Todos me conocen más como el profe Gamar. Tengo 35 años e imparto la asignatura de estadística y probabilidad en el Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) plantel Oriente de la UNAM. Este año me tocó impartir a 5 grupos más otros 2 de recursamientos. En total son como 350 alumnos.

Ya voy a cumplir 10 dando clase en el CCH. Mi sueño siempre fue trabajar en la UNAM. La pandemia fue un cambio muy radical para todos los profesores del Colegio y para los alumnos. Desde que empezaba el año comenzamos a leer noticias de lo que ocurría en otros países, principalmente en China, y se esperaba que llegará algo tarde o temprano a nuestro país.

Sinceramente creo que la comunidad académica de todo el país ha sido de las más beneficiadas porque hemos tenido la oportunidad de trabajar desde casa, es algo que la mayoría de las personas no pueden hacer.

Somos de los pocos trabajos que hemos sido muy beneficiados y que se nos permite cuidar de la salud de la comunidad estudiantil, que son lo más importante.

Para mí, el reto más grande en medio de la pandemia es la comunicación. Creo que es fundamental. Yo soy un profesor muy cercano a los alumnos, les doy mucha apertura al diálogo, a que participen, a que pregunten dudas, entonces el trabajar a distancia de un día a otro también es algo complicado.

Ahorita toda la gente piensa que, porque son jóvenes, todos los alumnos saben trabajar con la tecnología y ya tienen los recursos, pero la realidad es totalmente diferente.

Hay muchos alumnos que se han acercado a decirme sinceramente que ellos no cuentan con una computadora, que en su casa no hay internet. Otros muchos que les cuesta trabajo el uso de las tecnologías, que están acostumbrados a puro lápiz y papel. El hecho de dejarles una tarea que involucre diferentes cosas tecnológicas y digitales les cuesta trabajo.

Pero el reto principal es mantener la comunicación, estar atentos a sus dudas, que ellos también puedan sentirse confiados de preguntar lo que no entiendan. Yo siempre les digo que no se queden con el ‘no puedo’. Yo creo que si se tiene una buena comunicación podemos trabajar de diferente forma.

Por ejemplo, ellos pueden mandar sus actividades como mejor lo decidan. Si no tienen una computadora la pueden hacer a mano y mandarme una foto de su tarea por WhatsApp.

Si de plano no tienen ni celular, ni computadora ni internet, esos sin son pocos, pero sí hay quien me han dicho que no cuentan con nada. Esa es una excepción diferente a los demás, con ellos el trato es que trabajemos si es que regresamos de forma presencial en la escuela, que trabajemos con algunas actividades que no pudimos hacer en todo este periodo.

Seguramente muchos maestros tienen el mismo problema que yo, que no pudimos ni siquiera contactar a nuestros alumnos y hay alumnos que no han podido contactar a sus maestros.

De los dos lados hay problemas tanto de tecnología como de comunicación, pero yo creo que ahorita lo importante es que pase todo esto y que los que pudieron y tuvieron la oportunidad de trabajar, sean evaluados. Y los que no pudieron hacer nada por estos problemas de tecnología o por falta de recursos económicos, creo que ya habrá el momento para poderles dar otra oportunidad.

La verdad es que esto de las redes sociales a mí me encanta, los memes describen totalmente la realidad, tal vez de forma graciosa o sarcástica pero han descrito la realidad que pasan los alumnos y que pasamos los maestros, yo sé que han visto los memes de que el maestro mandó un PDF, de las conexiones en zoom que se caen, todo eso es real y la verdad es que muchos maestros no han mostrado empatía hacia este tipo de problemas. 

No sé si soy la voz de muchos profesores, cada uno tienen sus propios problemas y su propia forma de trabajar, pero creo que de forma general a los profesores nos hace falta muchas formas de ser empáticos y comunicarnos con nuestros alumnos, no sé si eso si eso se aprende en un curso, yo creo que se aprende de forma personal.

En la parte técnica también ha habido muchas dificultades porque uno no está preparado para trabajar de forma totalmente a distancia los temas de un curso. Como profesor me he metido un poco más a cómo hacer videos en vivo, videos grabados, pero también tengo que lidiar con los problemas del Internet, la conexión es de las más lenta del mundo. 

Pero las clases a distancia también nos han servido para ver qué debilidades tenemos como maestros. Nos vemos en los videos y ahí vemos que tenemos muchas muletillas, no hablamos claro, no nos expresamos bien.

No tenemos los recursos tecnológicos que pensamos. Nos hace falta mucha capacitación como maestros en la parte de la tecnología. Nuestros hogares no están diseñados para dar una clase, por el ruido, simplemente no tenemos un pizarrón y estamos muy acostumbrados a que todo nos lo dé la institución.

Es una situación que ha sido benéfica también, aparte de que hemos tenido problemas como todos, como siempre, también ha sido muy benéfica porque siento que hemos aprendido de nuestros propios errores y que todo esto sea para mejorar.

En la UNAM somos muy muy afortunados de tener muchos recursos a la mano, pienso que es de las mejores instituciones, aquí los maestros hemos tenido muchos recursos disponibles casi casi de forma inmediata a partir del cierre de las escuelas. Comparadas con lo que viven en otras escuelas, en otros estados de la república en donde hay que decirlo: No tienen ni Internet, ni computadoras ni nada de eso. Tal vez ni luz, ni agua tienen en muchas comunidades. Y la verdad es que aquí estamos en la gloria comparándonos con otras comunidades del país.

A nivel personal nos hace falta mucha concientización, nos hacen falta cursos para aprender a manejar problemas de salud, de estrés, de ansiedad. Nos hemos dado cuenta de que para ser buenas y buenos profesores hay que estar en constante capacitación y creo que esto nos va a ayudar mucho.

Lo que sí creo que me ha pegado mucho es el encierro, el encierro provoca ansiedad, provoca un poco de depresión. El hecho de estar encerrado en la casa y no poder salir ha sido un poco difícil. Sobre todo, como maestro.

Yo soy muy cercano a los alumnos y no poder verlos, convivir con ellos, no poder ayudarlos como antes sí me ha afectado mucho. Espero que todo esto termine pronto, espero poder volver a ver a mis alumnos y convivir con ellos, aunque sea unos días más porque sé que el ciclo escolar de los de último año va a terminar pronto. Se van a la Universidad.

Esta jornada nos va a dejar muchos aprendizajes no solo trabajar de forma virtual con nuestros alumnos, sino de forma personal: el hecho de cuidarnos, de ser empáticos, de fomentar valores, de tener una muy buena comunicación, ser respetuosos, valorar lo que nos brinda nuestro trabajo, el simple hecho de salir a pasear con nuestro perro, de convivir con nuestras familias, con los alumnos, hasta de dar un abrazo. La jornada de sana distancia va a ser una jornada de mucho aprendizaje para muchas personas.