close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
CandiData
Por Strategia Electoral
Somos un laboratorio de análisis en temas electorales y de transparencia. Impulsamos proyectos q... Somos un laboratorio de análisis en temas electorales y de transparencia. Impulsamos proyectos que contribuyen a mejorar los procesos democráticos y de rendición de cuentas en México y América Latina. (Leer más)
Violencia electoral en México 2018
Hubo dos momentos en que se registró un incremento en la cantidad de asesinatos: al inicio de las precampañas y dos meses antes de la jornada comicial.
Por Strategia Electoral
6 de mayo, 2019
Comparte

Las elecciones celebradas el año pasado en México fueron históricas por muchos motivos: los miles de cargos en disputa, las innovaciones tecnológicas instrumentadas, la cantidad de mujeres electas y los altos niveles de participación, destacan entre los más notables.

Sin embargo, estos no fueron los únicos aspectos que caracterizaron el pasado proceso electoral. Lamentablemente, la violencia también fue un aspecto central en la contienda, alcanzando niveles que no habíamos visto antes. Entre el 8 de septiembre de 2017 y el 31 de agosto de 2018 −fechas de inicio y conclusión del proceso electoral federal−, fueron asesinadas al menos 145 personas que estaban relacionadas con los procesos electorales o eran actores políticos de sus localidades.

En de Strategia Electoral hicimos un seguimiento de estos eventos y tras sistematizar algunas de las características de los casos acaecidos, pudimos identificar algunos patrones en los eventos ocurridos. Vale la pena precisar que, ante la dificultad para obtener la información necesaria −pues no hay una fuente oficial que la concentre−, la información que utilizamos fue obtenida a partir de un conjunto de notas periodísticas.

El primer aspecto que resulta llamativo es la temporalidad de los eventos. Aunque los asesinatos se registraron a lo largo de los procesos electorales, hay dos momentos en los que se registra un incremento importante en la cantidad de víctimas: al inicio de las precampañas −o, dicho de otra forma, previo a la definición de candidaturas− en diciembre de 2017, y en los dos meses previos a la jornada comicial (mayo y junio de 2018), en los que primordialmente se desarrolla la parte medular de las campañas. De lo anterior podría inferirse que estos asesinatos buscaban influir de una forma u otra en quienes ostentaron candidaturas o bien, en la propia competencia electoral.

Otra de las variables que revisamos fue la distribución geográfica de los ataques, pues, aunque en principio se puede pensar que estos asesinatos ocurren en el contexto de violencia generalizada que se vive en el país, al contrastar las entidades que presentan mayor incidencia de asesinatos de figuras políticas (Oaxaca, Guerrero, Puebla, Michoacán y Veracruz) con aquellas con los mayores índices de homicidios dolosos en el mismo período (Baja California, Guerrero, Estado de México, Guanajuato, Chihuahua), se puede apreciar que no son las mismas. Únicamente Guerrero se repite en ambos contextos. Con base en lo anterior, es posible presumir que estos son fenómenos independientes, por lo que sus causas, perpetradores y víctimas deben ser analizados bajo criterios y perspectivas separadas.

También hicimos una caracterización de las víctimas de estos homicidios, al respecto encontramos que:

  • 9/10 víctimas eran militantes de algún partido político, siendo el PRI el partido más afectado (41 víctimas), seguido del PRD (25) y Morena (23). Estos tres partidos agrupan poco más del 60% de las víctimas totales del proceso electoral.
  • Las personas asesinadas eran mayormente funcionarios locales en activo (34), seguidos de exfuncionarios (29) y candidatos (17). Hay que destacar que, de la totalidad de precandidatos y candidatos asesinados, solo uno buscaba un cargo federal. Claramente, son los órdenes estatal y municipal los que se encuentran en una condición de mayor vulnerabilidad ante este fenómeno.
  • La mayoría de las víctimas asesinadas durante los procesos electorales 2017−2018, eran hombres (86%), lo que resulta llamativo dado que la legislación electoral mexicana obliga a que las candidaturas se distribuyan de forma igualitaria entre hombres y mujeres cuando se trata de la integración de ayuntamientos y de órganos legislativos.

A poco menos de un mes de que vuelvan a celebrarse elecciones en nuestro país, es necesario no permitir que lo sucedido el año pasado quede en el olvido. Al contrario, el tema merece una profunda atención, principalmente de las autoridades, pero también de la academia. Pues en la medida que haya más entendimiento sobre las características del fenómeno de violencia electoral habrá forma de desarrollar herramientas para combatirla.

Aquí puedes leer el reporte completo que elaboramos sobre violencia electoral en las elecciones de 2018 en México.

 

@Eleccionesymas

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.