Accesibilidad en la educación para adultos - Animal Político
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Capital Plural
Por COPRED
Espacio de generación y construcción de ideas para contribuir al fortalecimiento de una cultura... Espacio de generación y construcción de ideas para contribuir al fortalecimiento de una cultura de trato igualitario y no discriminación en la Ciudad de México, en el país y en el mundo. Twitter: @COPRED_CMX (Leer más)
Accesibilidad en la educación para adultos
Son evidentes las barreras y las desigualdades a las cuales se enfrenta la población adulta del país, por lo que es necesario replantear las tres dimensiones que componen la accesibilidad del derecho a la educación y tomar en cuenta los diferentes escenarios y realidades que vive este grupo.
Por Norma Narvaéz Aguilar
8 de abril, 2021
Comparte

La educación y su acceso son parte de los derechos que los Estados deben garantizar para toda la población de un país o región; estos tienen implícito un principio de progresión y para poder hacerlo efectivo se han generado estrategias educativas que permiten que las personas puedan transitar en todos los niveles educativos del Sistema Educativo Nacional (SEN). Sin embargo, a pesar de este principio de progresión, el acceso pleno y en condiciones de igualdad a este derecho, específicamente para algunos grupos de población que han sido históricamente discriminados en nuestro país y en la Ciudad de México, se ha visto obstaculizado.

Ése es el caso de las personas adultas, entre las que la tasa de analfabetismo sigue siendo elevada. El acceso, progresión y término de educación básica, media y superior de calidad sigue siendo un reto: los programas y servicios educativos que cubren necesidades fuera del sistema de educación formal (educación no formal)1 de las personas adultas son poco diversificados y accesibles, por lo que una educación a lo largo de la vida se hace lejana y compleja para esta población.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) define a la educación a lo largo de la vida como aquella que está basada en el desarrollo de una cultura del aprendizaje permanente, que es visto como un continuo que se fortalece en las diferentes etapas de escolaridad. Se sabe que conforme se incrementan los niveles escolares, las desigualdades entre poblaciones en condiciones más desfavorecidas y aquellas que están en mejores entornos se incrementan cuando no son atendidas.2

Las brechas que propician desigualdades en el acceso a la educación de ciertos grupos de población que han vivido situaciones de discriminación histórica son evidentes, y permiten vislumbrar que para poder garantizar las condiciones de una educación a lo largo de la vida de las personas adultas es indispensable garantizar el principio de accesibilidad a ésta.

El Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales entiende que la accesibilidad del derecho a la educación debe comprender tres dimensiones interrelacionadas y necesarias como ejes para garantizarla:

  1. No discriminación: todas las personas deben acceder a la educación en igualdad de condiciones sin importar la edad, nacionalidad, discapacidad, condición socioeconómica, género, condición de salud, entre otros.
  2. Accesibilidad material: la educación debe estar al alcance de las personas, ya sea de forma geográfica (escuelas vecinales) o través de las nuevas tecnologías de la información (programas de educación a distancia).
  3. Accesibilidad económica: se debe garantizar la gratuidad de la educación básica; sin embargo, los Estados tienen un compromiso de implantar gradualmente la educación superior gratuita.

Entre estas tres dimensiones es importante subrayar la de no discriminación, que se relaciona con la identidad y la diversidad de la que se compone una sociedad. La discriminación actúa desde una dimensión social y estructural, afecta a personas y grupos de personas que comparten características que les dan identidad, pero que han sido menospreciadas, prejuiciadas y estereotipadas de forma histórica por otros grupos de personas que tienen poder en diferentes estructuras sociales, como la educativa, de salud, justicia, entre otras. Todo ello mediante un discurso que normaliza ciertas actitudes de desprecio hacia determinados grupos, por ejemplo, pensar que las personas con discapacidad requieren ser educadas en espacios específicos con sus iguales y que no son eficientes para el campo laboral, que las personas con identidades indígenas no quieren ser “educadas” y prefieren seguir siendo pobres, que las personas con orientaciones sexuales e identidades de género diversas son “desviadas” y pueden ser corregidas, entre otros ejemplos.

Los prejuicios actúan en la sociedad y generan situaciones de exclusión y negación de derechos humanos. Por eso personas adultas con identidades indígenas, con discapacidad, de la población LGBTTTI+, entre otras, ven afectado su derecho a una educación continua que les permita transitar de forma lineal e ininterrumpida una educación básica, y a lo largo de toda la vida, dentro del SEN sin toparse con barreras y obstáculos derivados de la discriminación y la desigualdad.

En nuestro país, la educación para adultos es entendida como aquella que está destinada a personas de 15 años o más que no hayan cursado o concluido la educación primaria y secundaria, así como de formación para el trabajo, con las particularidades adecuadas a dicha población. Si retomamos la dimensión de la accesibilidad económica de la educación, en nuestro país del gasto federal ejercido en educación de 2013 a 2017, el destinado a programas de educación para adultos fue el que más decreció, con un 22.3% medio anual.3 Los esfuerzos para garantizar una progresión del derecho a la educación de la población adulta, y una educación a lo largo de la vida, no han sido suficientes: además de las estrategias de educación formal para este grupo, aún faltan servicios educativos que permitan la capacitación no formal de las personas en otras dimensiones de su vida.

Lo anterior se refleja en cifras que demuestran que las poblaciones más afectadas son de regiones que históricamente han vivido situaciones de vulnerabilidad y discriminación como Chiapas, Guerrero, Oaxaca y Veracruz, donde existe un número importante de analfabetismo y servicios educativos precarios. En acceso a la educación, estas entidades concentran el porcentaje más alto (47.3%) de la población de 15 años o más que cursa educación para adultos; en tanto, la Ciudad de México concentra el 21% de personas que cursan educación para adultos.4

La educación para adultos en nuestro país devela situaciones que orillan a las personas a dejar inconclusa su educación básica, y escenarios donde se vuelve compleja la accesibilidad económica, material y de no discriminación de la educación, sobre todo cuando se alcanza un nivel medio superior o superior. Ahí se vuelve complejo el financiamiento y traslado a espacios de educación formal, que generalmente se encuentran en zonas urbanizadas, así como la falta de centros educativos que ofrezcan opciones viables y de calidad para desarrollar herramientas que permitan la incorporación al mundo laboral o el mejor desempeño de un trabajo, entre otras características.

Son evidentes las barreras y las desigualdades a las cuales se enfrenta la población adulta del país, por lo que es necesario replantear las tres dimensiones que componen la accesibilidad del derecho a la educación, al igual que tomar en cuenta los diferentes escenarios y realidades que vive este grupo.

Éste es un momento crucial en la historia del país y en el acceso a la educación de las personas adultas. La pandemia por Covid-19 y sus impactos diferenciados han llevado a pensar en nuevas formas de garantizar el derecho a la educación, la accesibilidad y el principio de no discriminación.

A pesar de que siguen existiendo brechas digitales en ciertas regiones del país, la oferta educativa en línea ha tomado fuerza como parte de una solución que permite favorecer la accesibilidad material, económica y de no discriminación a la educación para personas adultas, además de la creación de espacios virtuales y procesos educativos no formales para que las personas tengan una formación continua, una formación a lo largo de la vida, una formación que también atiende los retos y necesidades que presenta el contexto actual.

Es preciso entender por qué ciertos grupos de personas viven discriminación al ejercer su derecho a la educación, y cómo pueden adquirir, con ayuda de herramientas digitales, competencias valiosas para desarrollarse laboralmente o culminar sus estudios de educación básica, interrumpidos por brechas históricas. Del mismo modo, es importante trabajar en un cambio cultural para hacer efectivo el derecho a la educación a lo largo de la vida para las personas adultas.

* Norma Narvaéz Aguilar es Jefa de Unidad Departamental de Educación del @COPRED_CDMX.

 

 

1 La UNESCO define a la educación formal como aquella que está institucionalizada, es intencionada y planificada por organizaciones públicas y organismos privados acreditados. En su conjunto, esta constituye el sistema educativo formal de un país. La educación no formal es aquella que representa una alternativa o un complemento a la educación formal de las personas dentro del proceso de aprendizaje a lo largo de la vida, se imparte bajo la forma de cursos cortos, seminarios o talleres. Esta educación incluye programas que pueden contribuir a la alfabetización de jóvenes y adultos, programas destinados a impartir habilidades básicas para la vida, destrezas ocupacionales o programas orientados al desarrollo social o cultural.

2 CEPAL (2018). La ineficiencia de la desigualdad. Santiago, Chile. Consultado aquí.

3 INEE (2018). Panorama Educativo de México 2018. Ciudad de México, México. Pp. 27, 44. Consultado aquí.

4 Ibid. P. 95.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.