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La Asamblea Nacional Ciudadana (ANCA) es la forma que asumimos diversos grupos que en 2009 promov... La Asamblea Nacional Ciudadana (ANCA) es la forma que asumimos diversos grupos que en 2009 promovimos el voto nulo en México. Somos un movimiento abierto, plural, apartidista, horizontal, deliberativo e independiente. (Leer más)
Para el no olvido
Por Asamblea Nacional Ciudadana
11 de enero, 2012
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Por: Linda Flores*

“El olvido al que convoca la amnistía tiene que ver con el mandato de olvidar o la prohibición de recordar. El Estado decreta olvidar. El no olvido se relaciona con la verdad.” Gilou García Reynoso.

El 25 de noviembre pasado se presentó en Bogotá, dentro del marco del Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe (EFLAC), un posicionamiento frente al feminicidio en Latinoamérica y el mundo. El texto gira en torno a la indignación que las asistentes al Encuentro mostraron, no sólo frente al asesinato de mujeres, sino a lo que ello implica: la vida trunca de las mujeres y su ausencia en la sociedad, así como el hecho de que las mujeres que trabajan para erradicar la violencia de género no estén vinculadas con las fuerzas militares. Se exige a los gobiernos tipificar el feminicidio como delito, y se responsabiliza de los asesinatos de mujeres a un sistema cultural de corte patriarcal donde los gobiernos no salvaguardan la vida ni la integridad de las mujeres.

Días después de terminado el EFLAC, en Juárez, Chihuahua, Norma Andrade sufrió un atentado que puso en peligro su vida: le dispararon cuando abordaba su camioneta. Norma Andrade es madre de Lilia García Andrade, una joven que fue víctima de feminicidio en 2001. Tras perder a su hija, Norma, junto con otras personas, fundó la organización Nuestras Hijas de Regreso a Casa, a través de la cual han denunciado los asesinatos y las desapariciones de mujeres en el Estado de Chihuahua. Las formas de denuncia han ido desde el arte y la literatura hasta el activismo y la academia. Todas las expresiones han tenido la finalidad de recuperar la memoria de lo que pasó a las mujeres para tratar de explicar lo ocurrido. Además del atentado a Norma, Malú García Andrade, también hija suya, y como ella, activista, ha sido forzada a salir de ciudad Juárez por amenazas de muerte.

¿Qué podemos inferir de los ataques a Norma y Malú, quienes han sido de las ciudadanas más incisivas en el reclamo frente al feminicidio? Es claro que existe la intención de detener las expresiones que buscan mantener en la memoria colectiva el grito de las mujeres asesinadas y desaparecidas; el intento de detener el reclamo de justicia por parte de las familias. El feminicidio de Maricela Escobedo en el 2010 y el intento de asesinato de Norma pueden entenderse como una supresión corporal: buscan desaparecer el cuerpo como un depósito de la memoria.

Por otra parte, vemos que nuestros gobernantes censuran las expresiones ciudadanas de desdén y enfado hacia ellos, por ejemplo, durante el 2011 se reprimieron acciones netamente ciudadanas: el 24 de noviembre se encarceló en Ciudad Juárez a un grupo de jóvenes porque se manifestaban por la violencia generalizada que se vive en el Estado. En Chihuahua, aparentemente, por parte del departamento de gobernación, se retiraron de forma deliberada las poemantas que un grupo de ciudadanos colocó a lo largo del 2011 en los puentes de la ciudad.

Gioconda Belli decía: “Dios dijo, ama a tu prójimo como a ti mismo. En mi país el que ama a su prójimo se juega la vida.” La tarea de quienes aman a su prójimo radicaría en transformar la rabia – amor – en acciones de urgencia. Pienso en Colombia y lo que allá hicieron Patricia Ariza y un grupo de artistas; mediante el teatro propusieron, de manera sustentable y pública, denunciar la violencia y buscar el no olvido. La propuesta no solo revolucionó la forma de hacer teatro, sino también la manera de crear, proponer y lograr cambios en la sociedad.

Acción realizada en Bogotá

En México, el manejo de cifras por parte de los gobernantes va en sentido contrario a la memoria: en el sentido del olvido y el silencio. A dos días de terminar el 2011, el gobernador César Duarte Jáquez afirmó que durante el 2010 se contabilizaron 6,000 personas ejecutadas en el Estado, mientras que en 2011 registraron 3,900 asesinatos, por lo cual hay una “notable” disminución de 35% en el total de los asesinatos. Pero no se dice que se registraron más de 300 feminicidios (frente a 446 en 2010) y 210 desapariciones de mujeres en todo el Estado durante en 2011 (casi el doble de las 107 desaparecidas en 2010) –casi un 10% de las personas asesinadas fueron mujeres – y que algunos de los móviles implican violencia por su condición de ser mujeres (agresión sexual y tortura íntimamente ligada con la genitalidad).

Si se ven a las víctimas como personas, y no como cifras, como figuran en el reporte de la Red de Investigadoras por la Vida y la Libertad de las mujeres – que incluye la edad de cada mujer, el lugar donde fue encontrado su cuerpo y la causa de la muerte –los nombres y datos de las más de 300 asesinadas en el 2011 se escriben en 42 páginas.

No sé cómo se puede medir la indignación frente al feminicidio y la violencia generalizada, pero sé que Como sociedad debemos estar conscientes de que en la medida en la que se conserven en la memoria colectiva los sucesos ocurridos, se podrá evitar que estos se repitan. Las acciones como la recuperación de los espacios públicos y los movimientos como el de Javier Sicilia nos ayudan a vencer el miedo, pero hay que transcender con acciones urgentes y más reclamos a nuestros gobiernos. Además de denunciar y nunca olvidar, tenemos la responsabilidad de trabajar porque nuestra historia de violencia ya no se reproduzca, diciendo lo que no se dice, nombrando lo innombrable. Unas de las respuestas, diría yo, está en la incidencia en políticas públicas, el conocimiento e interés por nuestras leyes, en ejercicios como los tribunales de conciencia, y en ver con un profundo sentido critico a nuestros gobernantes y a los aspirantes a gobernar el país.

Linda Flores* es antropóloga social, profesora universitaria e investigadora de archivos históricos. Acompaña solidariamente a mujeres en situación de violencia. Fundó el grupo Diálogo y Acción Ciudadana

 

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