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Ciudadano Cane
Por Miguel Cane
Escritor. Narrador. Periodista. Crítico de cine para Milenio Diario. En 15 años de carrera inin... Escritor. Narrador. Periodista. Crítico de cine para Milenio Diario. En 15 años de carrera ininterrumpida ha entrevistado a numerosas personalidades del mundo del cine. Desde niño ha hecho radio, cine y TV. Autor de la novela \\\"Todas las Fiestas de Mañana\\\". A partir de 2007 reside en Gijón, Asturias. Lector voraz, cinéfilo devoto, excéntrico de tiempo completo. En twitter: @AliasCane (Leer más)
Caprichito de Popstar: una lección para Belinda
Por Miguel Cane
25 de mayo, 2011
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Vamos a hablar usted y yo.

Supongamos que usted tiene un nombre, el suyo, el que sus padres le dieron. Supongamos que yo me llamo igual que usted (y millones de otras personas) pero que tengo un delirio narcisista cultivado por mi mamá y centenares de sicofantes que creen que soy el último cigarro de la fiesta. Claro, suponga usted que yo soy una estrellita del pop muy cebada por Televisa.

¿Tengo entonces derecho a llegar a exigirle a usted que me deje usar ese nombre como propiedad privada, exclusiva y marca registrada?

¿No le darían ganas de soltarme una carcajada en la cara y darme con la puerta en las narices, como le pasa al personaje de Diane Keaton en la escena final de El Padrino?

 

Pues déjeme que le cuente, que esta situación estúpida e inverosímil que le acabo de describir,  no es un delirante chistorete ni un desvarío por ingerir gansitos con chile güero. Lo que le acabo de contar es algo que está sucediendo justo ahora en (¿dónde si no?) la red social Twitter y la protagonista de este bochornoso incidente es la tal Belinda , rubilinda (y sangrigorda, si se me permite, sabiendo que no falto a la verdad) estrellita del pop nacional, que a la tierna edad de 22 años ya se ostenta como cantautora, protagonista de telenovelas y carne de cañón en las revistas semanales de escándalos, donde mucho se ha hablado de sus trastornos alimenticios, incursión en la cirugía plástica y melodramas sentimentales con borrascosa relación con ídolo del futbol incluida (todo esto debidamente documentado para el sano y morboso entretenimiento de quien disfruta semejante cosa).

 

Pues resulta que esta güerita que se cree el ombligo del mundo, ha decidido que en Twitter, donde ostenta una ‘cuenta certificada’ (@Belindapop) en la que establece y mantiene contacto con sus “fans” – así, en plural – que se suman (inexplicablemente, si usted me pregunta, pero ya sabemos que para el mal gusto no hay razón ostensible) por miles, no puede haber otra Belinda más que ella (supongo yo que no tiene ni idea de la existencia de artistas de verdad como Belinda Carlisle, por ejemplo) y al descubrir que ese nombre de usuario lo tiene desde el 19 de abril de 2007 —  detalle importante, la cantante ingresó a la red social a partir del 16 de mayo de 2009 – una joven estudiante de la universidad de Stanford, California, de origen asiático y cuyo primer nombre es precisamente Belinda.

 

Al principio, y aduciendo que “casi no usa Twitter”, @Belindapop pidió a la joven que renunciara a su nombre de usuario (es decir “@Belinda”) para poder usarlo ella. La joven se negó. Entonces, Belinda Peregrín Schull, estrella del pop y diva divina por decreto de Televisa y anexas, se lo exigió como capricho (uno supone que la interfecta tendrá la madurez de una criatura de siete años, al menos en este aspecto, como lo ha demostrado) y la respuesta fue negativa.

 

Ahora, la intérprete de “Niñas mal”y otras joyas del pop internacional, ha convocado a sus miles de seguidores para que acosen a @Belinda, para exigirle y amenazarla, con que se cambie de nombre o se retire de la red social, para que ella pueda ostentar el nombre. Así, porque puede. Porque lo vale.

 

Ahora usted, dígame, ¿no le parece ofensivo? ?¿No es esto, azuzar y promover el acoso y el llamado ‘bullying’ cibernético, contra una persona inocente, algo ilegal – por no decir prácticamente inmoral?

 

¿Qué se cree Belinda Peregrín Schull? ¿Por qué es especial o mejor que una estudiante estadounidense que ha visto en los últimos días su vida como objeto de una campaña de acoso e insultos?

 

Por lo mismo, yo le pido a usted que lee estas líneas, que me ayude a darle una lección de humildad a esta niñita, que presuntamente se debe al público, pero ha perdido toda proporción de la realidad.

Si usted pertenece a Twitter, por favor, reporte la cuenta de @Belindapop como spam. De este modo, la cuenta de Belinda Peregrín Schull, aunque certificada, será revisada por los monitores de la red y éstos podrán deshabilitar la cuenta, por su actividad negativa: propagar una campaña de ataque contra un inocente.

 

Repórtela como lo que es; spam. Basura.

 

Que esta niña aprenda que los demás también tienen derecho a vivir como les de la gana y llamarse como se les antoje.

 

Lo cual remite a la letra de una excelente canción de los Young Marble Giants, que da título a su LP de 1981 Colossal Youth (aquí sí hablamos de grandes e influyentes figuras del pop, de los que no me extrañaría, Belinda seguramente jamás ha oído hablar):

If you think the world
is a balloon in your head
When it goes bang only
you will be dead
‘Cos you are not in this world
The world is not you

Si tú crees que el mundo

es un globo en tu cabeza

Cuando reviente sólo tú

estarás muerta.

Porque no estás en este mundo

El mundo NO ES TÚ.

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