close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
De-Generando
Por Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir
Organización feminista con 15 años en la formación de liderazgos con perspectiva de Género, D... Organización feminista con 15 años en la formación de liderazgos con perspectiva de Género, Derechos Humanos e Interculturalidad. (Leer más)
A los Objetivos 2030 se le perdieron los adolescentes y jóvenes
Por Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir
2 de marzo, 2016
Comparte

Por: Sofía Alessio (@alessiopum)

En días pasados se presentó Evidencia y Justicia, la salud y los derechos de Adolescentes y jóvenes en México después de 2015, una investigación conjunta de las organizaciones Balance, Promoción para el Desarrollo y Juventud AC, el Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir A.C y la alianza global Resurj. Esta investigación arroja la agenda pendiente en torno a los derechos Sexuales y Reproductivos de las y los adolescentes en el marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la agenda 2030 de Naciones Unidas. Los ODS fueron establecidos en la Cumbre del Desarrollo Sostenible 2015 con la finalidad de poner fin a la pobreza, luchar contra la desigualdad y la injusticia, y hacer frente al cambio climático.

El objetivo de Evidencia y Justicia es rescatar lo que escapa a la mirada de la ONU: especificar las necesidades de jóvenes y adolescentes en varios países. En este #Plumaje presentamos algunos datos destacados para el capítulo Mexicano, particularmente los relativos a la salud sexual y reproductiva.

Salud sexual y reproductiva: el gran pendiente

Las mujeres mexicanas, especialmente las adolescentes e indígenas, se enfrentan a múltiples barreras de acceso a la información, anticonceptivos y servicios de salud sexual y reproductiva. Estas barreras incluyen la falta de educación formal, la subordinación de las mujeres adolescentes y jóvenes ante sus familias o comunidades, la falta de servicios cercanos o transporte, la violencia, la estigmatización y discriminación por procedencia étnica, identidad de género, la condición de salud y edad.

Existe una enorme necesidad insatisfecha de anticonceptivos, la cual es dos veces más alta entre mujeres en edad fértil (entre 15 y 49 años) sin educación (20%), que entre mujeres con educación secundaria o más (8.3%). Dos veces mayor entre mujeres que viven en áreas rurales (16%), que entre aquellas que habitan áreas urbanas (8%), y dos veces mayor entre mujeres que hablan una lengua indígena (21.5%), y aquellas que no (9%).

En México, en el año 2000, cerca de una tercera parte de las mujeres mexicanas todavía tienen hijos antes de los 20 años, donde 6 de cada 10 nacimientos son de mujeres adolescentes.[/animalp-quote-highlight]

El embarazo en mujeres de menos de 14 años aumenta la probabilidad de una serie de consecuencias adversas a la salud. Las jóvenes embarazadas tienen una mayor probabilidad de tener un aborto inseguro, lo cual confiere un riesgo alto de mortalidad y morbilidad.

En el 2011, México tenía un índice de muerte materna (RMM) de 43 muertes por cada 100,000 nacimientos vivos.

Una de las conclusiones importantes de Evidencia y Justicia es justo esa, que para disminuir la mortalidad materna y asegurar la salud de las mujeres mexicanas, se necesita proporcionar servicios de aborto seguro para todas las mujeres, incluidas las adolescentes.

Aunado a las barreras legales, las mujeres son estigmatizadas, discriminadas, y se enfrentan a obstáculos administrativos para poder tener acceso a servicios de aborto, esto a menudo las fuerza a tener abortos inseguros, aun cuando logran cumplir con los rigurosos requisitos legales por que el servicio no se les quiere proveer. Se estima que más de la mitad (54%) de los embarazos no planeados en México terminan en aborto.

Si el gobierno mexicano quiere hacer su parte en el cumplimiento de los ODS 2030, particularmente el ODS 3 referente a “asegurar las vidas sanas y promover el bienestar para todas las edades” y cumplir las metas que buscan lograr la salud sexual y reproductiva de todas las personas, México debe priorizar estrategias nacionales y programas de acceso universal a servicios de salud sexual y reproductiva, incluidos los métodos anticonceptivos, insumos de prevención de ITS, información y educación sobre sexualidad, salud y derechos. Si esto se logra, no solo se alcanzarán las metas en cuanto a mortalidad materna sino que también habrá un impacto en la prevención y atención en casos de VIH y otras Infecciones de Transmisión Sexual.

En el mismo sentido, está lo relativo a la Educación Integral de la Sexualidad. México no cuenta con un currículum sobre el tema a nivel nacional, la educación sexual varía de estado a estado de la República.

Únicamente el 27% de las escuelas del país han proporcionado educación para el desarrollo de habilidades para la vida sobre VIH desde el 2009.[/animalp-quote-highlight]

El ODS 4, “asegurar una educación de calidad que sea incluyente y equitativa y promover el aprendizaje contínuo y las oportunidades para todas y todos” tiene como meta asegurar que todas las niñas y mujeres jóvenes tengan acceso a oportunidades de aprendizaje de primaria y secundaria y eliminar desigualdades de género en la educación, asegurando el acceso equitativo a todos los niveles de educación. En este sentido, cualquier meta educativa en México debe incluir la implementación uniforme de un currículum de educación integral en sexualidad en base a una metodología y lenguaje accesible para todas y todos los alumnos de todas las orientaciones sexuales e identidades de género.

La cereza del pastel: la violencia

En México, alrededor de la mitad de las mujeres mayores a 15 años que están casadas o tienen pareja han tenido al menos un incidente de violencia por parte de su pareja. De las mujeres casadas o en unión libre que reportaron violencia, ya sea a lo largo de su relación o en el último año, 44% tenían entre 15 y 19 años.

El Objetivo de Desarrollo Sostenible 5 de “lograr la equidad de género y empoderar a todas las mujeres y niñas”, incluye metas importantes para abordar la desigualdad y la discriminación que viven las mujeres y niñas. Los gobiernos deben eliminar todas las formas de discriminación y de violencia en contra de mujeres y niñas.

Sin embargo, en México el gobierno no está protegiendo a las mujeres en contra de la violencia. A pesar de que en el 2007, el congreso mexicano pasó la Ley General de Acceso de las Mujeres a una vida Libre de Violencia (LGAMVSV), la cual establece mecanismos para proteger a sobrevivientes de violencia, existe una falta de uniformidad, transparencia y efectividad en su implementación.

¿Cómo llegaremos entonces al 2030?

Desde el ILSB consideramos que abrazar compromisos claros para garantizar la Salud y los Derechos Sexuales y Reproductivos de las jóvenes adolescentes garantizará el cumplimiento y avance en las metas de aquí a 15 años más. Creemos firmemente que tal y como se expone en el ODS 5, si se facilita a las mujeres y niñas igualdad en el acceso a la educación, atención médica, un trabajo decente y representación en los procesos de adopción de decisiones políticas y económicas, se impulsarán las economías sostenibles y se beneficiará a las sociedades y a la humanidad en su conjunto.

 

@ISBeauvoir

 

* Con información de: “Evidencia y Justicia, la salud y los derechos de Adolescentes y jóvenes en México después de 2015” Ed. Balance AC, ILSB y Resurj, Columbia University, 2016.

Visita la investigación completa aquí.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.