo no al ritmo (ni en montos) en que se ha invertido en infraestructura para el automóvil. Es curioso que mientras el programa incentiva el dejar el auto en casa, el gobierno siga favoreciendo la inversión en proyectos de movilidad urbana enfocados al automóvil. Tal vez a estas inquietudes podríamos preguntarle su opinión al ingeniero Rafael Pacchiano Alamán,  quien fue nombrado el año pasado titularidad de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), y quien por cierto fungió durante tres años la gerencia de Desarrollo de la Marca automotriz BMW.

Datos del Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo (ITDP) indican que en el 2014 el Valle de México destinó un 58% en infraestructura para el automóvil del total de su inversión en temas de movilidad, mientras que el transporte público sólo tuvo una inversión del 8% (Datos tomados de aquí). ¿No es acaso contradictorio que el programa “Hoy no Circula” tenga claro que el uso excesivo de vehículos automotores produce externalidades negativas en la calidad del aire, pero que las inversiones sigan dirigidas a promover su uso? Parece que estas noticias resultan ser buenas solamente para los fabricantes y empresas vendedoras de automóviles, pues con las medidas  prohibicionistas, el aumento del pasaje del metro y el continuo aumento en inversión en infraestructura para al automóvil, solo se incentiva fuertemente la adquisición de vehículos nuevos para evitar las molestias derivadas de no poder circular, o la adquisición de un segundo automóvil, el caso de individuos de nivel socioeconómico medio, para usarlo cuando el otro vehículo deba descansar.

El ingeniero Rafael Pacchiano Alamán, titular de la SEMARNAT, ya ha anunciado cambios en el Programa Hoy no Circula, el cual aplicaría a partir del segundo semestre del año. Entre algunas medidas que menciona están la nueva tecnología en los Verificentros y que ahora el transporte público y de carga también se someterá a verificación vehicular. Tal vez lo que le hace falta decir al ex gerente de Desarrollo de la Marca automotriz BMW es que el programa no alcanzará las metas planeadas si no existe coherencia entre lo que prohibimos y promovemos. Si el gobierno espera que los ciudadanos se alejen del auto, debe primeramente, proporcionar sistemas de transporte eficientes que superen la comodidad y sentimiento de seguridad que ofrece el automóvil, que no atente contra la dignidad de sus usuarios y sea incluyente y universal.

A estas alturas debemos preguntarnos si el programa, desde su creación en 1989, ha logrado impactar en la calidad del ambiente y salud pública de los ciudadanos del Valle de México. La respuesta es no y es un tajante no, porque apenas hace unas semanas la CDMX celebró el “Ahora sí no circula”, cuando la enfermedad crónica de esta ciudad solo podía esperar a que el viento se llevara y dispersara los contaminantes.

 

* Sergio Andrade Ochoa es estudiante doctoral de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas del Instituto Politécnico Nacional. Entusiasta de los derechos humanos, la protección del medio ambiente, la ciencia y la tecnología. Miembro de la @LigaPeatonal y @ChihuaEnBici

 

 

Referencias y ligas de interés:

Bravo, H., Roy-Ocotla, G., Sánchez, P., & Torres, R. (1991). Contaminación atmosférica por ozono en la zona metropolitana de la ciudad de México: evolución histórica y perspectivas. Rev Coord Gral Estud Posgrad–23, 39-48.

Escamilla-Báez, F. P., & Salazar-Monroy, J. H. Programa de restricción vehicular” Hoy No Circula” y similares en el mundo. Sus alcances y limitaciones.

Sanchez-Rodriguez, R. A. (2007). The response to climate change in Mexico City. Paper Presented to the Urban Climate Change Research Network. In An International Symposium, May (pp. 10-11).

López, R. P. (2009). ¿Ciudades para personas o para autos?. DFensor (Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal)11, 17-19.

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Comentarios

  1. Julia

    Concuerdo completamente. Considero que es un muy buen análisis. Además de no contribuir con empeorar el problema, ¿hay alguna otra cosa que consideres pertinente que podamos hacer para cooperar a solucionar el problema? Lo pregunto en serio.