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Por La Tlacuila
Margarita Warnholtz Locht (la tlacuila) es etnóloga egresada de la ENAH. Trabajó muchos años c... Margarita Warnholtz Locht (la tlacuila) es etnóloga egresada de la ENAH. Trabajó muchos años con organizaciones indígenas en cuestiones de comunicación, entre otras, coordinó un proyecto de incorporación de organizaciones indígenas a internet a finales de los 90, proyecto con el cual se convirtió en fellow de Ashoka (red internacional de emprendedores sociales). En los últimos años se ha dedicado a difundir información de los pueblos indígenas en la prensa escrita, colaborando con diarios como Excélsior en 2006 y Milenio de 2007 a 2010. (Leer más)
Tatei Haramara, la tierra sagrada que todos los años dan y quitan a los huicholes
En los 90, Carlos Salinas entregó 13 hectáreas de la Isla del Rey a los wixárikas. En 2011 la Semarnat se las quitó para concesionarlas a empresas turísticas. En 2012 el gobernador de Nayarit les devolvió 8.2. En 2013 Nuvia Mayorga les otorgó 3.5. Y ahora la Semarnat se las volvió a quitar para concesionárselas a empresas turísticas. Y así.
Por La Tlacuila
29 de agosto, 2014
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En estos días me encontré con la noticia de que el titular de Semarnat, Juan José Guerra Abud, decidió entregar a la empresa Desarrollos Turísticos Aramara, S.A. de C.V. la zona sagrada de los huicholes que se encuentra en la Isla del Rey en San Blas, Nayarit (aquí la nota). El hecho no me extrañó mucho, pues es un despojo más, y sé que desde hace mucho tiempo los wixárikas o huicholes están peleando por conservar ese sitio, al que denominan Tatei Haramara (la diosa del mar). Pero sí me indignó más que otros casos, pues me parece que refleja la forma como las autoridades se burlan de los pueblos indígenas.

Parece ser que nadie se acuerda, pero a finales de 1990 o principios de 1991 (no recuerdo la fecha exacta), el entonces presidente Carlos Salinas de Gortari otorgó a los wixárikas 13 hectáreas de la Isla del Rey. Me consta, pues estuve presente en el acto porque en esa época trabajaba yo en lo que fue el Instituto Nacional Indigenista y nos tocó organizar el numerito. Fue todo un evento, porque no solamente se le iba a dar a los huicholes su sitio sagrado, sino que supuestamente simbolizaba la entrega a todos los pueblos indígenas de México de sus lugares ceremoniales, pues había un gran proyecto que prometía que les serían restituidos. Entonces llevaron hasta allá a indígenas de todo el país en autobuses (sí, desde Yucatán hasta Nayarit), estuvimos como cuatro horas esperando al presidente en la playa a pleno rayo del sol, y a los wixárikas les exigieron que le hicieran una ceremonia especial y le entregaran su bastón de mando, aunque eso significaba para ellos, de alguna manera, profanar su ritual. Con tal de que les dieran su tierra santa, accedieron (por cierto, después de eso renuncié al INI, pues decidí que no iba conmigo eso de andar acarreando gente y organizando shows).

Ya entonces nos parecía que les habían dado solamente un pedacito de lo que les correspondía y que era una lástima que, muy pronto, estarían rodeados de hoteles y similares. Pero bueno, era todo un logro que se les respetara aunque fuera esa parte, que es donde nacen la vida y el agua, es de donde partieron los dioses para llegar a Wirikuta, y continúa siendo sitio de peregrinación. Pero como dije, ya nadie se acuerda de eso, y quién sabe dónde quedó el decreto correspondiente.

A partir de entonces les han dado y quitado Tatei Haramara varias veces. Para no hacer el cuento largo y no irme más atrás, en junio de 2011 la Semarnat concesionó parte de la Isla del Rey (territorio sagrado incluido) a varias empresas turísticas; después en agosto de 2012 (“en el marco del Día Internacional de los Pueblos Indígenas”), el gobernador de Nayarit, Roberto Sandoval, le entregó a los huicholes 8.3 hectáreas de la isla. Un año después, Nuvia Mayorga, directora de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, les otorgó (también “en el marco del Día Internacional de los Pueblos Indígenas”) ¡3.5 hectáreas! O sea, que no se preocupen por la última decisión de la Semarnat, el próximo Día Internacional de los Pueblos Indígenas a lo mejor el mismísimo presidente les regala una hectárea.

¿Y las 13 hectáreas que les dio Salinas? Eso de que les dio o que les entregaron, de entrada es relativo, pues ha sido suyo desde siempre, pero aun si aceptáramos que “se los entregaron”, como ven cada vez les “entregan” menos. Por eso digo que es una burla. Sobra decir que en ningún momento se les consultó sobre la concesión de su tierra a las empresas de turismo, que nunca se realizó la consulta previa, libre e informada que estipula el artículo segundo constitucional. Por eso digo que es un despojo más, tanto a los huicholes, que no es lo primero que les quitan, como en general a los pueblos indígenas.

La lista es interminable, pero por ahora recuerdo el caso de los guarijíos de Sonora, (del que informamos aquí y aquí en su momento) a quienes tampoco se les consultó sobre la construcción de la presa Bicentenario en su territorio, cuya obra continúa a pesar de todas las protestas. Y me vino a la mente ese caso, porque con todos los problemas que han tenido últimamente, los guarijíos están sufriendo por escasez de alimentos, y un grupo de gente solidaria organizó una campaña llamada “que no falten frijoles” para apoyarlos. Aquí está la información por si les interesa colaborar.

 

@yotlacuila

 

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