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Diversidades Fluidas
Por Laboratorio Nacional Diversidades
El Laboratorio Nacional Diversidades UNAM-CONACyT tiene como objetivo principal la producción de... El Laboratorio Nacional Diversidades UNAM-CONACyT tiene como objetivo principal la producción de material académico de investigación, docencia, artístico y divulgación, que analice, visibilice y erradique las diversas formas de discriminación y violencias a las diversidades, bajo una mirada interseccional. Es un posicionamiento urgente de la UNAM y entidades aliadas, frente al endurecimiento de los radicalismos que generan xenofobia, misoginia, homofobia y otros tipos de discriminación. Tiene su sede en el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM y se enriquece con la participación de diversas entidades dentro y fuera de nuestra Universidad. (Leer más)
Baños incluyentes: aprender en comunidad
Frente a la convocatoria de un concurso con vocación pedagógica como lo fue el “Concurso Baños Incluyentes: un espacio para todas las diversidades”, nos encontramos con dos tipos de respuestas, la que nos interpela para no cejar en el esfuerzo y la de promover su réplica en otras universidades.
Por Laboratorio Nacional Diversidades
14 de diciembre, 2018
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Por: Lucía Raphael De la Madrid (@LUCIARAPHAEL11)

“La pregunta por los baños suele ser tratada de una manera muy simple, pero cuando la interpelamos, encontramos una gran complejidad de asuntos; desde temas de seguridad, perspectivas de diversidad, impactos ecológicos, arquitecturas confortables y, sobre todo, los procesos de ‘generización’ que marcan los espacios públicos y el reconocimiento de comportamientos ‘aceptados’ y ‘no aceptados’, no necesariamente relacionados con comportamientos ‘irreverentes’”, afirma David Gutiérrez, colega y miembro del Comité Organizador del Concurso, especialista por la ENES Morelia.

Frente a la convocatoria de un concurso con vocación pedagógica como lo fue el “Concurso Baños Incluyentes: un espacio para todas las diversidades”, nos encontramos con dos tipos de respuestas, la primera, que nos interpela para no cejar en el esfuerzo, no solo de mantener el proceso vivo de un concurso con esta aspiración, de no parar; y no solo en este concurso, sino de promover su réplica en otras universidades, otras instituciones de educación, otros estados de la República. Esta experiencia expuso el nivel de tabú, el desconocimiento, particularmente negativo al tema, en una gran comunidad universitaria como la nuestra -la UNAM-, sobre la necesidad de pensar los espacios que todos ocupamos como espacios que nos pertenecen. Sí, confirmamos la urgente necesidad de educar, sensibilizar, provocar, reivindicar el proceso complejo y vital de hacer universidad juntxs. Y eso nos pone enfrente la ardua y larga labor que tenemos como universitarixs frente al nivel y complejidad a la que aspiramos como la máxima casa de estudios que somos.

Pero nos regaló sobre todo, la convicción de que de este espacio para el análisis y la reflexión salen cada año y siguen formándose universitarias y universitarios apasionadxs, comprometidxs y sensibles a preguntas fundamentales, cuyas infinitas cavilaciones, conocimiento de las metodologías más vanguardistas, implicadxs con la construcción de sujetos; de una ciudadanía presta a la colaboración, a la interacción a hacerse los cuestionamientos necesarios para un mejor México, desde la mirada que implica el universo multidimensional de la UNAM.

Desde el Laboratorio Nacional Diversidades (LND) y las instancias que la conforman, así como la Dirección General de Atención a la Comunidad (DGACO) imaginamos esta convocatoria en la UNAM, pensada para y por la comunidad, bajo la convicción de que no hay respuestas, ni proyectos, ni reflexiones que funcionen, si éstas no vienen desde la comunidad misma. La creación del Laboratorio Nacional Diversidades nació con este principio motor, es la comunidad misma, las diversidades que la conforman, el alumnado, el personal administrativo, de confianza, sindicalizado o no, quienes conforman la academia, quienes atraviesan diariamente los campus por distintas razones, quienes saben realmente qué necesita la comunidad, habitan los espacios, sufren sus carencias o disfrutan de sus servicios.

El resultado fue la presentación de proyectos cuyo nivel de compromiso, comprensión de la propuesta, formación, capacidad reflexiva y creatividad no solo conmueve, sino que fortalece la esperanza en nuestrxs estudiantes, estos que tienen en sus manos, ya el presente y el futuro de México. Personas que se preguntan por el ser humano que tienen enfrente, que no se encierran entre sus cuatro paredes que, al revés, buscan hacer de los espacios y las ideas fluidas, que investigan, que sustentan, que crean y que inventan posibilidades reales frente al nivel de complejidad que implicó dicha convocatoria.

Pensada como una herramienta pedagógica con perspectiva de género, la sola convocatoria implicaba un glosario complejo, muy bien pensado por especialistas de distintas disciplinas y áreas del quehacer humano que le dieron vida, un taller para compartir y dialogar sobre las categorías de análisis, las propuestas a las necesidades; lineamientos pensados desde un marco teórico de género que planteó, no solo la transdisciplina, sino también la transversalidad y la representación en el equipo de las diversidades mismas, bajo el principio democrático de que no hay apuesta posible para lograr un proyecto incluyente, sin la vivencia personal y la experiencia de quienes necesitan nombrar desde una subjetividad marcada por interseccionalidades que tienen voz.

Hubo grandes proyectos, se otorgaron dos menciones honoríficas, a los proyectos: Sanitarios Incluyentes Educativos Universitarios (SIEU) y Sanitarios Incluyentes en la ENTS, y estamos emocioandxs con todxs; el equipo ganador sigue inspirándonos, de ellas tomo algunas reflexiones impresas en sus ideas, en su metodología, en el resultado de su propuesta, la cual dejó al jurado sorprendido, de manera unánime, por todas las dimensiones que incluyeron, sobre todo si tomamos en cuenta que, como lo comentamos desde la concepción de esta convocatoria; cuando hablamos de diversidades, sabemos que no se pueden abarcar todas las realidades y ellas lograron grandes extensiones. Apegadas a los principios del concurso que comprendieron a cabalidad, definen su proyecto como uno pedagógico, “para aprender en comunidad para co-habitar espacios de cuidado” -explican-. Recuperaron los conceptos fundamentales de la convocatoria y los hicieron suyos. El espíritu del proyecto fue plasmado, a lo largo de todo el proyecto, a partir de la cita, tomada de Elinor Ostram: “Los cuerpos son capaces de evitar la sobreexplotación de los recursos -que ella misma llama ‘tragedias’– (en contraposición a una teoría neoliberal que descalifica la capacidad de las comunidades de autorregularse frente a la oferta libre), sin necesidad de regulación ‘top-down jerárquica’, si se apuesta por el fortalecimiento de la comunidad para una autosustentabilidad”.

Este grupo autonombrado: “Co.mun”, está conformado por alumnas de la UNAM, y fue apoyado por academicxs que en conjunto lograron lo que ellas detentan como método de trabajo “metodología colaborativa”. Desde mi perspectiva el espíritu más logrado del puma universitario, o al que debemos aspirar. Un equipo de personas provenientes de las Ciencias sociales, políticas, el Diseño industrial las Artes escénicas, la Arquitectura, el Canto, la Pedagogía y cruces inspiradores como el Diseño participativo, o aquel para la interacción.

Hicieron lo que se debe hacer para darle sentido a una comunidad, a un proyecto comunitario como es la UNAM: consultaron con muchas personas, de muchas universidades, todas las diversidades y todas las personas que quisieran aportar algo al proyecto. Organizaron su trabajo con un rigor alucinante y prolijo, acudieron a las instancias universitarias que tenían ya un conocimiento de ciertos temas como PUMAGUA, ya que el concurso exigía, no solo la inclusión de todas las diversidades sino una toma de conciencia ecológica, recuperación de aguas, etc.

Su concepto de la generación de flujo, cuando hablan del espacio, incluye no solo que se trate de un espacio contemplado dentro de la arquitectura afectiva, concepto también determinado en los lineamientos del concurso, sino de seguridad.

Su propuesta presentó todo o en lo necesario para seguir pensando y re-pensando los baños para todxs, desde poner en cuestión el concepto de “inclusión” partiendo de las preguntas ¿desde quién? y ¿para quién?, como concepto a deconstruir constantemente, lo que genera la misma dinámica en la implementación de los baños. No puedo incluir toda su reflexión, que coincide con la nuestra y la multiplica al infinito y más allá… (saldrá en 2019 un libro con los mejores proyectos). Pero puedo cerrar este artículo lleno de amor puma y orgullo universitario con su apuesta por un diseño activista y la mención hacia el tema de género, que tanto suscitó criticas por parte de todas las trincheras esperadas e inesperadas:

“ por un diseño activista, político y social, uno que impli trabajar en comunidad durante todas las etapas de diseño para implementar propuestas de fácil apropiación generar alternativas a problemas específicos, sea un movimiento que continuamente rete y cuestiones los modelos hegemónicos…”.

Y sobre el género:

“Adiós Género: el género no puede seguir definiendo los espacios que habitamos, ni cómo los habitamos. El género es una “forma de hacer […] es una práctica improvisación en un escenario constrictivo […] no se ‘hace’ en ‘soledad’. Siempre se está ‘haciendo’ con o para otro, aunque el otro sea solo imaginario’. Nuestra propuesta -escriben las ahora ganadoras del concurso- busca ser un espacio donde la infraestructura se base en el cuerpo y sus necesidades; que el baño incluyente sea un lugar donde el género se des-hace”, afirman haciendo alusión al conocido texto de Judith Butler.

Y cierro agradeciéndoles la promesa de las generaciones que representan y las que están por venir, por un co.mun.idad que aprenda a cohabitar entre afectos y espacios de cuidado, ahí donde una/un “unamita” vaya.

 

* Lucía Raphael De la Madrid es coordinadora del @LNDiversidades.

 

 

Sus integrantes son: Regina Díaz, Ximena Díaz, Valeria Ramos y Patricia Santillán.

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