Mi nombre es E.O., especialista en Medicina de Urgencias laborando en un hospital del IMSS.

Ya desde algunas semanas el ambiente de trabajo se percibe tenso. Desde que sales de casa, observando que hay mucha gente en las calles, algunas cascaritas en centros deportivos, se ven sanos, se ven despreocupados... en contraste está la angustia de unos viejos queriendo vender algunos dulces, algunos cigarrillos, se ven desolados, se ven preocupados. 

Inicia la rutina en el hospital. Nos saludamos con la mirada, alguno que otro codazo, con mucha incertidumbre dividimos actividades, hay que vestirnos de la cabeza hasta los pies, entre compañeros solo nos reconocemos por la voz, transcurre el tiempo, es agobiante es agotador.

Van llegando pacientes que médicamente me sorprende que estén de pie. Se pasa al área especial, mi compañera explica al familiar la gravedad del padecimiento y la necesidad de apoyar a su paciente con un ventilador mecánico...la familiar, escéptica, dice que trajo a su paciente solo por tos y que no lo ve grave, que solo necesita un poco de oxígeno. 

Sin más, el paciente se fatiga, su semblante de angustia de desesperación por no poder respirar. 

Culmina en un desmayo. 

Nos movilizamos haciendo equipo logrando conectarlo a un ventilador mecánico. Se solicita una simple placa de rx de tórax, se revisa y es increíble que no haya ningún espacio donde pueda entrar el aire. 

Es decepcionante, porque a pesar de los esfuerzos el paciente muere.

Al notificar al familiar este se muestra molesto, frustrado, refiriendo que seremos demandados porque acabamos de matar a su paciente, “y no me digan que tenía coronavirus, esa enfermedad no existe, ustedes lo mataron“. 

Fuera del estrés, fuera del cansancio físico, fuera del cansancio emocional, lo que realmente es preocupante, lo que realmente hace que se doblen las piernas, es esta parte moral que mi linda patria ha perdido, ya no somos solidarios, ya no somos empáticos, ya no somos humildes, ya no somos respetuosos... Dios, ayúdanos a todos, guíanos y protégenos.