Elena: La duplicidad económica - Animal Político
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cine Sapiens
Por Cineteca Nacional
La Cineteca Nacional es el organismo encargado de rescatar, conservar, restaurar y difundir la ob... La Cineteca Nacional es el organismo encargado de rescatar, conservar, restaurar y difundir la obra cinematográfica más destacada de México y el mundo. Dentro del gran proceso de transformación de Cineteca y con el fin de extender la alternativa de calidad al cine comercial en otros puntos de la Ciudad de México, hemos mudado nuestra oferta a ocho sedes alternas, donde podrás encontrar lo mejor de nuestra programación: Cine Lido, Lumiere Reforma, Sala Moliere del IFAL, The Movie Company, Centro de Capacitación Cinematográfica, Museo de Arte. (Leer más)
Elena: La duplicidad económica
Por Cineteca Nacional
6 de julio, 2012
Comparte

 

Por: David Ramírez García*

 

El director ruso Andréi Zviáguintsev, conocido por sus dos anteriores películas El regreso (Vozvrashchenie, 2003), opera prima con la que ganó el León de Oro en el Festival de Cine de Venecia, y  El destierro (Izgnanie), presentada en el Festival de Cine de Cannes, ahora presenta Elena, estrenada el pasado noviembre en México como parte de la 53 Muestra Internacional de Cine de la Cineteca Nacional.

Elena y Vladímir  son una pareja de personas mayores que vienen de diferentes estratos sociales: Vladímir es adinerado y frío, mientras que Elena viene de un ambiente modesto, siendo una esposa dócil. Cada uno tiene un hijo de un matrimonio pasado. El hijo de Elena, Serguéi, está desempleado y no puede mantener a su familia, por lo cual le pide dinero a su madre. Por su parte, Katerina, la hija de Vladímir, es una joven mujer despreocupada que tiene poca relación con su padre. Un ataque al corazón pone a Vladímir en el hospital, haciéndole recapacitar sobre la vida y el poco tiempo que le queda. Cuando su hija lo va a visitar, toma una decisión: ella será su única beneficiaria al morir. Cuando Vladímir regresa a casa, le da la noticia a Elena, y se desvanece toda oportunidad de ayudar a su hijo. Ella tendrá que planear algo para que su hijo y nietos no se queden sin posibilidades de una vida estable.

 

 

Al director siempre le ha interesado la vida familiar, sus dos películas anteriores tienen esta temática también. La vida de Elena está dedicada a cuidar de su familia. Vladímir, aunque su hija sea una persona poco agradecida con él, tiene el interés como padre de cuidar de ella.

Elena, al haber sido enfermera, tiene una actitud de servicio hacia los demás. Lo vemos en su relación con Vladímir, que aunque estén casados, ellos duermen en camas y cuartos diferentes. Además se encarga de cuidar de él, pareciendo más una sirvienta que su compañera en la vida. Y con su hijo la relación no es diferente, ella vive con gran comodidad en la ciudad, mientras que su hijo vive en las afueras de Moscú en una zona de apartamentos de bajo costo. Al no trabajar, Serguéi se encuentra viviendo a costa de su madre, quien le da dinero y compra los víveres para mantener a su esposa y dos hijos.

Ella tiene que vivir entre dos mundos: uno, el del lujo que su esposo le da, viviendo en un departamento con todos los servicios, pero solo y frío; el otro, el de la pobreza en el departamento de su hijo en una zona no muy bella, en donde los jóvenes se encuentran afuera de sus casas vagando y donde los servicios básicos como la electricidad a veces faltan. A Andréi Zviáguintsev le interesa mostrarnos esta vida, esas grandes diferencias que existen entre los dos mundos, pero no le interesa mostrarnos simplemente su visión rusa, sino que lo muestra de una forma muy neutral, logrando una mejor identificación en cualquier parte del mundo.

 

 

Podemos ver que el amor no es lo único que se encontraba en la relación de Elena y Vladímir, también existe una forma de acuerdo y ayuda mutua: mientras que ella sale de la pobreza, él la utiliza como compañera y trabajadora. Ya desde el principio el director nos dice que esto no puede salir bien, mostrándonos a un cuervo graznar en varios momentos durante la película, ya que la imagen del cuervo ha estado asimilada hacia algo malo, tétrico.

Con un ritmo calmado y tomas fijas durante casi toda la película, nos vamos metiendo en el ritmo de la vida de Elena, en esa monotonía y sufrimiento que no la deja disfrutar la vida de lujos que tiene. El momento de mayor felicidad es cuando cuida de su nieto, ahí la vemos sonriente, pero al final de la película, nos mete en un ambiente de más movimiento y tensión al usar cámara en mano, volviendo el final de película algo más interesante, ya que la trama se vuelve más intensa.

Lo que menos le interesa al director es criticar las decisiones de nuestros personajes, no hace ningún juicio de valor, y deja al espectador decidir si están justificadas las decisiones que se han tomado. Una película que empieza como un melodrama social, pero se transforma en un thriller que al final te dejará al filo del asiento.

 

*David Ramírez García es parte del Centro de Documentación de Cineteca Nacional.

 

Exhibida como parte de la 53 Muestra Internacional de la Cineteca, Elena es uno de los estrenos de este julio en nuestras sedes alternas. Para más información visita nuestra página web: www.cinetecanacional.net

 

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.

close
Información verificada del COVID-19 #CoronavirusFacts