Caravana con sombrero ajeno - Animal Político
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
El blog de Causa en Común
Por Causa en Común
Causa en Común es una ONG multidisciplinaria de mexicanos trabajando por México que pretende se... Causa en Común es una ONG multidisciplinaria de mexicanos trabajando por México que pretende ser al mismo tiempo incómoda y propositiva. Es presidida por María Elena Morera y se dedica a la construcción de ciudadanía, la promoción del Estado de Derecho y a exigir una mayor rendición de cuentas por parte de las autoridades. Síguela en Twitter: @causaencomun. (Leer más)
Caravana con sombrero ajeno
Nos sale muy caro que los funcionarios utilicen los recursos públicos para “quedar bien” con otros funcionarios, amigos, amigas e incluso para “pagar favores”.
Por Causa en Común
20 de mayo, 2013
Comparte

La mayor parte de los recursos de los gobiernos estatales se gastan en el denominado gasto corriente que se destina al pago de nómina de miles de funcionarios públicos, dejando muy poco a la inversión en obra pública y la implementación de los programas.

Además, incluido en el gasto corriente existen los gastos de representación, que son aquellos que ejercen los servidores públicos para “atender fuera de su área de trabajo a prestadores de servicio o representantes de otras entidades o países, o asistir a eventos, congresos, convenciones, reuniones de trabajo, o de asuntos relacionados con su encargo”.

Esta turbia figura se presta para que funcionarios malintencionados utilicen estos recursos para hacer caravana con sombrero ajeno, a costa de los millones de contribuyentes que tenemos que sostener sus derroches que además son justificados legalmente.

Pareciera simple, pero nos sale muy caro que los funcionarios utilicen los recursos públicos para “quedar bien” con otros funcionarios, o incluso para “pagar favores” o acceder a beneficios como bien podrían ser palcos en estadios de futbol, restaurantes de  lujo, vinos caros o hasta un viaje a Las Vegas.

Esta práctica es muy costosa, basta recordar el caso del diputado federal Gerardo Priego quien en 2009, después de tres años de trabajo legislativo, regresó $827,633 por concepto de pagos de teléfono celular y boletos de avión, que consideró “eran excesivos”. Después de haber pagado todos sus gastos, esto le sobró. ¡Imagina cuánto les dan sin que nadie los fiscalice!

Ejemplos como éste también existen en los estados en los que llegamos al exceso de que los gastos de representación están debidamente reglamentados, lo que implica que el despilfarro de recursos se haga en un marco de legalidad. Además, debemos agregar que en los estados la transparencia no es la condición prevaleciente, por lo que es difícil indagar sobre este tipo de gastos, pero con los documentados es suficiente para darnos cuenta que se requiere hacer algo al respecto de manera urgente.

De lo poco que se puede encontrar, vemos que en Nuevo León se reportó un total de $2,197,543 para gastos de representación en 2012, en donde el Despacho y Oficina Ejecutiva del Gobernador dispusieron de $354,427,  la Secretaría de Seguridad Pública de $556,266 y la Secretaría de Desarrollo Económico de $451,179

En Morelos las disposiciones de “racionalidad, austeridad y disciplina presupuestaria” permiten el gasto de $5,000 mensuales a los servidores públicos con nivel de secretario para el consumo en restaurantes, lo que anualmente puede incrementarse hasta $60,000 por cada secretario en la entidad. ¿Se imaginan lo que se dispendiaba antes de estas “disposiciones”?

En San Luis Potosí la Secretaría de Gobierno declara que en 2012 se gastó un total de $111,576 y en lo que va de 2013 se han destinado un total de $36,517 en gastos de representación. De 2010 a 2013 se han gastado más de $400,000 en este rubro.

Este gasto no exclusivo del Poder Ejecutivo, también encontramos que en el  Congreso del Estado de Chihuahua se gastaron $90,000 solo en el mes de diciembre de 2012 para gastos de representación.

Con esto no estamos diciendo que los funcionarios públicos no deban alimentarse en restaurantes, sino que no deben hacerlo con los recursos públicos que deben ser invertidos en programas que nos beneficien a todos.

¿Cuál es la solución? Que se implementen programas de racionalidad y austeridad donde sólo  se destinen recursos público indispensables para gastos de representación.

En este sentido reconocemos el esfuerzo que se ha anunciado en algunas entidades federativas y esperamos que como parte de esto logren erradicar los gastos de representación.

En nuestro portal de Acuerdos del Gobierno con la Ciudadanía los gobiernos estatales han presentado información sobre los programas para transparentar el gasto público con el objetivo de cumplir con el compromiso firmado que señala: “Proponer e impulsar en el Congreso Estatal mecanismos de vigilancia ciudadana del gasto público y del desempeño de las instituciones estatales y municipales”

Invitamos a los ciudadanos de las entidades federativas y a todos los interesados en la rendición de cuentas de los gobiernos estatales a que consulten la información y se sumen a este esfuerzo de contraloría social que realizamos en Causa en Común. La información puede ser consultada aquí.

Si quieres consultar los casos aquí documentados accede a los siguientes links:

Nuevo León

Morelos

San Luis Potosí

Chihuahua

Todas sus dudas y comentarios serán recibidos al correo [email protected]

 

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.