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¿Realmente “roban” 29% de las gasolineras?
Que en los procesos de verificación de Profeco en un 30% de las gasolineras se haya inmovilizado al menos un despachador de gasolina no significa automáticamente “robo” de combustible ni en ese porcentaje.
Por Central Ciudadano y Consumidor
25 de junio, 2014
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Por: Carlos Martínez Velázquez (@carlosmartinezv)

El pasado 23 de junio de 2014 apareció como primera plana del diario El Universal una nota firmada por Saúl Hernández y Lilia Saúl titulada “Roba 29% de gasolineras en el país”. Si bien puede ser un titular interesante, los datos y la forma en que se presentan no dicen mucho al consumidor sobre la complejidad del proceso de verificación de estaciones de servicio y mucho menos da certeza sobre cómo ejercer sus relaciones de consumo. Si bien alertan de una situación que sucede, no ayudan a poner al consumidor y sus derechos en el centro del debate de la reforma energética.

El año pasado presentamos, junto con CIDAC, el documento “Políticas de competencia y protección al consumidor: Hacia una convergencia necesaria”. En éste presentamos algunos casos de estudio en el que las políticas de competencia, regulación económica y protección al consumidor confluyen, y en el que las autoridades necesitan trabajar en conjunto para diseñar instrumentos de política pública que tengan como centro al consumidor. Uno de los casos, fue, precisamente la reforma normativa a la NOM-005 que es la que estandariza los procesos de verificación a estaciones de servicio, y la creación de la NOM-185 que regula el software instalado en los dispositivos.

Ambos procesos tomaron casi 2 años en su diseño, y en él se tomaron en cuentas las visiones de distintos actores, desde los dueños de gasolineras a los fabricantes de dispensarios hasta los consumidores representados por la Profeco. Finalmente, ambas normas entraron en vigor el pasado 26 de octubre de 2012 y significan un cambio cualitativo en la forma en que la autoridad ejerce sus facultades en materia de verificación administrativa.

La nota de El Universal refiere a datos de 2005 a 2011, por lo que se debe aclarar que los procesos estaban sujetos a normas que hoy ya no se encuentran vigentes. En la Tabla 1 se muestran las verificaciones realizadas por la autoridad entre 2007 y 2012.

 

Tabla1APComo se puede observar, durante estos años el trabajo de la autoridad fue prácticamente censal, es decir, se verificó a prácticamente todas las estaciones de servicio registradas en el padrón de PEMEX. Además se debe notar que en casi 25% de las estaciones se realizó más de una verificación, lo anterior debido a que la actuación de Profeco es por dos vías: denuncia y el programa anual de verificación. Asimismo se debe notar que en 30% de las gasolineras se inmovilizó al menos un despachador de gasolina.

¿Este último dato significa que en ese porcentaje de gasolineras roban? De ninguna manera. La NOM-005-SCFI-2005 que era la vigente en el periodo de la muestra plantea al menos 10 supuestos de inmovilización, desde el error de repetibilidad (el más común), la presencia de precintos rotos en los dispensarios, que el modelo de dispensario no esté aprobado, hasta el faltante sistemático en el despacho de combustible (bajo esta NOM era de 300 ml por cada muestra de 20 litros, o 180 ml por cada muestra de 10 litros). Es decir, que el incumplimiento de la NOM ni en el esquema anterior ni en el vigente significa automáticamente “robo” de combustible.

Este tipo de confusiones son comunes y no permiten centrar las responsabilidades de las autoridades en el tema. ¿Debería de ser Profeco el único responsable de garantizar la confianza de los consumidores en este mercado? Por supuesto que no. Se trata de un servicio regulado basado en el monopolio de distribución y venta de combustible de PEMEX y en el otorgamiento de franquicias por parte de éste a distribuidores y despachadores de combustible. En el propio modelo de contrato de franquicia de PEMEX se establece el retiro de la misma por incumplimiento de la normatividad vigente. Por lo que deberíamos preguntarnos, ¿Qué tantas franquicias ha retirado PEMEX? ¿Profeco informa sistemáticamente a PEMEX sobre las violaciones normativas que encuentra? ¿Cómo puede el consumidor informarse mejor sobre esto?

En primer lugar, se debe decir que las NOM ahora vigentes (005-2011 y 185) prevén un sistema de mayor confiabilidad al modificar la forma en que se observa el mercado. Antes, sólo se sabía lo que pasaba con un despachador de gasolina el día de la verificación, con las nuevas normas se puede realizar una verificación electrónica y revisar el comportamiento del aparato durante el último año. Con lo anterior, la autoridad tiene mayor certeza de que no hay operaciones alteradas en el despacho de combustibles. Con ello puede informar claramente a PEMEX sobre el cumplimiento o no de las normas.

Por otro lado, se debe de pensar desde ya en la competencia en el sector. Si bien existen más de 10 mil gasolineras en el país, y en el mercado existen distintos dueños, para el consumidor es imposible distinguir cuál es la gasolinera de Pepe y cuál es la de Toño. Todas tienen la misma imagen otorgada por PEMEX, y si bien no pueden competir por precios o por calidad de combustible, al menos deberían poder hacerlo mediante imagen y servicios adicionales, con ello el consumidor podría elegir de manera más clara a su despachador de confianza. De lo contrario se piensa que “todas las gasolineras son iguales”. La reforma energética plantea ya competencia en este sector por lo que será importante que se adecue todo de tal manera que al consumidor le dé mayor libertad de elegir y castigar a los malos proveedores.

Finalmente, se debe de centrar la política pública en la transparencia, desde cómo se otorgan las franquicias hasta cómo operan los franquiciatarios. Con ello no se necesitaría “dar más dientes” a Profeco, bastaría que PEMEX retirara las franquicias de aquellos operadores que no cumplan con la normatividad. Asimismo, Profeco, junto con la sociedad civil y los consumidores deben de pensar en un esquema de información más novedoso que fomente la rivalidad entre los operadores de franquicias y con ello se beneficie de manera directa al consumidor.

 

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