Fronteras militarizadas y crisis humanitaria
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Causa en Común es una ONG multidisciplinaria de mexicanos trabajando por México que pretende se... Causa en Común es una ONG multidisciplinaria de mexicanos trabajando por México que pretende ser al mismo tiempo incómoda y propositiva. Es presidida por María Elena Morera y se dedica a la construcción de ciudadanía, la promoción del Estado de Derecho y a exigir una mayor rendición de cuentas por parte de las autoridades. Síguela en Twitter: @causaencomun. (Leer más)
Fronteras militarizadas y crisis humanitaria
EU acordó con México una mayor presencia de militares en las fronteras para controlar el flujo migratorio que viene de Centroamérica, esto a cambio de inversiones económicas en la región.
Por Raúl Rosales Ochoa
21 de abril, 2021
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En los últimos años, las relaciones entre México y Estados Unidos se han caracterizado por periodos de gran tensión. El control migratorio y de armas son temas que generan mucha fricción entre ambos países. De hecho, poco se ha avanzado para lograr un diálogo que derive en acuerdos y acciones concretas para abordar constructivamente esos problemas. También se han reducido los esfuerzos bilaterales y los diálogos en torno al debilitamiento de organizaciones criminales y a la disminución del tráfico de personas, lo cual es cada vez más evidente dado el aumento de la violencia en las fronteras.

Con la llegada de Joe Biden al gobierno de Estados Unidos, se esperaba un cambio rápido a favor de la migración proveniente de Centroamérica y México, sobre todo para revertir las acciones implementadas por la administración de Donald Trump. Recordemos que, durante el gobierno de Trump, se impulsó una agenda fuertemente anti-migrante en la que se implementaron políticas que violentaron los derechos de los migrantes y profundizaron las actitudes xenofóbicas. Hasta ahora, la administración de Biden ha intensificado las detenciones de migrantes en dicho país, y se ha buscado que los flujos migratorios de los países centroamericanos se detengan a través de la creación de oportunidades económicas en dicha región.

En días pasados, Biden designó a la vicepresidenta Kamala Harris como encargada de los asuntos migratorios en la frontera, quien acordó mantener un trabajo conjunto con el gobierno de México para frenar el tráfico de personas e incrementar la ayuda humanitaria en la región sur del país. Sin embargo, este apoyo estaría condicionado por una mayor presencia de militares en las fronteras de México y de los países centroamericanos para controlar el flujo migratorio. La semana pasada, el gobierno de Estados Unidos mencionó que había alcanzado acuerdos con México, Honduras y Guatemala para reforzar la seguridad en las fronteras a través de despliegues de tropas de esos países, a cambio de inversiones económicas en la región. Los países centroamericanos negaron dichas afirmaciones, mientras que México dijo que mantendría el despliegue de militares en sus fronteras.

Aunque poco antes de llegar al poder, López Obrador dijo que su gobierno protegería a los migrantes, la realidad es que, en México, se implementó una militarización plena en las fronteras para cumplir con la exigencia de Trump de detener los flujos migratorios. Fue así como el gobierno de México pasó de su política de “brazos abiertos” a una política migratoria controlada por los intereses de Trump. Aunado a esto, se retiraron desde el inicio del actual gobierno el apoyo a diversas organizaciones que brindaban ayuda a los migrantes, además de que no se le ha dado un mayor presupuesto al Instituto Nacional de Migración (INM) o a la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (CONAMER).

La situación que viven los migrantes es muy lamentable. Son muy tristes las imágenes de los migrantes en tránsito o en centros de detención en México o en Estados Unidos quienes intentan huir de la violencia de sus países de origen. El INM anunció que, en lo que va del año, han muerto 17 migrantes en México(1), una cifra irreal si consideramos que en enero fueron calcinados 19 migrantes. Por supuesto, tampoco debemos olvidarnos de los niños migrantes. Esta semana, el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), informó que, desde el inicio de 2021, se ha incrementado de forma alarmante el número de niños, niñas y adolescentes migrantes en México, de 380 a casi 3,500; esto es, nueve veces más. Ese mismo organismo informó que la mayoría de los centros de acogida están saturados, donde un 30% de los migrantes son niños, niñas y adolescentes, y un alto porcentaje de ellos viene sin acompañamiento.(2)

No sólo está el tema migratorio, sino también los temas de seguridad, en los cuales el fracaso también ha sido evidente. Es el caso del supuesto operativo “Frozen”, para frenar el tráfico de armas, que se anunció en 2019, y que por lo visto no sirvió para nada, porque ahora el presidente de México nos dice que ya prácticamente está resuelto el problema gracias a que el Ejército tomó control de las aduanas. También preocupa que no haya señales de ninguna institucionalidad, después de que se dio por finalizada la “Iniciativa Mérida”. Institucionalizar es precisamente uno de los principales retos para tratar de darle orden, continuidad y cierto equilibrio a las muy difíciles negociaciones que todos estos temas exigirán, desde ahora y para el largo plazo.

En cuanto al crimen organizado, México ha destacado continuamente su carácter transnacional, así como la responsabilidad compartida para atacarlo, enfatizando los orígenes y causas de la violencia. Sin embargo, el gobierno estadounidense ha actuado frente a México con amenazas, como cuando Trump afirmó, a finales de 2019, que estaba en marcha el proceso de designación de los cárteles mexicanos como “organizaciones terroristas”. Además, el gobierno estadounidense ha operado algunos de los temas más sensibles, sin ninguna comunicación con el gobierno mexicano, el cual, salvo algún reclamo pasajero, ha mantenido una plena subordinación.

Estos temas siguen generando mucha tensión al interior de ambos países. En Estados Unidos, todavía hay grupos que buscan mantener la política anti-migrante de Trump. En México, se ha exigido una estrategia para lograr avanzar en la crisis humanitaria en las fronteras. Esta semana, el presidente López Obrador tendrá una llamada con Biden, en la que se espera se generen acuerdos concretos para atender la migración entre ambos países, sobre todo en la región sur. Esto podría representar una oportunidad para iniciar la construcción de la institucionalidad que tanta falta hace.

 

* Raúl Rosales (@ruloarosales) es Licenciado en Ciencia Política y Relaciones Internacionales por el CIDE. Trabajó en México Evalúa en el área de Anticorrupción y Educación. Participó en un proyecto de investigación con el CONACYT y el CIDE acerca de las relaciones comerciales entre México y Guatemala. Ha trabajado temas sobre sociedad civil organizada y participación política.

 

(1) Política Expansión, “Crisis migratoria: 17 migrantes murieron en México en los últimos cuatro meses”, 19 de abril de 2021, https://bit.ly/3n52BZD.

(2) UNICEF, “Hay nueve veces más niños, niñas y adolescentes migrantes en México en los últimos tres meses – UNICEF”, 19 de abril de 2021, https://uni.cf/2P9RKkK.

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