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Causa en Común es una ONG multidisciplinaria de mexicanos trabajando por México que pretende se... Causa en Común es una ONG multidisciplinaria de mexicanos trabajando por México que pretende ser al mismo tiempo incómoda y propositiva. Es presidida por María Elena Morera y se dedica a la construcción de ciudadanía, la promoción del Estado de Derecho y a exigir una mayor rendición de cuentas por parte de las autoridades. Síguela en Twitter: @causaencomun. (Leer más)
¿Cómo se puede reducir el robo de hidrocarburos?
El problema del robo de hidrocarburos de los ductos de PEMEX se encuentra altamente concentrado en 53 municipios, que a su vez se agrupan en 13 regiones del país, por lo que este delito puede ser combatido con patrullajes y operativos focalizados, así como con el uso de herramientas de inteligencia. Ya que si este fenómeno se logra contener el país frenará la fuga de millones de pesos que cada año van a parar a las arcas de las organizaciones criminales.
Por Causa en Común
18 de diciembre, 2015
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Por: Víctor Manuel Sánchez Valdés (@victorsanval)

El robo de hidrocarburos se ha convertido en los últimos años en una de las principales fuentes de ingreso de las organizaciones criminales de nuestro país. De acuerdo con el propio Secretario de Energía, Pedro Joaquín Coldwell, la ordeña clandestina de ductos de PEMEX generó pérdidas a la empresa paraestatal por más de 17 mil millones de pesos el año pasado.

Para poner en perspectiva esta pérdida de recursos se puede decir que es casi lo mismo que recibió la PGR de presupuesto en 2014 o más de lo que recibieron en conjunto el entonces IFE (hoy INE) y la CNDH el mismo año.

El país no se puede permitir una merma de recursos de tal magnitud, sobre todo en tiempos de escasez de ingresos fiscales; por tal motivo se requiere el desarrollo de una serie de estrategias que nos ayuden a reducir al mínimo el robo de hidrocarburos, para que estos recursos no terminen en las arcas de las organizaciones criminales y se puedan utilizar en beneficio de los ciudadanos.

Para el diseño una estrategia que nos permita contener la ordeña de ductos de PEMEX podemos hacer uso de diversas herramientas de estadística espacial, con las cuales se pueden analizar los patrones geográficos del robo de combustibles y determinar cuáles son las zonas del país en donde hay más tomas clandestinas, para así implementar un plan de patrullajes y de operativos focalizados en los municipios en donde el problema es mayor.

De entrada debemos partir del hecho de que la ordeña de ductos de PEMEX no es un problema que esté presente en todos los municipios del país, de hecho, es un fenómeno que se concentra en regiones muy específicas. Por ejemplo, en 2014 sólo se registró al menos un caso de ordeña de ductos en 237 de los 2,457 municipios del país, es decir, en el 9.6% de los mismos y sólo en 84 de ellos se presentaron más de 10 casos.

Tomas clandestinas 2014

Si utilizamos una prueba estadística conocida como I de Moran que sirve para medir la autocorrelación espacial entre una serie de unidades geográficas (en este caso los municipios del país), en relación con una variable (cantidad de casos reportados de tomas clandestinas), se puede determinar cuántos de estos 84 municipios tienen vecindad con otros municipios en los que también se presenta el problema, de tal manera que sea posible generar clusters regionales para organizar el despliegue táctico de los elementos que se encargarán de atacar el problema.

Al correr la prueba de autocorrelación espacial I de Moran, se obtuvo un valor Z de 8.55 y un P-valor de 0.000, lo que significa que existen menos del 1% de probabilidades de que la distribución espacial de las tomas clandestinas sea producto de la aleatoriedad y que por tanto, es un fenómeno altamente concentrado en zonas geográficas específicas.

En concreto, se hallaron 13 clusters regionales, en donde están ubicados 53 de los municipios con más reportes de casos de ordeña de ductos de PEMEX, en los cuales se encontraron 2,246 tomas clandestinas en 2014, lo cual equivale al 67% del total de las mismas.

Tomas clandestinas clusters

Dicho lo anterior de otra forma, para combatir la ordeña clandestina de ductos no es necesario desplegar elementos de seguridad en todo el país, basta concentrar los mismos en esos 53 municipios, para incrementar la capacidad del Estado Mexicano para combatir y desarticular a las bandas criminales que se dedican a esta actividad.

De hecho, ni siquiera es necesario cubrir toda la superficie de estos municipios, ya que el trazo de los ductos de PEMEX es lineal y por ende, bastaría con que las actividades de vigilancia se deplegaran a lo largo de la ruta que siguen las tuberías.

Pero no sólo se trata de llevar a cabo labores de patrullaje para atrapar a los miembros de las bandas criminales, sino que el eje central de este tipo de estrategias debe ser el trabajo de inteligencia. Por lo que se propone transformar al Grupo de Coordinación Operativa-Hidrocarburos, que se integra en la actualidad por elementos de la Policía Federal, PGR y así como por personal de PEMEX, en una unidad con mando integrado que dependa por completo de la Policía Federal, que a su vez esté formada por dos secciones, una especializada en despliegue táctico y otra encargada de recopilar y analizar información sobre las bandas criminales que participan en dicha actividad.

La sección encargada del trabajo de inteligencia debe ser un grupo interdisciplinario de expertos, que incluya ingenieros en sistemas, ingenieros en petroquímica, geógrafos, analistas de datos y especialistas en cada una de las organizaciones criminales. Dicho grupo se encargará de recopilar y analizar datos que permitan reconstruir la estructura de las redes criminales que se dedican al robo de hidrocarburos, así como elaborar perfiles de sus miembros y de sus áreas de operación. De tal forma que la información no sólo sirva para ayudar a la desarticulación de las bandas, sino también para integrar los expedientes judiciales de los miembros de las mismas, cuando éstos sean llevados ante la justicia.

A pesar de lo anterior, no podemos caer en el error de creer que la realidad descrita en los párrafos precedentes será estática, por el contrario, es previsible que cuando las organizaciones criminales se den cuenta de que la presencia de las autoridades se intensificó en las zonas en donde ellos operan, cambien sus actividades a otros municipios menos vigilados.

Por tal motivo, se requiere llevar a cabo análisis del comportamiento espacial de la ordeña de ductos con cierta regularidad, por ejemplo, cada tres meses, para así poder detectar de manera temprana cambios en las áreas de operación de las organizaciones criminales.

A manera de conclusión, el robo de combustible se podría reducir de manera considerable si se utilizan métodos científicos para el análisis de los patrones espaciales de comportamiento de las bandas criminales que participan en este delito, así como para generar información de inteligencia de cada una de las bandas. Y si la ordeña de ductos disminuye, el país y PEMEX tendrán más dinero para invertir o gastar.

 

 

* Víctor Manuel Sánchez Valdés es colaborador externo de Causa en Común A.C., Profesor-Investigador de la Academia Interamericana de Derechos Humanos de la Universidad Autónoma de Coahuila, candidato a Doctor en Políticas Públicas por el CIDE y especialista en temas de seguridad pública.

 

 

 

Se parte del supuesto de que existe una mayor probabilidad de que los incidentes de ordeña de combustible, se presenten de nueva cuenta en aquellos municipios en donde se han registrado casos en el pasado.

Se utilizó el programa ArcGIS para correr la prueba I de Moran y para elaborar los mapas que se muestran en el presente artículo.

Para calcular la I de Moran se utilizó una base de datos que fue elaborada por los reporteros Silver Meza y Saúl Hernández del periódico El Universal, la cual se encuentra disponible en este link.

Los 13 clusters identificados se ubican en las siguientes zonas del país: 1) Norte de Tamaulipas en los municipios de Reynosa, Matamoros y Río Bravo; 2) Frontera de Tamaulipas y Veracruz en los municipios de Altamira, Casas, Llera, Pueblo Viejo y González; 3) Nuevo León en los municipios de Cadereyta, Montemorelos y Pesquería; 4) Coahuila en los municipios de Parras y Ramos Arizpe; 5) Poniente de Tabasco en los municipios de Cárdenas Huimanguillo, Paraíso y Comalcalco; 6) Parte central de Sinaloa en los municipios de Culiacán, Mocorito y Salvador Alvarado; 7) Puebla en los municipios de Acajete, Acatzingo y Tepeaca; 8) Frontera del Estado de México e Hidalgo en los municipios de Tlanalapa, Tepeapulco, Otumba, Teotihuacán, Acolman, Axapusco y Tepetlaoxtoc; 9) Veracruz en los municipios de Omealca y Tierra Blanca; 10) Frontera de Guanajuato y Jalisco en los municipios de Pénjamo, Silao, León, Valle de Santiago, Pueblo Nuevo, Abasolo, Villagrán, Salamanca, Irapuato, Degollado, San Diego de la Unión, Apaseo el Alto, Apaseo el Grande, Encarnación de Díaz y Lagos de Moreno; 11) Parte central de Jalisco en los municipios de Tala, Zapotlanejo y Tlajomulco de Zúñiga; 12) Querétaro en los municipios de Polotitlán y San Juan del Río; y 13) Baja California en el municipio de Tecate.

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