Mujeres admirables - Animal Político
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Códices Geek
Por La Tlacuila
Margarita Warnholtz Locht (la tlacuila) es etnóloga egresada de la ENAH. Trabajó muchos años c... Margarita Warnholtz Locht (la tlacuila) es etnóloga egresada de la ENAH. Trabajó muchos años con organizaciones indígenas en cuestiones de comunicación, entre otras, coordinó un proyecto de incorporación de organizaciones indígenas a internet a finales de los 90, proyecto con el cual se convirtió en fellow de Ashoka (red internacional de emprendedores sociales). En los últimos años se ha dedicado a difundir información de los pueblos indígenas en la prensa escrita, colaborando con diarios como Excélsior en 2006 y Milenio de 2007 a 2010. (Leer más)
Mujeres admirables
En el Día Internacional de la Mujer, La Tlacuila nos recuerda a las mujeres indígenas que luchan por sus derechos y por mejorar sus condiciones de vida.
Por La Tlacuila
7 de marzo, 2013
Comparte

Hoy que es el Día Internacional de la Mujer, no puedo más que recordar y rendir homenaje a las mujeres indígenas que luchan de distintas formas por sus derechos, por el bienestar de sus familias y sus comunidades y por apoyar a sus pares. Hay muchísimas mujeres así, ya hablé de Martha Sánchez y Felícitas Martínez en un blog anterior, de las compañeras de la casa de salud de Ometepec en otro y de la escritora Irma Pineda en otro más. Esta vez me voy a referir a Marcelina Bautista y su organización Centro de Apoyo y Capacitación para las Empleadas del Hogar, A. C. (CACEH) y a las integrantes de la organización Maseualsiuamej Mosenyolchicauanij (en náhuatl, mujeres indígenas que trabajan juntas y se apoyan).

Marcelina es mixteca, originaria de Oaxaca. A los 14 años de edad llegó a la Ciudad de México a trabajar como empleada doméstica y después de varios años de sufrir abusos, explotación y discriminación, se vinculó con una organización católica, donde comenzó a aprender sobre derechos humanos y laborales de su gremio y en 1988 fundó junto a otras empleadas domésticas “La Esperanza” un grupo con la meta de educar a trabajadoras del hogar sobre sus derechos. Posteriormente tomó varios cursos y diplomados en México y en Cuba y en septiembre de 2000 consiguió una beca de la fundación MacArthur para formar el CACEH, pues con el grupo “La Esperanza” no había conseguido el impacto que quería alcanzar.

El CACEH atiende actualmente a más de dos mil mujeres por año. Cuenta con cuatro áreas de trabajo: capacitación, difusión del centro de apoyo, servicios de colocación y asesorías. Dan cursos sobre derechos humanos y laborales, sobre derechos sexuales y reproductivos, y sobre otros temas como migración y trabajo infantil. También apoyan a las trabajadoras del hogar y reciben sus denuncias, las cuales canalizan a alguna asociación que pueda apoyarlas en caso de asuntos jurídicos, de salud o si requieren terapia psicológica.

Para difundir los servicios que da el centro y convocar a las empleadas del hogar, recorren los fines de semana los parques públicos y demás lugares donde suelen reunirse estas trabajadoras para hablar con ellas y distribuir folletos sobre sus actividades. Sin embargo, cada vez son más las que llegan por recomendación de otras y por esta misma vía es que cada vez las buscan más amas de casa que solicitan empleadas. Consiguen recursos a través de proyectos que presentan a instituciones como Indesol e Inmujeres o a fundaciones. CACEH forma parte de la Confederación Latinoamericana y del Caribe de Trabajadoras del Hogar de la que Marcelina fue Secretaria General y de la Red Internacional de Trabajadoras del Hogar, de la cual actualmente Marcelina coordina la región de América Latina y el Caribe. A través de esta red las empleadas del hogar de todo el mundo trabajaron por la promulgación de un convenio de la Organización Internacional de Trabajo (OIT) que establece los derechos de las y los trabajadores domésticos (Convenio 189 de la OIT adoptado en junio de 2011). Ahora Marcelina y las compañeras de CACEH están buscando que México lo ratifique.

 

Marcelina Bautista. Foto: Emmanuel Audelo E.

Marcelina Bautista. Foto: Emmanuel Audelo E.

La Sociedad de Solidaridad Social Maseualsiuamej Mosenyolchicauanij es una organización de mujeres nahuas de la Sierra Norte de Puebla, que tiene su sede en Cuetzalan. Inició en 1984 cuando cuatro artesanas: Rufina Villa Hernández,  Juana Antonia García, María Francisca Ramos y Juana María Vásquez, se organizaron para formar una asociación para vender sus productos textiles. Poco a poco se les fueron uniendo más artesanas y comenzaron a capacitarse en cuestiones de organización y comercialización, de derechos humanos y derechos de las mujeres, de salud y otros temas.  Actualmente son alrededor de 100 socias.

Con el tiempo fueron ampliando sus horizontes y además de la tienda de artesanías que abrieron en 1992 en Cuetzalan, pusieron tortillerías en varias comunidades. No conformes con eso, como Cuetzalan es un lugar turístico, 45 de estas mujeres decidieron construir y abrir un hotel ecológico. Consiguieron financiamiento de FONAES y ellas aportaron recursos y mano de obra junto con otros voluntarios de sus comunidades, e inauguraron el hotel en 1997. Se capacitaron en cuestiones de administración y de turismo y son ellas mismas o sus familiares quienes trabajan en el establecimiento. Las que laboran ahí devengan un salario, todas las socias se distribuyen las utilidades y además apoyan al resto de las integrantes de la Maseualsiuamej Mosenyolchicauanij.

El hotel Tazalotzin, que aparece en varias guías de turismo reconocidas internacionalmente, cuenta con diez habitaciones y dos albergues, restaurante, salón de usos múltiples, internet inalámbrico y temascal. Esta empresa forma parte de la Red Indígena de Turismo de México (RITA).

 

Exterior de una de las habitaciones del hotel. Cortesía RITA

Exterior de una de las habitaciones del hotel. Cortesía RITA

Además de todo lo anterior, esas mujeres nahuas tienen un programa de salud, que incluye la participación de un grupo de promotoras dedicadas a rescatar la medicina tradicional, como alternativa a los problemas y carencias de servicios médicos que enfrentan en las comunidades. También venden productos medicinales, que elaboran con plantas de la región. Ofrecen jarabes para tos y diarrea, gotas para prevenir la diabetes, quitar dolores de cabeza e insomnio, y otros. Igualmente, tienen una línea de jabones que ayudan a combatir infecciones del cuero cabelludo y problemas de la piel.

Juana Chepe, gerente del hotel y Rufina Villa, una de las fundadoras de la organización, me han contado que si bien actualmente tienen éxito y reconocimiento, el inicio fue difícil. Tuvieron que lidiar con la desconfianza de sus maridos, que no las dejaban salir porque pensaban que “iban al chisme” y no a reuniones de trabajo, y cuando debían salir por varios días tenían que dejar a sus hijos; además tuvieron que enfrentar muchos problemas y dedicar mucho tiempo a capacitarse en las distintas actividades que realiza cada una. Pero ha valido la pena, pues ahora, según me han comentado, se nota una mejor situación en las familias de las integrantes de la organización que en el resto de los hogares de las comunidades. Y sus esposos poco a poco fueron viendo que de verdad estaban trabajando y ahora, sobre todo desde que aportan recursos a la casa, las apoyan.

Felicidades pues, hoy y siempre, a éstas y todas las mujeres indígenas que luchan día a día por apoyar a otras y por mejorar sus condiciones de vida.

 

FB: Tlacuila WL

Correo: [email protected]

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.