El cine de Kiju Yoshida y Mariko Okada en la Cineteca Nacional - Animal Político
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cine Sapiens
Por Cineteca Nacional
La Cineteca Nacional es el organismo encargado de rescatar, conservar, restaurar y difundir la ob... La Cineteca Nacional es el organismo encargado de rescatar, conservar, restaurar y difundir la obra cinematográfica más destacada de México y el mundo. Dentro del gran proceso de transformación de Cineteca y con el fin de extender la alternativa de calidad al cine comercial en otros puntos de la Ciudad de México, hemos mudado nuestra oferta a ocho sedes alternas, donde podrás encontrar lo mejor de nuestra programación: Cine Lido, Lumiere Reforma, Sala Moliere del IFAL, The Movie Company, Centro de Capacitación Cinematográfica, Museo de Arte. (Leer más)
El cine de Kiju Yoshida y Mariko Okada en la Cineteca Nacional
En 1964, Yoshida y Mariko Okada, ahora también pareja en la vida real, dejaron Shochiku y fundaron su propia compañía independiente, la Gendai Eigasha. En unos pocos años, Yoshida realiza seis películas centradas en la presencia de su esposa
Por Cineteca Nacional
8 de diciembre, 2012
Comparte

Por: Nelson Carro

 

Los caminos del director Kiju Yoshida y la actriz Mariko Okada se cruzan por primera vez en El manantial de Akitsu (1962). Ella ya tenía una larga carrera, en la que había trabajado con Mikio Naruse, Hiroshi Inagaki, Kon Ichikawa, Yasujiro Ozu y muchos otros. En apenas una década, había aparecido en un centenar de películas, que la había convertido en una de las grandes figuras jóvenes del cine japonés. De hecho, El manantial de Akitsu es una película celebratoria; estaba concebida por la productora Shochiku como un homenaje para su exitosa estrella.

Kiju Yoshida llegó al cine por accidente. Había estudiado literatura francesa y, para ganarse la vida en el duro Japón de la posguerra, comenzó a trabajar como asistente de dirección en Shochiku. Podría haber pasado años en ese puesto, pero hacia los sesenta se vio beneficiado por el intento de la productora de paliar los efectos nocivos de la televisión, que había alejado a buena parte del público de las pantallas de cine, promoviendo a un grupo de jóvenes asistentes, entre los que se encontraban Yoshida, Nagisa Oshima y Masahiro Shinoda.

Ese intento de cine juvenil (taiyozoku) fracasó algún tiempo después, sobre todo porque los nuevos directores escaparon al rígido control del estudio e hicieron evidente, desde sus primeras películas, la situación política y social que se vivía en el Japón de la época: la pobreza, el desencanto, la desintegración, la ausencia de salidas. La ruptura provocó que los jóvenes directores abandonaran la Shochiku y buscaran alternativas independientes, en general creando sus propias compañías productoras.

En la Shochiku, Yoshida dirigió seis películas, entre ellas El inútil, Sed de sangre, El manantial de Akitsu y 18 vándalos. Estos primeros títulos ya dejan ver su preocupación por hacer un cine personal, con un lenguaje y una puesta en escena que no siguen los lineamientos convencionales y, al contrario, buscan romper con las formas establecidas. Estas rupturas formales, paralelas a las de la nueva ola francesa (aunque a veces mucho más radicales), llevaron a calificar este joven cine japonés como una naburu bagu (nueva ola), en clara referencia a la francesa. Sin embargo, para Yoshida las similitudes son apenas coincidencias. Aunque, visto desde afuera, es imposible no ver un espíritu común entre estos nuevos directores.

En 1964, Yoshida y Mariko Okada, ahora también pareja en la vida real, dejaron Shochiku y fundaron su propia compañía independiente, la Gendai Eigasha. En unos pocos años, Yoshida realiza seis películas centradas en la presencia de su esposa, en las que a diferencia de los melodramas japoneses tradicionales, muestra personajes femeninos muy complejos, que escapan a su caracterización de simple víctima de la opresión masculina y se vuelven multifacéticos y de una enorme riqueza. Estos singulares melodramas (considerados por muchos críticos como anti-melodramas), tienen su mejor expresión en títulos como Una historia escrita con agua, la primera película independiente de Yoshida-Okada, Una aventura amorosa y Deseos de mujer.

A partir de 1968, la independencia de Yoshida es prácticamente total, ya que aparte de ser su propio productor, exhibe solamente en el circuito independiente ATG (Art Theater Guild). Su discurso se radicaliza aún más y se vuelve muy político y, por lo mismo, muy polémico. En su  obra más famosa en el extranjero, Eros + masacre, analiza las relaciones entre sexo, amor y política, a partir de la historia entre la militante feminista Noe Ito y el anarquista Sakae Osugu, asesinado por las autoridades militares en 1923. Ley marcial, de 1973, centrado en el golpe de estado militar liderado por Ikki Kita en febrero de 1836, significó para el mismo Yoshida una culminación formal, estilística y conceptual, luego de la cual abandonó el cine de ficción por un largo periodo. Regresó en el año 1986 con La promesa (su única película estrenada comercialmente en México), a que siguieron una versión de Cumbres borrascosas y Mujeres en el espejo, en la que vuelve a dirigir, después de una buena cantidad de años, a Mariko Okada.

Como dato curioso, a principios de los años ochenta, Kiju Yoshida estuvo trabajando en México, intentando levantar un proyecto acerca de una comitiva japonesa que en el siglo XVI cruza México en su camino hacia El Vaticano. La situación económica del país y la devaluación del peso hizo que el proyecto se derrumbara. Treinta años después, Yoshida regresa a México, esta vez junto con Mariko Okada, para presentar esta importante retrospectiva de su obra, que permitirá ver por primera vez sus películas fundamentales en copias de 35 milímetros.

La retrospectiva Kiju Yoshida y Mariko Okada, se exhibe del 6 al 20 de diciembre en la Cineteca Nacional. Para más información visita: www.cinetecanacional.net

 

*Nelson Carro es un crítico e historiador de cine de larga trayectoria en México. Es programador en la Cineteca Nacional. 

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.

close
Información verificada del COVID-19 #CoronavirusFacts