Si no está roto, no lo arreglen: balance del Parlamento Abierto
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Si no está roto, no lo arreglen: nuestro balance del Parlamento Abierto
No parece que lo discutido en los foros vaya a lograr que Morena le mueva una sola coma a la iniciativa del presidente y, por lo tanto, que la oposición vaya a colaborar en su aprobación, así que bien pudieron haberse ahorrado los 20 millones de pesos que anunciaron costaría el Parlamento Abierto.
Por Strategia Electoral
1 de septiembre, 2022
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Finalmente, el 25 de agosto concluyeron los foros del Parlamento Abierto para la Reforma Electoral organizados por la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados (JUCOPO), que se llevaron a cabo durante prácticamente todo el mes con el objetivo de que legisladores de todas las fuerzas políticas, expertos en la materia y funcionarios de todos los niveles participaran en el análisis de las principales iniciativas presentadas para reformar el sistema electoral. Principalmente se buscaba llegar a un acuerdo entre los partidos para poder sacar a flote la reforma electoral propuesta por el presidente, ante los amagos de la oposición de mantenerse en moratoria constitucional.

En nuestra columna de julio Sin cambiarle una coma: la simulación del parlamento abierto, y tomando en cuenta los antecedentes de la figura del parlamento abierto en México, nos preguntábamos si estos foros servirían de algo, si los diputados estarían realmente dispuestos a escuchar todas las voces y a partir de ahí construir una nueva propuesta de reforma que fortaleciera nuestra democracia electoral o si sería una simulación más y la reforma pasaría sin cambiarle una coma. Si bien la reforma aún no se discute, aquí una síntesis de lo que se expuso y las conclusiones a las que llegamos después de haberle dado puntual seguimiento a cada uno de los 26 foros en los que participaron 137 ponentes en alrededor de 57 horas de trabajo, y de haber acudido como ponentes invitados a un par de ellos.

Los temas

Como sabemos, los ejes de la reforma que propone el presidente son la austeridad y la centralización. Por lo tanto, los principales temas que se abordaron estuvieron relacionados con reducciones presupuestales y orgánicas en todos los niveles.

Los temas que generaron mayor discusión fueron los relacionados con la eliminación o reducción del financiamiento público a los partidos, la eliminación de los Organismos Públicos Electorales Locales y los Tribunales Electorales Locales, la reestructura orgánica y presupuestal del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), la conversión del INE en Instituto Nacional de Elecciones y Consultas (INEC) y la designación de consejerías y magistraturas mediante voto popular.

Si bien la mayoría de los ponentes coincidió en que es posible y deseable una revisión del gasto público para reducir los costos del aparato electoral, los datos arrojan que las modificaciones que propone la reforma no lograrían ese cometido y, en cambio, generarían una grave desestabilización del sistema electoral que nos rige. Se expuso también la preocupación de una reforma regresiva que rompa el pacto federal y propicie el aumento en la entrada de dinero ilícito a las campañas. Se vio como positiva la posibilidad del uso de urnas electrónicas y de una mejora en el sistema de fiscalización de los partidos. Se criticó que la reforma del presidente deje de lado la regulación de la nueva manera de hacer campañas a través de redes sociales y, en general, el poco estudio y análisis comparado que precedió a su elaboración.

Los participantes

No queda claro cuál fue el criterio empleado por la JUCOPO para la selección de los ponentes invitados a participar y tampoco el método para seleccionar a qué mesa asistiría cada uno. Acudieron académicos, litigantes, magistrados locales y federales, consejeros y consejeras, legisladores y expertos en todo tipo de materias, desde antropología y sociología hasta contabilidad y criminalística.

El gran ausente, sin duda, fue el magistrado presidente del TEPJF quien, a diferencia del presidente del INE, rechazó la invitación a participar argumentando compromisos previos. En cuanto a la participación de legisladores de oposición, en el último de los foros se hizo énfasis en la ausencia de representantes pertenecientes a Movimiento Ciudadano.

Las conclusiones

El balance es, en general, gris. Se mostró poca voluntad de escuchar y poca apertura para construir una propuesta en beneficio de la democracia mexicana. La mayoría legislativa utilizó sus minutos al aire para defender, festejar y halagar la propuesta de reforma del presidente; los integrantes de los órganos que se busca desaparecer trabajaron en justificar su permanencia; los académicos buscaron demostrar sus conocimientos históricos en la materia y así, como decimos por aquí, cada quien jalando agua para su molino.

Lo cierto es que el formato trazado para el desarrollo de las mesas no ayudaba a la generación de debate pues se daba a cada participante un tiempo de 7 minutos para exponer su punto sobre el tema que se abordaría en el foro. Luego se daba un espacio de 2 a 5 minutos para responder preguntas específicas y dirigidas de las y los legisladores que estuvieran sintonizando en ese momento la discusión, privilegiando en muchos casos a aquellas y aquellos ponentes que hablaran en favor de la propuesta presidencial.

De lo que observamos, no parece que lo discutido en los foros vaya a lograr que las y los legisladores de Morena le muevan una sola coma a la iniciativa del presidente (ojalá nos equivoquemos) y, por lo tanto, que la oposición vaya a colaborar en su aprobación, así que bien pudieron haberse ahorrado los 20 millones de pesos que anunciaron costaría el Parlamento Abierto. Por cierto, vale la pena mencionar que la coalición Va por México realizó un parlamento alterno.

En democracia el diálogo siempre se debe privilegiar y se debe favorecer la auténtica discusión de ideas, sin la simulación. Este debate de ideas será necesario para revisar la reforma del presidente y las otras 41 iniciativas más que han sido presentadas por las distintas fuerzas políticas.

@Eleccionesymas

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