La evaluación de EPN en las urnas - Animal Político
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
C al cubo
Por Central Ciudadano y Consumidor
Organización sin fines de lucro que busca incidir en la ampliación y fortalecimiento de las lib... Organización sin fines de lucro que busca incidir en la ampliación y fortalecimiento de las libertades, derechos fundamentales, transparencia y educación de los ciudadanos y consumidores, para que participen con mayor eficacia en el desarrollo y evaluación de sus instituciones. (Leer más)
La evaluación de EPN en las urnas
Los eventos que dieron la nota en los meses anteriores a la elección del 7 de junio, marcados por Ayotzinapa, Tlatlaya, la Casa Blanca o el fallido proyecto del tren México-Querétaro, por mencionar algunos, no lograron quitarle la mayoría al PRI dentro de la Cámara de Diputados. ¿Cómo es que un Presidente con un nivel del 54% de desaprobación logró mantener para su partido la mayoría relativa en el Congreso?
Por Central Ciudadano y Consumidor
14 de julio, 2015
Comparte

Por: Edgar Valle Álvarez, politólogo (@cadmio501), y Azucena Cháidez Montenegro, internacionalista (@achaidez), directores asociados de SIMO Consulting.

Casi por definición podemos decir que las elecciones de medio término deberían constituir en todas las democracias consolidadas un referéndum de apoyo o castigo al Jefe de Estado en turno. En este sentido, vale la pena revisar cuál fue la reacción del electorado mexicano al emitir su voto este pasado 7 de junio, frente al apoyo o rechazo de la gestión de Enrique Peña Nieto, y cuál fue el impacto directo de ese “referéndum” en el nuevo rostro que presenta el Congreso Mexicano.

Tal y como la mayoría de las encuestas nacionales lo vaticinaban, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) salió de las urnas con el voto mayoritario de la población. Los eventos que dieron la nota en los meses anteriores, marcados por Ayotzinapa, Tlatlaya, la Casa Blanca o el fallido proyecto del tren México-Querétaro, por mencionar algunos,  no lograron quitarle la mayoría al PRI dentro de la Cámara de Diputados, a pesar de que en meses pasados se hizo patente una creciente inconformidad con el gobierno federal, particularmente en los medios electrónicos. Lo cual sin duda obliga a preguntar ¿Cómo es que un Presidente con un nivel del 54% de desaprobación logró mantener para su partido la mayoría relativa en el Congreso?

En la encuesta de salida para diputados federales realizada por SIMO Consulting durante el día de la elección, los votantes manifestaron que su voto, en el 25% de los casos, se trató de una manifestación de rechazo al trabajo de EPN, mientras que sólo el 19% señaló que se trataba de un voto de apoyo a su gestión. Para el 51% de los votantes, no obstante, su voto no tiene relación con el trabajo del mandatario, lo que no deja de sorprender por la naturaleza misma que representan unas elecciones intermedias, pues generalmente la decisión del voto en este tipo de elecciones está íntimamente relacionado al desempeño obtenido por la administración federal.

El voto de aprobación

El voto de apoyo al Presidente logró 2 de cada 10 votos emitidos. Como es de esperarse, este voto se emitió principalmente hacia el PRI (71%), pero, ¿cuál es la anatomía de este grupo de apoyo a la gestión del mandatario? Sin sorpresa observamos que de manera mayoritaria se trata del voto duro del PRI, pues en su mayoría son personas que afirman siempre votar por el mismo partido (64%) y manifiestan una identificación partidista con el tricolor.

Ahora bien, si tomamos el total de la votación por cada partido para analizar a este grupo y vemos cómo se compone, es decir, si observamos cómo se distribuyen en esta ecuación de aprobación-castigo el 100% de votos emitidos por un partido específico, encontramos que contrario a lo que se esperaría de los aliados naturales del PRI, los votantes del PVEM y del PANAL no emiten un voto motivado en apoyar a la administración de Peña Nieto: sólo el 15% del voto a favor del PVEM se emitió pensando en apoyar al mandatario, mientras que en el PANAL sólo el 6% de su votación tenía esta intención. Estos datos contrastan con el 46% del voto priista, que está claramente enfocado en defender la gestión presidencial en curso. Lo anterior hace pensar que la base de votantes de estos partidos (PVEM Y PANAL) de alguna forma alcanzan a visualizar en estos organismos políticos una agenda propia, independiente a la del actual gobierno federal.

El voto de rechazo

Nuevamente, si consideramos los bajos niveles de aprobación obtenidos por el Presidente durante el último año, el cual a oscilado entre el 50 y 54 porciento, no deja de sorprender que sólo 2.5 de cada 10 votos fueron de manera consciente un voto de castigo contra Peña Nieto, lo cual está 25% por debajo de su nivel promedio de desaprobación. Es decir que sólo un porcentaje de los mexicanos usan realmente su voto en las elecciones intermedias como un método de premio-castigo frente a la gestión en turno del gobierno federal. Algo que tradicionalmente se considera implícito en las reglas del juego democrático.

Además de esta situación, encontramos que el rasgo principal de quienes utilizan su sufragio para manifestarse contra la gestión presidencial es que está sumamente dividido entre los partidos de oposición: el 36% corresponde a votos emitidos para el PAN, 16%  al PRD, 15%  a Morena y 8% a Movimiento Ciudadano. Es decir, que casi 4 de cada 10 votos de castigo a la gestión del mandatario provienen de los partidos de izquierda, poco más de 3 vienen de la derecha y el resto se distribuyen en proporciones menores entre los demás partidos. A diferencia del voto de aprobación, este voto de castigo no cuenta con una identificación partidista sólida y no representa el voto duro de ningún partido, pues el 49% del total de quienes ejercen este voto de castigo señala haber tomado su decisión electoral durante el registro de candidatos y durante las campañas.

Haciendo el mismo ejercicio que con el voto de apoyo, y analizar los totales de votación por cada uno de los partidos políticos, destaca que más de la mitad del voto emitido por Morena (51%) fue un voto de rechazo al trabajo de EPN, mientras que para el resto de los partidos se encuentra alrededor de una tercera parte: el 36% del voto por el PAN, 31% del voto por el PRD y 33% del voto por Movimiento Ciudadano. Resulta revelador que entre aquellos que reconocieron haber anulado su voto en las urnas únicamente el 31% considere que esto fue una expresión de rechazo al Presidente. Esto último hace pensar que el voto nulo más allá de ser una expresión de rechazo específicamente contra la gestión de EPN, es una expresión en contra del sistema de partidos en general.

aprobacion_castigo1

Las razones del voto

En contra de la línea de las declaraciones hechas por el Presidente Peña Nieto en el sentido de que el voto a favor del PRI en la elección intermedia se debe a los avances en materia económica, encontramos que quienes votaron apoyando el trabajo del mandatario lo hacen más bien pensando en el tema de seguridad (39%) y en segundo lugar, en el empleo (30%). Para este grupo que manifiesta en el voto su apoyo a la administración actual, la corrupción casi no tiene peso en su decisión.

En claro contraste, el voto de rechazo se emite influenciado principalmente por la corrupción, en un 28% y en segundo lugar por la seguridad, con un 26%. Más allá de la decisión que tomaron los votantes para marcar a un partido en la boleta, esto nos habla de la relevancia que comienza a cobrar la corrupción en la decisión del voto entre los mexicanos y de cómo dependiendo desde qué perspectiva, o posición geográfica, se analiza el tema de la seguridad, la actual estrategia del gobierno federal en esta materia puede ser vista como algo positivo o no.

aprobacion_castigo2

Reflexiones finales

Resulta claro que la baja aprobación hacia el desempeño del Presidente de la República no se traduce necesariamente en un voto en su contra. En este sentido, resulta revelador que más de la mitad de los mexicanos que salieron a votar por diputados federales, no vean en este ejercicio ninguna relación con el trabajo del Presidente. No podemos dejar de señalar que quizás esta desvinculación entre el voto por un diputado federal y el premio o castigo hacia el Presidente se deba a que aún no resulta claro cuál es la función de un diputado federal o cómo puede éste contrarrestar el peso del Poder Ejecutivo, particularmente en temas que le importan como la seguridad, el empleo o la corrupción.

Quizá el voto premio-castigo, en el mejor de los casos, esté sólo internalizado para la mayoría de los mexicanos en contextos de elección local. Lo cierto es que el Presidente Peña Nieto logró mantener la mayoría en el Congreso para su partido, en parte gracias a la su alianza con el PVEM que solidificó sus posiciones en 186 distritos en donde se presentaron en alianza, a la fragmentación del voto de castigo en 4 partidos, así como por la concurrencia de calendarios electorales, pues muy probablemente en los 9 estados donde se eligieron gobernadores, la atención del votante no estaba en la conformación del Congreso y el voto para diputados –en el mejor de los casos- fue un ejercicio de voto cruzado o de reacción frente a las condiciones estrictamente locales. Por esta razón es creíble que para la mitad de los mexicanos, efectivamente su voto no haya tenido nada que ver con la gestión presidencial, lo que a su vez permitió que sólo el 19% de los votantes mexicanos (voto duro del PRI) estableciera la mayoría en la Cámara de Diputados. Visto de esta manera el resultado pareciera poco proporcional, pero como la atestigua la experiencia política en nuestro país, y también en muchos otros, la opinión pública no siempre prevalece al tamiz de las reglas electorales.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.