Corredor Cultural Chapultepec: dar el beneficio de la duda - Animal Político
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
C al cubo
Por Central Ciudadano y Consumidor
Organización sin fines de lucro que busca incidir en la ampliación y fortalecimiento de las lib... Organización sin fines de lucro que busca incidir en la ampliación y fortalecimiento de las libertades, derechos fundamentales, transparencia y educación de los ciudadanos y consumidores, para que participen con mayor eficacia en el desarrollo y evaluación de sus instituciones. (Leer más)
Corredor Cultural Chapultepec: dar el beneficio de la duda
Sin bien el proyecto Corredor Cultural Chapultepec surge con buenas intenciones e ideas para reconstruir una avenida en estado de quebranto, se dejan aún ciertos cabos sueltos que tendrán que ser cuidadosamente resueltos por los mejores peritos en cada una de las diferentes áreas que abarca el proyecto, entre otros interconectividad, movilidad, densificación, financiamiento y mecanismos para controlar el proceso de gentrificación que se puede generar.
Por Central Ciudadano y Consumidor
19 de agosto, 2015
Comparte

Por: Román Meyer Falcon (@MeyerFalcon)

Simón Levy está en el momento ideal para reestructurar cualquier plan y cualquier proceso que genere dudas por parte de los habitantes de la zona, o limite la participación ciudadana en la definición y atención de los bienes públicos. En la medida en que esa sea su guía se podrá generar un proyecto blindado a malos usos, demostrando que somos capaces de gestionar bien la ciudad por el bien común.

La reinvención del concepto ciudad ha jugado un papel importante en los colectivos imaginarios del hombre, desde los primeros asentamientos humanos hasta las megalópolis contemporáneas que habitamos. P.D Smith en su libro City: A Guidebook for the urban age sustenta que la evolución conceptual de la urbe nunca dejará de cambiar, y que somos nosotros sus habitantes quienes decidimos cómo transformarla. El pasado 18 de agosto, Simón Levy presentó detalles del proyecto denominado Corredor Cultural Creativo Chapultepec, en el que retoma un concepto urbano de principios del siglo XX “The elevated sidewalk propuesto en 1913 nada menos que por la prestigiosa revista The Scientific American como la solución al problema de transporte público y el libre tránsito. Dicha concepción urbanística quedó como una pieza más en el imaginario colectivo, sin que realmente fuera puesta en práctica.

La acera elevada como solución al problema de transporte público. // Imagen: The Scientific American.

La acera elevada como solución al problema de transporte público. // Imagen: The Scientific American.

Entre los datos más relevantes del proyecto se encuentran: 110,896 m2 de construcción, modificación y rehabilitación de infraestructura; de los cuales 55% será nuevo espacio público, 18% nuevo equipamientos y servicios (comercio) y 26% para nuevos espacios viales. El proyecto se sustenta en dos aspectos: uno instrumental y otro social. En el primer caso, el estudio de movilidad muestra que tal como está actualmente la Avenida Chapultepec constituye un “obstáculo” de comunicación entre las colonias Condesa-Roma y la Juárez. En el segundo caso, parte de una degradación urbana en ese tramo de la avenida así como sus colonias periféricas.

Con lo anterior busca resolver lo que fue una inadecuada planeación de la estación del metro insurgentes. Arquitectónicamente la glorieta de insurgentes, inaugurada en 1969 por el regente Alfonso Corona del Rosal, buscaba realzar el orgullo nacionalista con un diseño arquitectónico moderno y, al mismo tiempo, incorporaba reminiscencias de nuestra cultura prehispánica. Después de décadas de su inauguración y numerosas intervenciones por mantenerla a flote, la glorieta exhibió un constante deterioro, al igual que sus periferias. En gran parte, la decadencia se debe al hecho de imponer el interés del automóvil por encima del peatón y su libre movilidad. En este sentido, difícilmente uno podría estar en contra de una intervención urbana en esta zona, aun cuando se debería discutir si no es más urgente hacerla en otra con mayores carencias o conflictos sociales.

La historia nos ha enseñado de modo consecutivo que aquellos proyectos urbanos donde se hace a un lado el verdadero interés de los habitantes conllevan consecuencias negativas a largo plazo, fragmentando lo que en un principio se buscaba forjar: una ciudad vivible y humana. Sin pasar por alto que el proyecto de intervención que promueve Simón Levy surge con buenas intenciones e ideas para reconstruir una avenida en estado de quebranto y en busca de nuevos espacios públicos que reactiven la zona, me parece que se dejan aún ciertos cabos sueltos, que tendrán que ser cuidadosamente resueltos por los mejores peritos en cada una de las diferentes áreas que abarca el proyecto, como son interconectividad, movilidad, sustentabilidad, densificación, financiamiento, ingeniería de costos, selección de contratistas y mecanismos para controlar el proceso de gentrificación, que se puede generar. De todos ellos, acaso el central consiste en que no se ha encontrado un medio más dinámico y eficiente para ser trasmitido todas las aristas del proyecto a una ciudadanía capitalina que cuenta con un alto conocimiento de su entorno, una actitud crítica y los mayores índices de participación a nivel nacional.

En términos de política pública este tipo de proyectos nos hacen preguntarnos ¿qué gana la ciudad? ¿Cómo estas intervenciones ayudan a reducir la desigualdad? ¿Cómo mejoran la movilidad diaria? ¿Cómo se genera cohesión social? En todo caso las respuestas a estas preguntas quedan ambiguas en el proyecto presentado. Por ejemplo, el primer curso de acción de toda política pública es “no hacer nada” y ese escenario se debe contrastar con los costos políticos de hacerlo así. El estudio de movilidad muestra que se comparó la versión elevada, con la propuesta a nivel de calle, no parece haber resultados y beneficios claros de escoger una sobre la otra, salvo las posibles ganancias por la renta de espacios comerciales.

Una propuesta concomitante que debería de estudiar el GDF es establecer una regulación que permita la absorción de plusvalía generada, como lo ha hecho con éxito el gobierno Catalán. En ese caso la autoridad cobra un impuesto de hasta el 24% sobre el excedente de ganancia derivado del cambio del espacio. Por ejemplo, si un edificio hoy cuesta $X y posterior a la intervención el valor de mercado es $Y, pero tú quieres vender a $Z (Z>Y), ese diferencial es sujeto a una tasa impositiva que se destina al mejoramiento de los servicios y equipamiento público. Con ello se limita, además la especulación inmobiliaria y da incentivos a que haya un crecimiento orgánico de la zona, se aproveche la intervención y sea sustentable.

Un proyecto de tal magnitud sobre el tejido de nuestra ciudad requiere de mucha cautela, de análisis cuidadoso y, sobre todo, del involucramiento de quienes aquí viven y transitan, por lo que los promotores del proyecto deberán demostrar paciencia y una plena trasparencia ante una ciudadanía desconfiada por escándalos sobre la inadecuada disposición de infraestructura pública y de designación de contratistas como medios de enriquecimiento personal, como fue el caso de tren México – Querétaro o el acueducto VI Monterrey, entre otros. El diálogo y la apertura de la autoridad serán clave para no descarrilar una propuesta que, bien planteada, podría constituir un beneficio para la ciudad, aunque ello genere modificaciones al proyecto original.

 

* Román Meyer es maestro en Gestión Urbana (UPC). Se ha enfocado en la administración de proyectos de diverso enfoque siempre vinculados a temas urbanos como son salud pública, movilidad, evaluación financiera, desarrollo inmobiliario, entre otros.

 

 

Scientific American, New York, July 1913.

Informe sobre la calidad de la ciudadanía en México, 2014.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.