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Por Fundación Avina
Avina es una fundación latinoamericana, creada en 1994, que promueve la sustentabilidad a partir... Avina es una fundación latinoamericana, creada en 1994, que promueve la sustentabilidad a partir de procesos colaborativos, generando impactos positivos a gran escala. Trabaja por Latinoamérica y África, en línea con la agenda 2030 de las Naciones Unidas, impulsando innovaciones a favor del cuidado del planeta y el bienestar de las personas. Avina ve necesario profundizar y fortalecer los esfuerzos que promueven la dignidad humana, equidad, sostenibilidad ambiental y de las democracias. (Leer más)
Coronavirus: ¿De dónde sale el agua que utilizan millones de mexicanos para lavarse las manos?
En México, la OMS y Unicef estiman que sólo 43% de las personas cuenta con agua gestionada de forma segura y 45% con saneamiento gestionado de manera segura. Eso significa que más de 60 millones de quienes habitamos este país no tenemos cubierto un derecho humano tan básico como el acceso al agua y al saneamiento.
Por Fundación Avina
2 de mayo, 2020
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La pandemia de COVID-19 parece haber llevado a la humanidad a rever y recuperar diferentes prácticas que llevamos a cabo todos los días, pero que en este contexto han adquirido una relevancia inesperada. Entre ellas, lavarse las manos con agua y jabón, que en algún momento fue un gesto básico y sin misterios, hoy descubrimos debemos reaprender, no sólo a hacerlo más seguido, también a hacerlo correctamente por ser una estrategia clave para evitar contagiar o ser contagiado de coronavirus.

En términos simples, practicar el lavado de manos es posible si y sólo si se cuenta con agua. En este sentido, ¿se han preguntado alguna vez de dónde viene el agua limpia que necesitamos para que lavarse las manos sea ese gesto de protección?

Como casi todos los servicios básicos en México (electrificación, seguridad, salud, agua), la cobertura actual no se resuelve sólo por obra del Estado, sea a nivel federal, estatal o local. Existen miles de comunidades que, ante el vacío de esa presencia gubernamental, tienen décadas autogestionándolos.

Según datos del Colegio de México, COLMEX (2017), existen más de 28 mil organizaciones comunitarias de servicios de agua y saneamiento (OCSAS) que atienden a 24 millones de mexicanos y mexicanas (léase en su dimensión: veinticuatro millones de habitantes), aproximadamente 19% de la población nacional.

Muchas OCSAS carecen de habilidades de gestión, planes de sostenibilidad y fortalecimiento de capacidades, haciendo su labor muy compleja e invisible para las agendas nacionales, estatales y municipales de agua y saneamiento.

Diversos procesos de Gestión Comunitaria del Agua (GCA) abastecen zonas rurales y periurbanas para diferentes usos, entre ellos, el de lavarse las manos para protegerse del COVID-19. Gestoras y gestores comunitarios llevan adelante una tarea muchas veces desconocida por sus propios beneficiarios. Sus acciones requieren ser visibilizadas y fortalecidas para continuar brindando servicios a quienes sólo pueden acceder a agua segura a través de este sistema.

A fin de contribuir al fortalecimiento de la GCA, las organizaciones Fondo para la Paz I.A.P., Fundación Cántaro Azul A.C., y Fundación Avina, con recursos de la W.K. Kellogg Foundation y la Fundación Gonzalo Río Arronte IAP, pusieron en marcha el Proyecto Fortalecimiento y Consolidación de la Gestión Comunitaria del Agua en México, orientado a contribuir a mejorar la gestión y la sostenibilidad de las OCSAS y apoyar su incorporación como actores influyentes en la agenda de agua y saneamiento, desde el nivel local hasta el nacional.

¿De dónde viene el agua que usamos?

Si vives en una zona urbana del norte o centro del país, es probable que tengas cubiertas tus necesidades básicas de acceso a agua potable y saneamiento. Es decir, quizá en tu casa o escuela tienes una llave de agua y lo único que debas hacer para lavarte las manos es abrirla. Incluso, lo más seguro es que en tu casa o centro de trabajo cuentes con un baño conectado al drenaje y sólo debes jalar una palanca para pasar a otra cosa. ¿Es así? Ahora intenta imaginar cuánto cambiaría tu vida si no tuvieras nada de eso, que parece tan sencillo.

En México, la Organización Mundial de la Salud y Unicef (2017) estiman que sólo 43% de las personas cuenta con agua gestionada de forma segura y 45% con saneamiento gestionado de manera segura. Eso significa que más de 60 millones de quienes habitamos este país no tenemos cubierto un derecho humano tan básico como el acceso al agua y al saneamiento. Estas cifras descienden aún más en estados como Chiapas, donde la mitad de la población vive en localidades rurales y sólo 30.8% cuenta con agua todos los días, con excusado exclusivo y conexión a red de drenaje o fosa séptica.

La prestación de servicios de agua y saneamiento corresponde a los ayuntamientos municipales. No obstante, la falta de recursos y capacidades limita esa prestación a las cabeceras municipales y áreas urbanas. Eso significa que las personas que habitan en zonas rurales quedan desatendidas y su calidad de vida disminuye considerablemente, quedando expuestas y más vulnerables a enfermedades relacionadas con la falta de agua y saneamiento adecuados.

Para enfrentar ese panorama y atender sus necesidades, las comunidades rurales o periurbanas suelen organizarse en juntas, comités o patronatos de agua comunitarios, nombradas en el marco del Proyecto como OCSAS. Al trabajo, normalmente no remunerado, que realizan para asegurar que el agua llegue a las familias de sus comunidades se le llama Gestión Comunitaria del Agua.

Fundación Cántaro Azul

En Cántaro Azul, acompañamos a las OCSAS con acciones de fortalecimiento de sus capacidades, estrategias de asociación entre ellas y la creación de condiciones institucionales y legales para su reconocimiento e inclusión dentro de los espacios donde se toman decisiones en el sector del agua. Del mismo modo, seguimos trabajado con el Legislativo a nivel federal y estatal de Chiapas para reconocer e incluir, dentro del marco legal de recursos hídricos actuales y los que están en construcción (como las Iniciativas de Ley General de Aguas), a estos organismos comunitarios. Dicha incidencia generaría condiciones estructurales para profesionalizar y fortalecerles en beneficio de millones de habitantes para quienes las OCSAS son la vía para lograr garantizar un derecho humano tan básico como el de agua y saneamiento.

Fondo para la Paz

Institución de Asistencia Privada con 25 años de trayectoria promoviendo procesos de desarrollo sostenible en comunidades rurales predominantemente indígenas. En México, contamos con centros de operación en los estados de Campeche, San Luis Potosí, Oaxaca, Chiapas y Veracruz.

El tema de agua y saneamiento es uno de los ejes más fuertes con los que trabajamos, reconociéndolo como derecho humano. Tenemos dos líneas de acción: 1) proveer tecnologías que permitan la captación y almacenamiento de agua de lluvia, redes comunitarias de agua y sanitarios secos, contando con un piloto a nivel nacional para manejo de aguas grises; 2) fortalecer comités comunitarios de agua para gestionar de mejor manera sus sistemas y servicios.

El Proyecto emprendido en conjunto, busca el fortalecimiento a gestoras y gestores del agua, permitiendo consolidar a las mujeres y hombres que son líderes en temas relacionados al manejo, gestión y distribución de agua en sus comunidades y, al mismo tiempo, que sus voces sean escuchadas a nivel local, nacional y regional.

Este Proyecto busca trabajar con 30 comunidades de ocho municipios en La Mixteca de Oaxaca, 30 comunidades de Calakmul en Campeche, 30 comunidades de tres municipios de la Sierra de Zongolica en Veracruz, y 120 comunidades de ocho municipios en Chiapas.

Se busca impulsar el manejo y GCA, además de redes de asociatividad locales y regionales en torno agua para lograr que las comunidades puedan asegurar el acceso a la misma y poner en la agenda municipal las problemáticas y acciones relacionadas a resolverlas.

La alianza interinstitucional permite tener un alcance mayor y aprender de nuestros socios, aliados y de las comunidades que, a través de cuatro foros de escucha (uno por estado) y un encuentro interestatal, compartirán experiencias como gestoras y gestores del agua.

Espacios y momentos de fortalecimiento en Chiapas

OMSCAS – Berriozábal

Gracias a la alianza desarrollada por Fundación Cántaro Azul y diversas organizaciones, hemos impulsado y acompañado la creación del primer Organismo Municipal de Servicios Comunitarios de Agua y Saneamiento (OMSCAS) en México, en el municipio de Berriozábal, Chiapas.

Este Organismo, es una nueva área del gobierno municipal que trabaja de manera coordinada con las OCSAS de todas las comunidades rurales, para proporcionarles capacitación, asistencia técnica, insumos hidráulicos y proyectos de infraestructura. Se presentó formalmente el 6 de febrero del presente año, nombrando la junta de gobierno bajo la cual se rige y que cuenta con la participación mayoritaria de ocho representantes de las OCSAS, estableciendo una alianza público – comunitaria que asegura la continuidad y la pertinencia de las acciones impulsadas.

Ley Estatal de Aguas

Uno de los retos que enfrentan las OCSAS, es la falta de certeza jurídica en los marcos legales del agua. Por ejemplo, no poseen una figura legal que les permita obtener asignaciones de agua para brindar los servicios públicos de agua y saneamiento en localidades rurales; y no son reconocidas como estructuras formales que brindan servicios públicos, por tanto carecen de mecanismos para su fortalecimiento y regulación. En ese contexto, en alianza con la Mesa de Gobernanza del Agua de Chiapas, presidida por el Congreso del Estado, hemos construido una iniciativa de Ley de Aguas para Chiapas que busca reconocer a las OCSAS y crear mecanismos municipales y estatales para su fortalecimiento, desde un marco del derecho humano al agua y al saneamiento.

¿Qué población será alcanzada por el proyecto?

Estado de Campeche: 910 mil habitantes, de los cuales 194 mil son indígenas de una treintena de pueblos originarios, principalmente Maya, Cho’ol, Tseltal, Mam, Q’anjon’al y Tsotsil. La cobertura de agua en zonas rurales es de 84% y 79 % en alcantarillado. Se colabora con 30 comunidades del municipio de Calakmul. Uno de los principales retos en la región es asegurar el acceso familiar y comunitario a fuentes de agua segura para cubrir sus necesidades básicas de consumo y saneamiento.

Estado de Chiapas: 5,25 millones de habitantes, de los cuales 1.7 millones son indígenas , principalmente de los pueblos originarios Tseltal, Tsotsil, Cho’ol, Zoque, Tojolabal, Mam y Q’anjob’al. La cobertura de agua en zonas rurales es de 74% y 72 % en alcantarillado. Se colabora con 120 comunidades de los municipios San Juan Cancuc, Tenejapa, Pantelhó, Chenalhó, Sitalá, La Trinitaria y Berriozábal.

Estado de Veracruz: 8,5 millones de habitantes, la población indígena es 1.01 millones de personas, los principales grupos originarios son Nahua, Totonaco Huasteco, Popoluca de la Sierra y Zapoteco. La cobertura de agua en zonas rurales es de 70% y 68 % de alcantarillado. Se colabora con 30 comunidades de los municipios Mixtla de Altamirano, Tequila y Zongolica, en la región Sierra de Zongolica, zona que tiene bosque mesófilo de montaña (en peligro de extinción), área de captación de agua de mayor importancia en Veracruz.

Estado de Oaxaca: 3,968 millones habitantes, de los cuales 1,734,658 son población indígena principalmente de los pueblos originarios Binnizá, Ñu Saavi, Ntájxo, Tsa ju jmí’ y Ayuuk jää’y. Se colabora en 30 comunidades de los municipios San Pedro y San Pablo Teposcolula, San Martín Huamelulpam, Chilapa de Díaz, San Antonino Monteverde, Santo Domingo Yanhuitlán, Santiago Yolomecatl, San Sebastián Nicananduta y San Vicente Nuñu, de la región Mixteca de Oaxaca, donde el tema del agua tiene una importancia particular pues esta región ha vivido procesos históricos de deforestación y sequías, que comprometen el desarrollo de sus habitantes. En esta región trabajamos con 1446 familias, y con ellas se han instalado tecnologías de agua y saneamiento, seleccionadas junto con las comunidades participantes por su nivel de pertinencia y adaptabilidad a la situación particular de cada familia.

La coordinación general del Proyecto está a cargo de Fundación Avina. Los procesos de articulación y aprendizaje regional, estarán apoyados por la Confederación Latinoamericana de Organizaciones Comunitarias de Servicios de Agua y Saneamiento – CLOCSAS.

Las actividades previstas en el estado de Chiapas, son ejecutadas por Fundación Cántaro Azul, mientras que las actividades previstas en los estados de Campeche, Oaxaca y Veracruz, son desarrolladas por Fondo para la Paz.

La realización de los talleres de capacitación se coordinará con el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua – IMTA y con aliados estratégicos en cada uno de los estados.

La gestión de agua en el ámbito comunitario contribuye de manera importante a garantizar el derecho universal al agua potable y al saneamiento en zonas rurales muchas veces desprovistas de esos servicios básicos.

En este momento, en el contexto de esta crisis, debemos valorar, visibilizar y fortalecer el empeño de quienes día a día hacen que el agua, tan necesaria para combatir esta pandemia y necesaria para sobrevivir, llegue a millones de personas en México, América Latina y el mundo entero.

* Este texto fue coescrito con las organizaciones @Cantaro_Azul y @fondoparalapaz.

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